3 de agosto de 2014

Cruzar la mirada para saber si le gustas

Cuando lo que se siente por la otra persona es amor, la mirada se enfoca hacia la cara, mientras que si prima el deseo sexual sobe el sentimental, la mirada suele dirigirse en primer lugar al cuerpo de la otra persona, en lugar de a los ojos. 


Los ojos son el reflejo del alma… y también del deseo sexual. La forma de mirar a otras personas nos delata, pues el movimiento ocular es la mejor forma de discernir la atracción hacia otras personas, según ha concluido un estudio de la Universidad de Chicago publicado en el último número de la revista Psychological Sciences.

Cruzar la mirada para saber si le gustas
Cruzar la mirada para saber si le gustas
El equipo de psicólogos, dirigido por Stephanie Cacioppo, que estudió el lenguaje no verbal de la atracción física, logró distinguir diferentes tipos de sentimientos amorosos a partir del tipo de mirada, que iban desde el amor hasta la lujuria. El movimiento de los ojos aporta una gran cantidad de información que, según los especialistas, tiene que ver con la parte de la otra persona a la que miramos de forma espontánea.

Los signos no verbales del amor 


La dilatación de las pupilas es otro de los signos del lenguaje no verbal que indican que una persona siente simpatía o interés por algo o alguien. Esta 'prueba de la pupila' puede ayudarnos a ...

CONTINUA EN:

4 comentarios:

  1. Es verdad. Luego, cuando dejas de mirar los ojos, te das cuenta de que tiene también otros interesantes lugares anatómicos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Digamos que los ojos son la llave para acceder a ellos

      Un saludo

      Eliminar
  2. Ya sabes que los ojos son el espejo del alma...o de las intenciones. No me extraña que las mujeres se sientan incómodas cuando se les acercan sin enviar señales...Prácticamente se convierten en presas...

    Saludos Carolus

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Acercarse así es muy frío, a nadie nos gustaría, seas hombre o mujer.

      Saludos, Manuel

      Eliminar