De Kennedy a Trump en Berlín y Polonia

Kennedy fue un presidente con carisma que se recuerda por sus acertadas decisiones. De Trump también se puede decir que tiene carisma, pero de otro tipo


En 1961, la URSS levantó el muro de Berlín. Dos años más tarde, en 1963, el presidente Kennedy pronunció un histórico discurso en Berlín.


De este discurso hubo frase afortunada de Kennedy que hizo historia y que seguramente conoces: “soy ciudadano de Berlín”. Sin embargo, también había otras citas que no tenían desperdicio y que siguen siendo de actualidad:

"Occidente no es grande por su burocracia y sus regulaciones sino porque la gente fue libre de perseguir sus sueños y de buscar su propio destino. Juntos tenemos que enfrentarnos a las fuerzas que amenazan con minar esos valores y romper los lazos de cultura, de fe y de tradición que nos hacen quienes somos. Si no las detenemos, socavarán nuestro valor, secarán nuestro espíritu y debilitarán nuestra voluntad de defensa. Nosotros ponemos la dignidad de la vida humana por encima de todo y compartimos la esperanza de todas las almas de vivir en libertad. El mundo no ha conocido nunca nada parecido a la comunidad de naciones de Occidente. Escribimos sinfonías. Buscamos la innovación. Celebramos a nuestros antiguos héroes. Abrazamos nuestras tradiciones y costumbres atemporales, y siempre buscamos explorar y descubrir nuevas fronteras. Recompensamos la brillantez. Nos esforzamos por la excelencia. Valoramos el imperio de la ley y protegemos la libertad de palabra y de expresión. Damos poder a las mujeres como pilar de nuestra sociedad y del éxito. Lo discutimos todo. Lo desafiamos todo. Y ponemos la fe y la familia, no el gobierno y la burocracia, en el centro de nuestras vidas.".

"Europa debe demostrar que cree en su futuro invirtiendo su dinero para ganar ese futuro. ¿Tenemos el deseo y el coraje de preservar nuestra civilización de aquellos que la subvertirían y la destruirían?"

De Kennedy a Trump en Berlín y Polonia
De Kennedy a Trump en Berlín y Polonia
Muy buena pregunta la que cierra el discurso y muy de actualidad. Parece estar escrita hoy mismo. Cincuenta años más tarde, ¿seguimos teniendo ese deseo y coraje?

Ahora toca citar a Donald Trump. Personaje gañán, populista, maleducado y muchas otras cualidades que cada día se van descubriendo. Sin embargo, debo pedirte disculpas porque el discurso que acabas de leer, y que seguro que te ha gustado, no es de Kennedy, sino de Trump. Y fue pronunciado hace pocas semanas en Polonia, junto al monumento al Levantamiento de Varsovia contra nazis y comunistas. Ver enlace  Estoy seguro que desconocías la existencia de esta noticia, pues hay que investigar bastante para encontrarla.

Tras la lectura de todo lo anterior, puedes sacar las consecuencias que creas conveniente. A mí se me ocurre, entre otras, que los medios de comunicación ejercen una censura bastante considerable, agrandando las noticias que les interesan y empequeñeciendo o anulando las menos convenientes. Las redes sociales, que son una caricatura de lo anterior, magnifican aún más este proceder. Pero ya te digo, es solo mi opinión.

Y puestos a opinar, recordar que Kennedy, con todo su carisma, casi nos mete en una guerra atómica en la crisis de los misiles de Cuba y que además pisó el acelerador en el compromiso de su país en la guerra de Vietnam. Esperemos que el Sr. Trump no se plantee en competir en todo eso con su antecesor.

Es curioso que mientras leías el discurso atribuido al presidente Kennedy que, en general, cae bien, es muy probable que estuvieras de acuerdo con casi todo. Sin embargo, cuando te das cuenta de que lo dijo un personaje denostado por los medios como es Donald Trump, lo ves y lo sientes de otra forma.

Por cierto, me imagino que también has visto en los medios que desde septiembre de 2014, Arabia Saudita libra una guerra en territorio de su vecino Yemen. Ya vamos por más de 15.000 muertos y 5 millones de desplazados. Seguro que lo sabías, es primera plana informativa y hay infinidad de manifestaciones contra esta guerra en todo el mundo.

Otro día hablaremos de las frecuentes y recurrentes manifestaciones de repulsa y la abrumadora cantidad de noticias contra ejecuciones de gays en Irán y la opresión de la mujer en Arabia Saudita. Seguro que te suena, ¿verdad? Es lo que tiene la manipulación de masas por los medios de comunicación y las redes sociales.


Cómo eliminar las preocupaciones

Eliminar las preocupaciones es difícil porque, de una manera extraña, en realidad las preocupaciones tienen mucho sentido para tu mente. Primero, te imaginas los riesgos... y a veces tienes razón. 


Entonces, ¿cómo superar las preocupaciones cuando ni siquiera piensas que es un problema? 


La preocupación es un hábito tan frecuente que muchos preocupados no se reconocen como ansiosos. De hecho, muchos temores a menudo se sienten justificados. ¿Por qué no darse una vuelta alrededor del coche para comprobar que las puertas están cerradas?

Cómo eliminar las preocupaciones
Cómo eliminar las preocupaciones
¿Por qué no preocuparse de lo inseguro que es el mundo a causa del calentamiento global y del terrorismo? Al estar convencido de tus propias creencias, la preocupación es la ansiedad respaldada por las excusas inventadas por tu mente.

Una persona preocupada cree que está haciéndolo bien


De una manera extraña, los preocupados creen que están haciendo algo bueno protegiendo del peligro a sí mismos y a los demás. Puesto que nuestras mentes están llenas de todos los riesgos imaginables, terminamos haciendo lo correcto en algún momento. Como acaparadores que nunca ceden nada, los que se preocupan usan la misma lógica. Si un artículo resulta útil, justifica tener un centenar que no lo son. No vemos lo obvio: preocuparnos por el noventa y nueve por ciento de cosas inútiles es una pérdida de tiempo y de emociones. Pero hasta que podamos aceptar este hecho, nos sentiremos justificados. Lejos de hacer una contribución positiva, los preocupados ralentizan las cosas, crean obstáculos innecesarios y aumentan la ansiedad en todos los demás. Al final, normalmente terminan siendo excluidos e ignorados. Como respuesta a ser ignorado, se preocupan aún más.

La necesidad de preocuparse


Los preocupados sienten la necesidad de preocuparse. Si esta necesidad no se cumple, tememos que ocurra una calamidad. Este comportamiento obsesivo SIGUE LEYENDO...