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21 de marzo de 2009

El reflejo de las aguas de Suecia


Dice un proverbio chino que en agua demasiado transparente no hay peces. Se refiere este refrán que para que la vida prospere hace falta un poco de aguas turbias. Esta moraleja procede de una historia de un rey que quería contratar a un brillante general, pero su primer ministro le indicó que el militar era un poco corrupto. Como quiera que el reino estuviera en grave peligro de invasión decidió mirar para otro lado en algunos de sus veniales deslices. Los chinos son gente muy práctica y dan por hecho que hasta en el mejor y más puritano de los países es inevitable que exista cierta corrupción. Debe de ser una cualidad muy humana, digo yo.

Ahora bien, una cosa es agua ligeramente turbia y otra el cenagal en el que el mundo se encuentra. O por lo menos, en España, que es lo que más a mano tengo para observar.

Este verano me enteré que en Suecia se publican en Internet todos los balances de cuentas de cualquier administración del Estado, incluidas fotocopias de las facturas y todo tipo de información aclaratoria. Todos los ciudadanos pueden acceder a las cuentas de su ayuntamiento, provincia o del país. Esto ocurre desde hace poco y nada más aplicarse la medida, Suecia es uno de los países menos enfangados del planeta. Sus aguas son casi cristalinas (literal y metafóricamente) y cualquier empresa extranjera sabe que puede invertir ahí sin que tenga que aflojar la pasta gansa a cualquier turbio funcionario.

No sé si además cualquier cargo público declara sus bienes antes y después de ejercer su cargo. En España no ocurre nada de esto, y así nos luce el pelo, subiendo puestos en el ranking de las aguas turbias y corruptas. Es mucho mejor tomar las medidas que impidan cometer el delito que corregirlo una vez realizado, porque tal vez el juez no sea muy cristalino... Pero ese podría ser otro tema.

¿En su país sabe Usted de algún partido político que proponga legislar tales medidas? Piénselo a la hora de ir a votar, si usted tiene esa curiosa costumbre.


1 comentario:

  1. Me gusto mucho la alegoría del agua con los asuntos públicos, definitivamente vivimos en un mundo imperfecto, el problema a como bien dices, es que se dé un tormenta y enturbie el agua al extremo, eso pasa en muchos de nuestros países en América Latina.
    Saludos

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