12 de septiembre de 2013

Entrevista con el corrupto

Desde que tengo memoria, siempre quise ser un corrupto. Los admiraba, eran mi ejemplo a seguir. El mundo pertenecía a los corruptos, no tenía ninguna duda. Y yo quería ser parte de este grupo de personas, quería vivir bien, vivir sin esfuerzo. ¿Para qué trabajar, si otros ya lo hacían para mí?


La gente vulgar disimula su fracaso tras códigos éticos, moralinas, religiones y otras pamplinas. Eso son tonterías, simplemente no se atreven a dar el paso, un simple paso. 


Porque para ser totalmente corrupto hay que valer y tener ganas de serlo. Y digo totalmente corrupto, porque la chusma también es corrupta, pero no se atreven a serlo hasta sus últimas consecuencias. Quedarse a medias se paga, se paga con una vida gris y aburrida. Yo no quería eso, ser corrupto me ha otorgado un gran poder. No sólo dinero, no. Es más que eso, es la sensación de poder, la sensación de que puedes comprar y doblegar cualquier voluntad. Es algo divino… o demoniaco. Allá cada cual si cree en dioses o demonios. 

Entrevista con el corrupto
Entrevista con el corrupto
¿Sabes que la gente común no me merece ningún respeto? No se respetan a sí mismos. Dicen “a mí no me compran con nada”. Menuda gilipollez, todo el mundo tiene un precio, y no siempre tiene que ser en dinero. Si aun no te han comprado es porque no vales el esfuerzo de hacerlo, no eres nada, ni siquiera para perder el tiempo contigo. Por eso eres incorruptible, eres un cero a la izquierda, no mereces la pena, nada me ofreces que me interese. Por eso aun eres honrado. ¿Te atreverías a que te tentara?

Un buen corrupto – y yo lo soy – sabe como inclinar voluntades a su beneficio con cualquier medio: sexo, orgullo, envidia, vanidad, honores, status,… la lista es casi infinita. A veces, algunos me han asombrado por la forma en que cayeron. Todos caen, no suelo fallar. Aunque he de reconocer que a veces he conocido algunas personas que no he logrado corromper: me merecen mí respeto, suelo ser casi infalible corrompiendo a la gente, soy un profesional de la corrupción. 

No existiríamos los corruptos si la gente no lo permitiera. ¿Y cómo nos lo permiten? Pues poniendo su parte, su pequeña parte en la corrupción o simplemente, no haciendo nada. Da igual que sean cultos o incultos, poderosos o pordioseros, laicos o creyentes, todos pueden ser corrompidos. Y luego se quejan, es patético e hipócrita. Por lo menos, yo soy sincero.

Algún imbécil dice que la conciencia no le permitiría dormir si se convirtiera en un corrupto como yo. Menuda gilipollez, duermo a pierna suelta, mi conciencia está muy tranquila y vivo feliz. No hago nada que no haga toda la sociedad.

No podría vivir como ellos, los que van de puritanos. No podría vivir su vida gris, su rutina, su vacío, su engaño, su falta de poder sobre los demás. 

Soy un corrupto y no sé hacer otra cosa. Y me encanta. ¿Te gustaría probar?

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8 comentarios:

  1. Mira que hasta me dieron ganas...Parece no ser complicado, siempre que no te pillen...Montas una trama estilo gurtel o los fondos de reptiles y te jubilas sin haber trabajado en la empresa...Y además te regalan un bolso gucci...o el otro que no se escribir el nombre.

    Saludos

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    1. Pero somos gente simple, Manuel, por eso madrugamos, hacemos (o hicimos) guardias, dormimos tranquilos y somos gente gris

      Saludos

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    2. corrupto sos
      honrado o no los sos

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  2. jajjj qué bueno, he de reconocer que muchos de esos pensamientos rondaron mi magin. De todos modos algun@s se quitan esa caspa de encima intentando ser "diferentes", que lo consigan ya es harina de otro costal. Muy bueno. Bss.

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    1. Había que ponerse en el lugar de un corrupto e intentar pensar como uno de ellos. En el fondo, todos somos "corruptibles" y con algo de caspa.

      Saludos, emejota

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  3. Todo depende del volumen de lo robado. Si robas cuatro mil euros eres un vulgar ladrón. Si estafas por valor de cuatro millones eres uno de esos que salen en la tele, con el mentón levantado y la conciencia tranquila.
    Un saludo.

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    1. Así es, Cayetano. por lo tanto, si vas a hacer un pufo o te vas a pringar, que sea a lo grande

      Saludos

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  4. No podrìa, yo sì tengo conciencia como para andar haciendo esas cosas.

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