1 de junio de 2012

De tanto mandar, se olvida de pensar

Una empresa entendió que estaba en el momento oportuno para cambiar el estilo de gestión y contrató un nuevo Director General.



De tanto mandar, se olvida de pensar
De tanto mandar, se olvida de pensar

Éste vino con la idea de agitar las bases y hacer más productiva la Empresa.

El primer día, acompañado de dos de sus principales asesores, realizó una inspección general en la empresa.

En el almacén todos estaban trabajando, pero un muchacho estaba recostado en una pared con las manos en los bolsillos.

Viendo una buena oportunidad para demostrar su filosofía de trabajo, el Director preguntó al muchacho:

- ¿Cuánto ganas por mes?

- 300 € ¿por qué? - respondió el muchacho.

El administrador sacó de su bolsillo 300 € y se los dió al muchacho diciendo:

- Aquí está tu salario del mes. Ahora ¡desaparezca y no vuelva más!

El muchacho guardó el dinero y salió conforme las órdenes recibidas.

El Director entonces, hinchado de orgullo, pregunta a un grupo de operarios:

- ¿Alguno de ustedes sabe lo que este muchacho hacía aquí?

- Sí señor- respondieron los operarios:

- ¡Vino a entregar unas pizzas!

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4 comentarios:

  1. Bien empleado por capullo. Y el repartidor de pizzas ese mes dobló el sueldo.
    Un saludo.

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    1. Para ver como es Juanillo, dale un carguillo.

      Saludos

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  2. ;D. Por eso es mejor poner la cabeza en funcionamiento antes de poner la lengua en movimiento...

    Saludos

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    1. Dicen que tenemos dos oídos y una boca para escuchar el doble de lo que se habla.

      Saludos

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