Ir al contenido principal

Las 20 leyes de la astucia - ¡Para la cuesta de enero, A MITAD DE PRECIO EN FORMATO KINDLE!

El arte de moverte con inteligencia en un mundo lleno de apariencias ¿Alguna vez te has preguntado por qué algunas personas siempre salen ganando, incluso en las peores situaciones? ¿Te gustaría entender cómo piensan los que realmente mandan… y aprender a jugar con sus mismas cartas? Las 20 leyes de la astucia es el manual definitivo para quienes quieren dejar de ser ingenuos y empezar a moverse con cabeza en la vida . Este libro no es teoría vacía ni frases motivacionales: es estrategia pura, clara y directa. ¡Haz clic aquí para leer una muestra ahora! Te ofrece unas herramientas prácticas para: Entender los juegos ocultos de poder e influenci a. Detectar segundas intenciones y protegerte de ellas. Influir sin imponer, ganarte el respeto sin alzar la voz. Tomar decisiones con inteligencia emocional y visión estratégica. Convertirte en alguien más difícil de manipular , más sólido y respetado. Imagina tener la capacidad de leer entre líneas, anticiparte a los movimientos de los dem...

Seducción indirecta: ser irresistible y pasar de amigo a amante

Seducción indirecta: descubre cómo pasar de amigo a amante y ser irresistible con estrategias sutiles que despiertan deseo y conexión auténtica.

El duque de Lauzun es uno de los seductores más grandes de la historia, y su lenta y sostenida seducción de la Grande Madeimoselle fue su obra maestra. Su método fue simple: ser indirecto. 

No hay nada más efectivo en la seducción que hacer creer seductor al seducido. No me acerco a ella, sólo bordeo la periferia de su existencia [...] Ésta es la primera telaraña en la que debe caer.  —Soren Kierkegaard. 

Ver Cómo ser el mejor amante

Seducción indirecta de amigo a amante
Seducción indirecta de amigo a amante. Duque de Lauzun, seductor

Anne-Marie-Louise de Orleans, duquesa de Montpensier, conocida en la Francia del siglo XVII como La Grande Madeimoselle, no había conocido nunca el amor. 

Su madre había muerto cuando ella era joven; su padre volvió a casarse y la ignoraba. La duquesa procedía de una de las familias más ilustres de Europa: el rey Enrique IV había sido su abuelo; el futuro rey Luis XIV era su primo. Cuando ella era joven, había habido propuestas de casamiento con el viudo rey de España, el hijo del monarca del Sacro Imperio Romano, e incluso su propio primo Luis, entre muchas otras. 


Pero todas esas bodas perseguían fines políticos, o la enorme riqueza de su familia. Nadie se molestaba en cortejarla; incluso era raro que ella conociera a sus pretendientes. Peor aún, la Grande Madeimoselle era una idealista que creía en los anticuados valores de la caballería: valentía, honestidad, rectitud. Aborrecía a los intrigantes cuyos motivos al cortejarla eran, en el mejor de los casos, sospechosos. ¿En quién podía confiar? Uno por uno, hallaba una razón para rechazarlos. La soltería parecía ser su destino. 

En abril de 1669, la Grande Madeimoselle, entonces de cuarenta y dos años de edad, conoció a  uno de los hombres más extraños de la Corte: el marqués Antonin Péguilin, después conocido como duque de Lauzun. Favorito de Luis XIV, el marqués, de treinta y seis años, era un soldado valiente con un ingenio ácido. También era un incurable donjuán. Aunque bajo de estatura e indudablemente poco agraciado, sus insolentes modales y hazañas militares lo volvían irresistible para las mujeres. La Grande Madeimoselle había reparado en él años antes, y admirado su elegancia y osadía. 

Una conversación

Pero apenas entonces, en 1669, tuvo una conversación auténtica con él, si bien breve; y aunque conocía su fama de tenorio, le pareció encantador. Días más tarde se encontraron de nuevo; esta vez la conversación fue más larga, y Lauzun resultó ser más inteligente de lo que ella había imaginado: hablaron del dramaturgo Comedie (el preferido de la duquesa), heroísmo y otros temas elevados. Luego, sus encuentros se volvieron más frecuentes. 


Se habían hecho amigos. Anne-Marie escribió en su diario que sus conversaciones con Lauzun, cuando ocurrían, eran el mejor momento de su día; cuando él no estaba en la corte, ella sentía su ausencia. Sus encuentros eran demasiado frecuentes para ser casuales por parte de Lauzun, pero él siempre parecía sorprendido de verla. Al mismo tiempo, ella dejó asentado que se sentía intranquila: la acometían emociones extrañas, y no sabía por qué.  

El tiempo pasó, y un buen día la Grande Madeimoselle debió marcharse de París una o dos semanas. Lauzun la abordó entonces, sin previo aviso, y le rogó emocionado que lo considerara su confidente, el gran amigo que ejecutaría cualquier encomienda en su ausencia. El se mostró poético y caballeroso, pero ¿qué se proponía en realidad? 

En su diario, Anne-Marie enfrentó finalmente las emociones que se agitaban en ella desde su primera conversación con él: "Me dije: éstas no son meditaciones vagas; debe haber un objeto en todos estos sentimientos, y no podía imaginar quién era. [...] Por fin, tras atormentarme durante varios días, me di cuenta de que era M. de Lauzun a quien amaba, que era él quien de algún modo se había deslizado hasta mi corazón y lo había atrapado". Sabedora de la fuente de sus sentimientos, la Grande Madeimoselle se volvió más directa. 

Confidente

Si Lauzun iba a ser su confidente, ella podría hablarle del matrimonio, de las bodas que aún se le ofrecían. Este tema podría darle a él la oportunidad de expresar sus sentimientos; tal vez hasta se mostraría celoso. Desafortunadamente, Lauzun no pareció captar la indirecta. En cambio, preguntó a la duquesa por qué, para comenzar, pensaba en casarse; parecía muy feliz tal como estaba. Además, ¿quién podía ser digno de ella? Esto duró varias semanas. La duquesa no pudo arrancarle nada personal. En cierto sentido, ella lo comprendió: estaban presentes las diferencias de rango (ella era muy superior a él) y de edad (ella era seis años mayor). 

Meses después murió la esposa del hermano del rey, y Luis sugirió a la Grande Madeimoselle que remplazara a su difunta cuñada; es decir, que se casara con su hermano. Anne-Marie se indignó; era evidente que el hermano del rey quería poner las manos sobre su fortuna. Pidió opinión a Lauzun. Como leales servidores del rey, contestó él, debían obedecer el deseo real. Esta respuesta no agradó a la duquesa y, para rematar, él dejó de visitarla, como si fuese impropio que siguieran siendo amigos. 
Seducción indirecta de amigo a amante
Seducción indirecta de amigo a amante
Ésta fue la gota que derramó el vaso. La Grande Madeimoselle dijo al rey que no se casaría con su hermano, y punto. Anne Marie se reunió entonces con Lauzun, y le dijo que escribiría en una hoja el nombre del  caballero con quien siempre había querido casarse. El debía poner esa hoja bajo su almohada y leerla a la mañana siguiente. Cuando lo hizo, se topó con las palabras C'est vous (Es usted). Al ver a la Grande Madeimoselle la noche siguiente, Lauzun le dijo que debía estar bromeando: sería el hazmerreír de la corte. 

Pero ella insistió en que hablaba en serio. El pareció con mocionado y sorprendido, aunque no tanto como el resto de la corte cuando, semanas después, se anunció el compromiso entre este donjuán de rango relativamente bajo y la dama del segundo  rango más alto de Francia, conocida lo mismo por su virtud que por su habilidad para defenderla.  Interpretación. El duque de Lauzun es uno de los seductores más grandes de la historia, y su lenta y sostenida seducción de la Grande Madeimoselle fue su obra maestra. 

Su método fue simple: indirecto

Al percibir en esa primera conversación que ella se interesaba en él, decidió cautivarla con su amistad. Sería su amigo más leal. Al principio esto resultó encantador: un hombre se daba tiempo para hablar con ella, sobre poesía, historia, proezas de guerra —sus temas favoritos. Poco a poco, ella empezó a confiar en él. Luego, casi sin que la duquesa se diera cuenta, sus sentimientos cambiaron: ¿a ese consumado mujeriego sólo le interesaba la amistad? ¿No le atraía ella como mujer? Estas ideas «hicieron reparar en que se había enamorado de él. 

Esto fue en parte lo que después hizo que rechazara la boda con el hermano del rey, una decisión hábil e indirectamente inducida por el propio Lauzun, al negar de visitarla. Y, ¿cómo podía él buscar dinero y posición, o sexo, cuando jamás había dado paso alguno en ese sentido? No, lo brillante de la seducción de Lauzun fue que la Grande Madeimoselle creyó ser ella quien daba todos los pasos. Una vez que has elegido a la víctima correcta, debes llamar su atención y despertar su deseo. Pasar de la amistad al amor puede surtir efecto sin delatar la maniobra. 


Primero, tus conversaciones amistosas con tu objetivo te darán valiosa información sobre su carácter, gustos, debilidades, los anhelos infantiles que rigen su comportamiento adulto. (Lauzun, por ejemplo, pudo adaptarse inteligentemente a los gustos de Anne-Marie una vez que la estudió de cerca.) Segundo, al pasar tiempo con tu blanco, puedes hacer que se sienta a gusto contigo. Creyendo que sólo te interesan sus ideas, su compañía, moderará su resistencia, disipando la usual tensión entre los sexos. 

Entonces será vulnerable, porque tu amistad con él habrá abierto la puerta dorada a su cuerpo: su mente. Llegado ese punto, todo comentario casual, todo leve contacto físico incitará una idea distinta, que lo tomará por sorpresa: quizá podría haber algo entre ustedes. Una vez motivada esa sensación, tu objetivo se preguntará por qué no has dado el paso, y tomará la iniciativa, disfrutando de la ilusión de que es él quien está al mando.

Extraído del libro EL ARTE DE LA SEDUCCIÓN

Comentarios

  1. Muy hábil el duque. La condujo por donde quiso.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Actualmente, en España también tenemos otro duque que condujo a su esposa a donde quiso. Hasta la llevó al juzgado...

      Saludos

      Eliminar
    2. Ese es el dilema, que no sé yo quién llevó al huerto a quién. Él desde luego se va a comer todos los marrones. Y ella se va a ir de rositas con una multa y se acabó. Todo pactado por todos. No me creo nada.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El viejo, el lago y unas mujeres desnudas

Un viejo tenía un lago en su finca. Después de mucho tiempo, decide ir a ver si estaba todo en orden. Tomó un cesto para aprovechar el paseo y traer unas frutas por el camino... Al aproximarse al lago, escuchó voces animadas.  Vio un grupo de mujeres bañándose, completamente desnudas . Al verlo, todas se fueron a la parte más honda del lago, manteniendo solamente la cabeza fuera del agua. Una de las mujeres gritó: ¡No saldremos mientras usted no se aleje! El viejo respondió: ¡Yo no vengo hasta aquí para verlas nadar o salir desnudas del lago! Levantando el cesto, les dijo: Estoy aquí para alimentar al cocodrilo.... Ver  Las 20 leyes de la astucia MORALEJA: Edad, experiencia y oficio, siempre triunfarán sobre la juventud y el entusiasmo. Y tú, ¿qué opinas? Puedes dejar tus comentarios más abajo. Te invito cordialmente a compartir esto con todos tus amigos. Tu apoyo significa mucho. ¡Gracias de antemano!

Las 20 leyes de la astucia - ¡Para la cuesta de enero, A MITAD DE PRECIO EN FORMATO KINDLE!

El arte de moverte con inteligencia en un mundo lleno de apariencias ¿Alguna vez te has preguntado por qué algunas personas siempre salen ganando, incluso en las peores situaciones? ¿Te gustaría entender cómo piensan los que realmente mandan… y aprender a jugar con sus mismas cartas? Las 20 leyes de la astucia es el manual definitivo para quienes quieren dejar de ser ingenuos y empezar a moverse con cabeza en la vida . Este libro no es teoría vacía ni frases motivacionales: es estrategia pura, clara y directa. ¡Haz clic aquí para leer una muestra ahora! Te ofrece unas herramientas prácticas para: Entender los juegos ocultos de poder e influenci a. Detectar segundas intenciones y protegerte de ellas. Influir sin imponer, ganarte el respeto sin alzar la voz. Tomar decisiones con inteligencia emocional y visión estratégica. Convertirte en alguien más difícil de manipular , más sólido y respetado. Imagina tener la capacidad de leer entre líneas, anticiparte a los movimientos de los dem...

El histórico banquete de las castañas

Descubre el escandaloso banquete de las castañas: orgía, lujo y decadencia de los Borgia en el Vaticano. En la noche del 30 de octubre de 1501, víspera del día de todos los Santos, el Papa Alejandro VI y su hijo César Borgia organizaron en el Palacio Apostólico Vaticano una gran fiesta.  A dicha fiesta fueron invitados varios cardenales y obispos, además de las autoridades más importantes de Roma. Cómo era habitual en estas celebraciones, el banquete fue fastuoso y no se reparo en gastos, sirviéndose una gran variedad de comidas y bebidas para solaz de los allí presentes.  Ver Las 20 leyes de la astucia   No obstante, y a pesar de que las viandas eran fabulosas, lo mejor estaba por llegar. Y es que una vez terminado los postres, y ante la sorpresa de los invitados, César Borgia dió orden de que se recogieran las mesas y se dispusieran varios candelabros por el suelo. Acto seguido, entraron en la estancia unas cincuenta cortesanas (eufemismo por aquel entonces para prostit...

Detener el pensamiento y encontrar la paz en 8 pasos

Pensar demasiado es peligroso para tu salud y puede causarte ansiedad y depresión. Es mejor aprender a detener el pensamiento para encontrar la paz Todos hacemos nuestros mejores esfuerzos para mantener una actitud positiva, pero a veces podemos caer en un patrón de pensamientos negativos que pueden causar estragos en nuestras vidas. Es posible que tengamos que preocuparnos por nuestros errores o limitaciones del pasado y pensar en cómo nos pueden conducir a resultados negativos en el futuro.  Puedes llegar a estar obsesionado o a sobre-analizar experiencias e interacciones regulares, para leer en ellas cosas que realmente no están ahí. En cuanto ocurre algo negativo, lo asociamos con todas las cosas malas que han sucedido en nuestra vida y comenzamos a sentirnos miserables. Incluso podemos estar ansiosos y ser incapaces de dar un paso atrás por cualquier cosa que nos pueda salir mal.  Ver   7 estrategias para detener los pensamientos autocríticos y comenzar a practicar...

¿Invadieron Venezuela por su petróleo... o algo más estratégico?

Descubre por qué la intervención en Venezuela no fue por petróleo sino por una amenaza hostil que puso en jaque la seguridad nacional de Estados Unidos. El silencio de la selva fue interrumpido por un zumbido metálico que no pertenecía a la naturaleza. En las profundidades del Arco Minero, equipos de extracción operados por personal extranjero trabajaban sin descanso bajo la vigilancia de sistemas de radar que no hablaban español. A miles de kilómetros, en los pasillos iluminados del Pentágono, los analistas observaban cómo los puntos de calor en sus pantallas formaban un patrón innegable de ocupación tecnológica y militar. No eran simples pozos de crudo; era el nacimiento de una plataforma de guerra coordinada que obligó a Washington a ejecutar su mayor despliegue de fuerza en décadas.  Ver La sabiduría secreta de Maquiavelo El verdadero motor detrás de la intervención militar estadounidense Venezuela se convirtió en el escenario de la operación más grande desde la invasión de...