22 de marzo de 2010

Buenos tiempos

A veces voy a una biblioteca pública y paso un buen rato de lectura y, por qué no decirlo, de observación de las personas. Curiosamente, este local goza de muy buena salud, no faltan visitantes ni usuarios. Independientemente de lo que cada cual lea, el caso es que se lee. La diferencia es que, por definición, un lector monta menos alboroto que un hincha de fútbol o cualquier seguidor de espectáculos de masas, sean laicos o religiosos. Pero lectores, haberlos, haylos, y muchos.

Como dijo más de uno, estoy más orgulloso de lo que he leído que de lo que he escrito, y además, como es imposible leer todo y nunca sabes cuándo te va a llegar la parca, conviene seleccionar lo que se lee. Claro que no son las mismas lecturas con 15 años que conforme vas sumando 10 más cada vez al contador.

El caso es que estaba leyendo a Suetonio (me encanta oír la voz de los muertos de pata negra) cuando escucho a varios quinceañeros cosiendo a preguntas a la encargada de la sala. Les preguntaban sobre que poeta les recomendaba. Naturalmente, me picó la curiosidad. No les veía la cara, sólo este pantalón de moda que deja a la vista casi todo el calzoncillo, pero les oía claramente. El caso es que tras un buen rato, se decidieron por Neruda. A esas alturas, media biblioteca estábamos algo intrigados. Y al final, uno de ellos se confesó. Querían una poesía para el cumpleaños de una amiga. Sin estereotipos de juventud “ni-ni”(1) ni chorradas semejantes: buscando poesía, con su acné, con sus hormonas revueltas y con un par. Buscando lectura.

Hay que joderse, aun son buenos tiempos para la lírica. Tal vez sea la primavera…

(1) En España, nos ha dado por llamar generación "ni-ni" a la que NI estudia NI trabaja (le aclaro que no se refiere a los políticos en activo). El caso es poner etiquetas, asi estamos todos mas cómodos. Estoy seguro, respetado lector, que en su pais tienen costumbres similares respecto a topicos y etiquetas. Se lo dice un gringo (o un "gallego", según se mire).

4 comentarios:

  1. Siempre les quedará Gustavo Adolfo Becquer...
    Cada día me doy más cuenta de la de libros imprescindibles que me faltan por leer.

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  2. Sonaba también como candidato este clásico...

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  3. La Primavera revuelve el ánimo del más pintado Carolus. El amor no conoce edad ni acné ni equipo de fútbol ;D

    Saludos

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