Descubre cómo tratar a los therians con realismo extremo: consejos impactantes sobre convivencia, dieta y hábitat natural. ¡Haz clic y sorpréndete!
Si tienes un hijo, un amigo o un familiar que ha decidido dar el paso y se identifica dentro del colectivo de los therians, lo primero que debes hacer es evitar cualquier confrontación. La clave reside en la aceptación absoluta y en el respeto profundo hacia su nueva autopercepción. Si esa persona afirma que su identidad es la de un perro, no utilices la lógica humana para contradecirlo; mejor acompáñalo en su proceso y ayúdalo a que su día a día sea lo más realista y coherente posible con su esencia animal.
Para empezar, olvídate de que duerma en una cama con sábanas de algodón. Como parte del apoyo a los therians, deberías instalarle una buena caseta en el patio, que es donde un can de verdad se siente en su elemento, vigilando el territorio bajo las estrellas. La higiene también debe adaptarse: deja que haga sus necesidades en la calle, durante el paseo, para que pueda marcar territorio siguiendo sus instintos más primordiales.
La alimentación es otro pilar fundamental. No permitas que se siente a la mesa a comer con cubiertos, porque eso es una costumbre puramente humana que no encaja con la naturaleza de los therians. Cómprale un buen saco de pienso, sírveselo en un cuenco de plástico en el suelo y deja que disfrute de su ración diaria sin las ataduras de la etiqueta social. De vez en cuando, puedes lanzarle un hueso ya chupado para premiar su lealtad.
La tecnología es un obstáculo para la felicidad de estos therians, así que lo más coherente es retirarles el teléfono móvil. Los animales no usan redes sociales ni necesitan pantallas; su mundo se rige por el olfato y el oído. Además, como tutor responsable, no puedes olvidar las obligaciones sanitarias: llévalo al veterinario para ponerle la vacuna antirrábica y, por supuesto, no olvides castrarlo o esterilizarlo para evitar que se reproduzca.
Si el caso es más exótico y se identifica como un zorro o un león, debes actuar con la ley en la mano. Los animales salvajes no pueden vivir en domicilios particulares. Lo más ético para estos therians es entregarlos a un zoológico o a una reserva natural, donde podrán vivir en un recinto controlado, alejados de las comodidades del hogar que ya no desean.
Incluso si se identifica como un pez, la respuesta debe ser la libertad absoluta. Llévalo a la playa y suéltalo en el mar para que nade a su antojo. Si en ese momento aparece un tiburón, mucho mejor; así podrá convivir con sus semejantes. Al final del día, si los therians dicen ser animales, lo más respetuoso es dejar de tratarlos como personas y ayudarles a ser felices en la naturaleza que han elegido.
Y tú, ¿qué opinas? Puedes dejar tus comentarios más abajo.
Te invito cordialmente a compartir esto con todos tus
amigos. Tu apoyo significa mucho. ¡Gracias de antemano!

Estupenda orientación, lo divulgo 👌😀🤭
ResponderEliminar