Babel y los ladrillos de la Torre

Torre de Babel
Es interesante leer a los clásicos, y como tal entiendo al Antiguo Testamento. Tiene enseñanzas que no pierden su lustre aunque pasen milenios. Me refiero a la famosa Torre de Babel.

Se puede leer en la Wikipedia: “según una encuesta realizada en el año 2005, el castellano sería la lengua materna del 89% de la población española, el catalán/valenciano del 9%, el gallego del 5% y el vasco del 1%, mientras que un 3% de la población tendría como lengua materna una lengua foránea (fruto de la inmigración)”. No he logrado extraer estos datos del Instituto Nacional de Estadística. Naturalmente, no me fío ni de wikis ni de INEs. Pero los datos no irán muy lejos de los citados.

En nuestra Constitución, de 1978, no se recogen estos nuevos idiomas que se hablan en la cada vez más estirada piel de toro (1). Por ejemplo, ya hay más hablantes de árabe o rumano que de euskera. Es lo que se oye en la calle, y la tendencia es creciente, muchos pueblos que en 1998 sólo hablaban español, ahora son bilingües o trilingües. Mal asunto para los nacionalismos, que entre otras cosas, hacen bandera de su lengua para diferenciarse de la tribu de al lado.

Lástima que la globalización viaje en patera o en autobús. Tal vez por eso las muy tribales tribus foráneas gritan mas, pues cada vez son menos y mas diluidos.

La Constitución reformada del año 2025 probablemente dirá que las lenguas de España son… póngalo Usted, que a mi me da risa.

Boom del ladrillo en España
Y como en el Capítulo 11 del Génesis, tal vez sea el castigo que nos merecemos por querer llegar al cielo con tanto ladrillo y ladrillazo, que ésto parece la Torre de Babel: "confundamos su lenguaje de modo que no se entiendan los unos con los otros"

(1) Península Ibérica, ya que se asemeja a una piel de toro extendida.

Crónicas de un pueblo



Hay que ver como cambian los pueblos. Y hay que ver cuantas cosas no cambian. A principios de los años 80, la foto fija de un típico pueblo español de unos mil habitantes es la torre de la iglesia rodeada de las mismas casas que han visto pasar generaciones y generaciones de lugareños. Todo ello rodeado de campos con cultivos de toda la vida y alguna granja en la lejanía. Los coches, los normales de clase media de toda vida. Se ven niños yendo a la escuela a pesar que la emigración a las ciudades en los años 70 dejó bastante esquilmado al pueblo, que antes tuvo casi el doble de vecinos. Nosotros también fuimos emigrantes en Alemania, Suiza, Francia, etc. pero parece que ya no nos acordamos.

Años 90. La foto empieza a cambiar, por consiguiente. Lo primero que se ve es que han construido un polideportivo. No sé para quien, porque casi no queda juventud. El caso es que el alcalde y varios concejales se han hecho un chalé en donde antes estaban la eras del pueblo. También hay obras para hacer una piscina pública subvencionada por alguno de los muchos gobiernos regionales de España. El pueblo ha envejecido y ahora son menos vecinos, pues la escuela ha cerrado por falta de niños. Ha habido concentración parcelaria, los pocos que se han quedado en el pueblo han comprado muchas tierras a buen precio . Estos campos se cultivan con unos tractores nuevos, grandes y subvencionados. Los cultivos han cambiado. Un año, soja; otro maíz, otro girasol, según manda Bruselas, que es el que paga las ayudas al campo. La granja, que era de vacuno, ha cerrado porque lo que sobra en la UE es leche. Por las calles del pueblo circulan coches de alta gama, por consiguiente.

Principios del Siglo XXI. España va bien. Del pueblo que conocemos sólo se reconoce en la foto la torre de la Iglesia. Todo el pueblo está rodeado de nuevas viviendas adosadas y campos de los mismos cultivos que hace pocos años. Se han talado los pocos olivos que quedaban y se han arrancado las vides. El alcalde y algunos concejales han comprado más chalés. El polideportivo se usa para fiestas populares o eventos políticos, es raro su uso deportivo. Algunos vecinos, empiezan a hablar de que tal vez haya corrupción en el consistorio. Se ha vuelto a abrir la escuela, vuelve a haber niños. Estos niños hablan español con acento latino, rumano, árabe y lo que hablen los negros (aun no lo sé, ¿lo sabe Usted?). Han suprimido el puesto de la Guardia Civil y aumentan los robos de material en los campos. Se detecta bastante trapicheo de drogas en el pueblo. El pueblo es multicultural y hay roces de vez en cuando entre los moros (1) y el resto de las culturas. Cuatro mozos se mataron en un accidente de coche tras volver de la discoteca de la capital de provincia. Un incendio en la sierra se acercó peligrosamente al pueblo. Por lo demás, el pueblo va bien, España va bien.

Año 2.010. La foto vuelve a cambiar. Muchas obras de adosados llevan años abandonadas sin acabarse. El constructor, cuñado del secretario del ayuntamiento, desapareció con la pasta. La crisis que nunca existió hace sus efectos. Han puesto un cartel a la entrada del pueblo sobre no sé que Plan del Gobierno de España. Están todas las calles en obras. Se abren y se cierran zanjas. Donde el incendio en la sierra ahora giran molinos aerogeneradores. Corren rumores que alguien se ha hecho rico con esto de los molinos (sostenibles). Aun quedan coches de marca, pero se empiezan a ver coches de 2º mano. Han cerrado varias tiendas. Un chino ha abierto una tienda de artículos baratos. No hay talante de convivencia entre civilizaciones. El paro se acusa más entre los vecinos inmigrantes. Hace unos meses, en el telediario, el pueblo se hizo famoso por una multitudinaria pelea entre gitanos y moros. Posteriormente, todo el pueblo se unió a la fiesta. Consecuencia de los disturbios, se incendió el polideportivo. El campo está en barbecho, ya no se cultiva por falta de ayudas de la UE. En las fiestas ya no se sueltan vaquillas ni se representan los moros y cristianos de toda la vida. Para no herir susceptibilidades, ya se sabe. Talante.

Año 2.013. Los mayas se equivocan y no hubo fin del mundo en 2.012. Otra vez será.


Año 2.015. Mohamed, vecino del pueblo, ha ganado la edición de este año de Gran Hermano. Fiestas para celebrarlo. Naturalmente, sin alcohol, pues el ganador es uno de los muchos hijos del alcalde.

Nota: En la elaboración de este artículo no se han maltratado animales ni se han tirado cabras por ningún campanario. Sobre todo, porque el campanario amenaza ruina desde que ningún cura lo mantiene y al ayuntamiento se la trae al pairo porque está en números rojos.

(1) Escribo "moros" y "negros" porque entiendo que así se habla en la calle y no tengo ningún tono despectivo en ello. Si Usted entiende que el tono es otro, tal vez sea problema suyo o de sus neuras y complejos.



Bálsamo


A principios del Siglo XXI empezó a menguar y se convirtió en algo raro. No era un asunto nuevo ni baladí. El poeta Juvenal ya advertía de su escasez en la Roma imperial. Tal vez este mal y esta contaminación ya se padecía en la ciudad de Ur, la mas antigua de la que la Humanidad guarda memoria. Y desde luego, no hemos ido a mejor. Los libros sagrados avisaron de ello en todo el planeta a lo largo de los milenios. Sólo los muertos llegarán por fin a poseerlo, y aun eso no es seguro, pues no sabemos si seguirá tras abandonar esta dolorosa existencia.

Sólo algunos seres privilegiados lo disfrutan. En el desierto, donde en su arena los profetas abren a Dios sus corazones y los chamanes elevan sus almas en heladas estepas. Místicos cristianos, sufíes, yoguis, sabios en general apreciaron su valor. Pero cada vez quedan menos.

Ahora, la Humanidad reniega de este tesoro, y si por casualidad les llega en algún instante, hacen toda clase de ruidos para espantarlo, como si fuera un demonio o un espíritu malvado. Solo conciben la existencia en su ausencia, no quieren ni aprecian su valor. Han creado estridentes máquinas que lo alejan. Su presencia les espanta y les hace enfrentarse a si mismos, por eso lo rehúyen. Es un espejo terrible para muchos y bendito para pocos, pues te enfrenta a tu desnuda realidad.

Espero con ganas la próxima nevada, donde yo vivo es la forma mas sencilla de obtenerlo de forma total. Cuando llega, el espíritu se calma, la mente se calla y todo ocupa su lugar en mi interior.

Dijo Lao Tse que el que habla no sabe y el que sabe no habla. Ya he hablado demasiado. Sobre todo cuando de lo que hablo es del silencio.