Duros y blandos, nada es lo que parece.


Todos hemos tenido un jefe duro, en el mejor de los casos. O, dicho mas claro, un jefe cabrón. Un jefe que ideó unas normas, órdenes e instrucciones que nos dejaron a todos bien jodidos. Pero como no hay mal que cien años dure, es cuestión de tiempo que venga otro jefe “mas humano”. Pasan los meses y se va notando la diferencia con el anterior. Sin embargo, este nuevo jefe nunca deroga ninguna de esas normas de su antecesor que a todos nos tenían agobiados. Tal vez haga la vista gorda con su cumplimiento, pero no las cancela. Que curioso, ¿verdad?

Por mi parte, con los años también he ascendido por la jerarquía, y ahora entiendo el porqué de esta muy humana costumbre. Es evidente. Si Usted aun no lo capta, insista en su razonamiento y lo logrará. Y por favor, no me pregunte qué es lo que hago en mi caso, ya debería saberlo.

Siguiendo este razonamiento, viene una de las preguntas del millón: ¿qué diferencia hay en cuanto a normativa del jefe “borde” con el otro jefe “menos borde”? Ya le respondo yo: ninguna. Otra cosa, como ya he expresado antes, es la voluntad de hacer cumplir permanentemente esas directivas. Aunque al jefe "blando", si le interesa, puede desempolvar las directivas que su antecesor "duro" dejó en herencia. Siempre le puede culpar al anterior que ya no está.

¿Por qué les cuento esto? Porque si lo extrapolan al juego político de su país, verá que nunca un partido anula ninguna de las leyes que criticaba cuando estaba en la oposición, salvo en excepciones muy claras de leyes escandalosas para los votantes. Y si no me cree, cíteme a continuación algún ejemplo demostrando lo contrario para que me quede mas tranquilo.

Piense en todo esto a la hora de ir a votar, si en su país vale para algo y si usted tiene esa curiosa costumbre.

Frases para la historia reciente (de España)


En Irán ha habido elecciones. ¿Se puede decir que hay democracia en un país porque se celebran elecciones? Aquí, en España también las hubo con Franco y evidentemente, esto no era una democracia. Ahora si que tenemos elecciones “democráticas”. Como ya tenemos unos treinta años de experiencia en estas lides vamos a hacer un resumen de las frases que definen esta particular democracia española.

Franco, pocos años antes de abandonar este mudo, dixit: “dejo todo atado y bien atado”. Unos lustros más tarde, no sabe uno que pensar, tal vez el dictador era tan enrevesado que previó todo esto, aunque no lo creo. Actualmente, cualquier jefe de partido político es un “franquito” en su predio (listas cerradas, funcionamiento poco democrático en los partidos, etc.). Todo atado y bien atado.

Se aprobó la Constitución y empezó esta “ilusionante andadura”. Adolfo Suárez, primer presidente democrático apelaba al “consenso” y “podía prometer y prometía”. Con lo que no contaba es que su propio partido le iba a hacer dimitir. En la investidura de su sucesor se produjo un golpe de estado en el que la frase mas sonada fue “se sienten, coño”. Y bien sentados que siguen algunos diputados, cuyo trabajo es inversamente proporcional a sus emolumentos. Duró poco de presidente Calvo-Sotelo y las siguientes elecciones las ganaron los socialistas, que estuvieron más de tres lustros en el poder. Y de ahí surgieron muchas frases que aún retumban en nuestros oídos, seguro que le suenan:

Alfonso Guerra: “vamos a dejar a España que no la va a conocer ni la madre que la parió”. A día de hoy hasta él mismo está asombrado.

Felipe González: “OTAN, de entrada, no”. Luego, tras un referéndum, fue que si. Olé por Felipe González vendiendo la burra. Me descubro y siempre me descubriré ante esta campaña de “concienciación” donde dio la vuelta al voto.

Solchaga (Ministro de Economía): “España es uno de los países en donde mas fácil es hacerse rico”. Y vaya si hubo y nunca dejó de haber desde entonces demostraciones al respecto. Claro, que depende de donde estés…

Alfonso Guerra: “Montesquieu ha muerto”. Nunca más se volvió a separar los jueces y el gobierno. A los demás partidos tampoco parece importarle. Resultado: justicia politizada e ineficaz.

Mas frases de Alfonso Guerra (es que daba mucho de sí): “El que se mueve no sale en la foto”. Frase que, aunque ideada por el PSOE, se ha adoptado en todos los partidos. Lealtad absoluta al líder, como antes de 1.975. Al final, Alfonso, te moviste y te saliste de la foto. Que cosas tiene el destino.

En los últimos tiempos del “felipismo” surgió la oposición del PP de Aznar. Éste se hizo famoso por la frase “Váyase, Sr. González”. "Por consiguiente", el Sr. González perdió las elecciones y se fue. Tal vez por lo cansino del soniquete del de Valladolid. Luego, con Aznar de presidente, sólo se oía “España va bien”. Y como antes he citado con Solchaga, depende de para quien. Mientras tanto, Anguita, líder de los comunistas repetía lo de “programa, programa, programa”. Que pena, a día de hoy, ni su partido ni ningún otro tiene algo que se pueda considerar un programa, salvo vaguedades oportunistas.

Subió ZP al poder y con él llegó el “talante”, aunque nadie se acuerde ya del famoso “talante”. ZP no se ha caracterizado aun por ninguna frase salvo por las que omite, como, por ejemplo, “crisis”. Una de sus ministras, no me acuerdo de qué cartera, intentando soltar un latinajo culto, dijo: “pixi y dixi” cuando, al parecer quiso decir “dixit” en latín. Como a veces soy buena gente voy a considerar que fue un “lapsus linguae” de la ministra.

Otro de sus ministros, el de Justicia, sí que dijo una frase para la posteridad: “aplicaremos la Justicia según convenga a la jugada”. Vaya novedad, eso siempre se ha hecho, pero por lo menos, éste ha hecho una certera definición.

Lo que si que he oído desde hace años y sigo oyendo es que "el dinero público no es de nadie". Como los que lo dicen están convencidos de ello, obran en consecuencia y siempre se llevan algo de ese dinero que es de todos. Tal vez por esa puñetera frase estamos como estamos...

Esto es la historia reciente de España muy resumida en cortas frases de sus más altos dirigentes. Seguro que me dejo muchas, pero me gusta condensar. Además, en todos los países cuecen habas. Así que cada uno apechugue con los políticos que elija. Esto es lo que hay y no da más de si.

Manual y espejo de cortesanos

Simula, disimula, no ofendas a nadie y de todos desconfía: antiguo consejo para un joven Rey Sol que te servirá para desenvolverte y medrar en la Corte en la que todos sobrevivimos.


"Suaviter in modo et fortiter in re"(Suave en las formas y fuerte en el fondo). Así es el lema de cualquier cortesano que tenga en aprecio su valía.


El que esto te escribe es el autor de los libros:

EL GRAN JUEGO
EL ARTE DE LA VENTAJA,
ESTRATEGIA Y MENTE
36 ESTRATEGIAS CHINAS

Algunos de ellos están entre libros mas vendidos de la editorial LibrosEnRed como se ve en http://www.librosenred.com/masvendidos.aspx .

Estoy convencido que cualquiera de estas obras te va a  gustar y que disfrutarás con su lectura. Tengo la certeza que muchos de los conocimientos que ahí vas a adquirir te van a ser de utilidad.

Manual y espejo de cortesanos
Manual y espejo de cortesanos

En la misma línea, me complace presentarte el libro MANUAL Y ESPEJO DE CORTESANOS, cuyo extracto puedes descargar desde

Desde siempre y en todas las culturas existió siempre un personaje poderoso. Irremediablemente, a su alrededor siempre crecieron las Cortes y los cortesanos. Nos rodean en el trabajo, en la política, en la religión, en la economía y hasta en la familia. Donde hay un grupo de personas, existirá una lucha por el poder, alguien lo conseguirá y a su sombra crecerán los cortesanos que conspirarán para quitárselo o para agarrarse a una porción de poder dentro de su Corte. Hoy en día, está mal visto el uso descarado de la fuerza. Es mucho mejor el uso del encanto, la ilusión, el engaño, la seducción y la fina estrategia.

Si sientes dentro de ti que todo esto que te cuento es sólo de aplicación para aristócratas que disfrutan de un etéreo y dorado mundo inasequible para el resto de los mortales, tal vez aún no te hayan contado cómo funciona todo esto. Te guste o no, ya estás metido de lleno en la Corte y es mejor que domines sus reglas.

Despierta, otros ya te llevan ventaja. Es hora de medrar.

INDICE

  • Carta al lector
  • Capítulo I. Sobre la ilusión de quienes piensan que ya no existen las Cortes
  • Capítulo II. Sobre los fundamentos de la Corte
  • Capítulo III. Sobre los consejos iniciales para el cortesano
  • Capítulo IV. Sobre las virtudes con que las que te debes adornar
  • Capítulo V. Sobre cómo conseguir que otros hagan lo que deseamos
  • Capítulo VI. Sobre la necesidad de simular y disimular
  • Capítulo VII. Sobre las conspiraciones
  • Capítulo VIII. Sobre los espías y la necesidad de mantener la discreción y el secreto
  • Capítulo IX. Sobre los necios y necesidad de parecerlo en ocasiones.
  • Capítulo X. Sobre cómo actuar cuándo tienes tus propios cortesanos.
  • Capítulo XI. Sobre venturas y desventuras en la Corte
  • Último consejo a modo de despedida
Puedes adquirir este libro en http://www.librosenred.com/ld/ddragon/