Felicidades, Mr. Gore, Al Gore

Ya comparte premio Nobel de la Paz con las siguientes personas e instituciones:

1/ la Madre Teresa de Calcuta (1979), Amnistía Internacional (1977), Martin Luther King (1964) o Médicos Sin Fronteras (1999).

2/ Chamberlain (1925) que dio alas a Hitler para seguir su expansión y provocar la II G.M., Henry Kissinger y Le Duc Tho (1973) por acabar con la guerra de Vietnam, lástima que ambos fueran unos tipos de cuidado y Yasir Arafat (1994), terrorista y corrupto como pocos. Hay mas, pero no quiero extenderme.

Por suerte el Jurado que falla los premios suele acertar y hay más en el primer grupo. Pero cuando falla, lo hace a conciencia.

El tiempo dirá en que grupo de los dos le pone la Historia, mi querido Gore.

Por cierto, ¿Sabía Usted por que se lo dieron en 2002 a Jimmy Carter, ex presidente USA? Por “su talante negociador que ha estado activo en conflictos como el de Oriente Próximo, Etiopía, Sudán, Colombia, Haití, Bosnia o Ecuador.” Gracias a él todos estos países o regiones están en paz. Sin comentarios.



Conspiraciones y Expedientes X


Están entre nosotros. Hace siglos que deambulan entre el resto de los mortales, pero nadie los había observado detenidamente. Ni siquiera el genial Murphy los cita en sus Leyes. Tal vez Usted haya oído hablar de ellos, pero estoy seguro que los ha sentido cerca. Muy cerca, tal vez demasiado.

Están en medio de todo. Donde hay un paso estrecho, ahí están parados. Generalmente en grupo, así son más fuertes y cumplen mejor su misión. En las salidas de las escaleras mecánicas siempre hay alguno de ellos bloqueando el acceso. Su concepto del ritmo y del espacio es diferente y no advierten que son un obstáculo. ¿O tal vez, como me temo, su comportamiento es premeditado y perfeccionado con años de práctica? He intentado imitarles y he aguantado poco rato, me sentía incómodo. Algunas personas reaccionan y les definen como torpes. Yo no estoy de acuerdo, es algo más sutil y peligroso. ¿Será que Dios los coloca en este mundo para probar nuestra paciencia? ¿O trabajan (queriendo o sin querer) para algún diablillo menor para hacernos la puñeta? Cualquiera sabe, es todo un misterio, mayor que el de los dibujos en los campos de cereal.

Como ahora con los vehículos se multiplica la potencia de la Humanidad, también se multiplica el efecto estorbo. ¿No ha observado al conductor “prudente” que va a una “prudente” velocidad jodiendo todo el tráfico y creando monumentales atascos?

Cuanta más prisa tenga a pie o en vehículo, más encontrará de estos estorbos, no falla. Tal vez por eso, muchos de ellos son funcionarios que demorarán infinitamente su gestión y minarán su paciencia.

El mundo es suyo, esa es la verdadera y silenciosa conspiración. La conjura de los estorbadores. Que no nos pase nada.