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No se comprometa con nadie


Sólo los tontos se apresuran siempre a tomar partido. No se comprometa con ninguna posición o causa, salvo con la suya propia. El hecho de mantener su independencia lo convierte en el amo de los demás.


No se comprometa con nadie
No se comprometa con nadie

Obtenga beneficios oponiendo a las personas entre sí. Ubíquese entre dos potencias competidoras. 

Seduzca a una de las partes con promesas de ayuda; la otra parte, que siempre tratará de superar al enemigo, también lo cortejará.

Mientras cada una de las partes compita con la otra por la atención de usted, usted parecerá una persona muy influyente y deseable. Logrará acumular más poder que si se hubiese comprometido con uno u otro bando. 

Para perfeccionar esta táctica, tendrá que mantenerse interiormente libre de ataduras emocionales y ver a quienes lo rodean como escalones en su ascenso a la cima del poder. Usted no puede permitirse el lujo de convertirse en lacayo de ninguna causa.

No se comprometa con nadie. Nixon y Kissinger
No se comprometa con nadie. Nixon y Kissinger
En medio de la campaña por las elecciones presidenciales de 1968, en los Estados Unidos, Henry Kissinger llamó por teléfono al equipo de Richard Nixon. Kissinger había estado aliado con Nelson Rockefeller, que había procurado, sin éxito, la nominación republicana. Ahora Kissinger ofreció brindar al equipo de Nixon valiosa información secreta sobre las negociaciones de paz con Vietnam que desarrollaban en París. Tenía a uno de sus hombres en el equipo de negociación, que lo mantenía al tanto de las últimas novedades. El equipo de Nixon aceptó de buen grado el ofrecimiento.

Sin embargo, al mismo tiempo Kissinger abordó al candidato demócrata, Hubert Humphrey para ofrecerle su ayuda. La gente de Humphrey le pidió información confidencial sobre Nixon, y Kissinger se la suministró. "Hace años que odio a Nixon" dijo Kissinger a la gente de Humphrey. La verdad era que ...

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Cosas veredes, amigo Sancho


Lutero no habría liado la que lió de no haber sido por la imprenta. Su contraparte pontifical no le sacó tanto provecho y ahora Europa es católica al Sur y luterana al Norte. Vino y cerveza, aceite de oliva y mantequilla, dos formas parecidas pero no iguales de ver la vida. Todo gracias a Gutenberg.

Saladino infringió graves derrotas a los Cruzados porque movía más rápido sus ejércitos al transmitir las órdenes mediante palomas mensajeras.

Kennedy ganó las elecciones a Nixon gracias a que supo entender el poder de la TV y Nixon se quedó anclado en mensajes radiofónicos. Dicen que la URSS cayó por culpa de las fotocopiadoras. El golpe de estado de 1981 en España se neutralizó en gran parte por la radio y sobre todo por la aparición del Rey en la TV. En Irán hubo muchas movilizaciones por Internet, pero el régimen teocrático aun aguanta en pie. La Mafia siciliana y Al-Qaeda no usan ni teléfonos móviles ni Internet, se manejan con tecnologías del S. XIX: mensajeros y manuscritos cifrados para ser inmunes a la escucha electrónica. Hitler se hizo con las mentes de los alemanes a través de la radio.

Un hacker ha accedido al correo de científicos que alertan del supuesto cambio climático y parece que ha descubierto un gran fraude. El gobierno de España quiere legislar que se puedan cerrar webs sin orden judicial  y se ha encontrado con una inesperada respuesta en la red.  Curiosamente,  este gobierno llegó al poder en 2004 gracias, entre otras cosas, a una muy buena campaña de SMS (pásalo)

Las nuevas tecnologías a veces pueden cambiar la Historia, acelerarla o precipitarla. Conviene meditar sobre ello.