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Cómo nos ganó la guerra el Estado Islámico

Lo que vas a leer a continuación se publicó en abril de 2.001, meses antes del atentado contra la Torres Gemelas. Describe con bastante exactitud lo que está sucediendo actualmente en Oriente Medio... y en Europa. Esperemos que no se cumplan todas sus predicciones.


NOTA: el texto que sigue son extractos del original. AQUÍ PUEDES LEERLO COMPLETO

Los enemigos del mundo occidental al comienzo del siglo XXI se convirtieron en enemigos, precisamente, porque no compartían los valores de esa civilización corrupta, ni tampoco su visión filosófica de la humanidad. Tanto el final del siglo XX como el comienzo del siglo XXI vio la emergencia de lo que el historiador británico John Keegan llamó las ‘sociedades de guerreros’ [...]

Cómo nos ganó la guerra el Estado Islámico
Cómo nos ganó la guerra el Estado Islámico
Los occidentales empezaron a darse cuenta durante los últimos años, de quienes eran sus verdaderos enemigos: sociedades que no se comportan de acuerdo a lo que los esquemas occidentales establecen como racional, que son capaces de atrocidades difíciles de describir con simples palabras y que no les importa sacrificar a muchos de los suyos, incluidos los niños, con tal de que sobrevivan determinadas ideas religiosas o políticas. Demasiados occidentales daban por asumido que [...]

Por ejemplo, nosotros vemos la globalización tecnológica del mundo de la prensa, radio, y TV como una nueva manera de hacer nuestra Guerra Santa. Al terminar la primera década del siglo XXI, las [...]


Nos dimos cuenta de que los cambios tecnológicos tan radicales que se habían producido en los medios, nos permitían desarrollar una estrategia que explotaba el miedo de los occidentales a las bajas en los conflictos militares. Esta sensibilidad exquisita a la hora de usar la fuerza contra la barbarie, hacía posible que adversarios muy inferiores tecnológicamente pudieran derrotar a superpotencias. Como ejemplo podemos señalar [...]

De esta manera, el intentar capitalizar el poder de los medios (principalmente la TV) se convirtió en parte de nuestra estrategia, haciendo la guerra de la manera más brutal y despiadada posible para influenciar de esta forma a los líderes políticos al exponer esa brutalidad ante los ojos de sus ciudadanos. Esta estrategia casaba muy bien con nuestra manera de ser como nación. Nuestra estrategia se convirtió en mucho más brutal que nunca, por lo menos a los ojos de los ciudadanos occidentales que ahora eran capaces, desde sus casas, de [...]

La toma de rehenes se convirtió en elemento fundamental de nuestra doctrina militar y de esa forma, mostrándolos descaradamente ante la prensa y la TV mundial. [...]


[...] fuimos capaces de construir una bomba nuclear en el año 2.010. Sin embargo, en ese momento todavía no disponíamos de un vector de lanzamiento capaz de sobrepasar el sistema de defensa de misiles de teatro que los americanos ponían a disposición de las potencias occidentales. Pero al fin encontramos una manera de utilizar nuestra arma nuclear contra nuestros enemigos.[...]

Pero aunque el éxito nos acompañó en esta estrategia, nuestro gran objetivo era atacar el corazón de Europa y Estados Unidos. Siguiendo la estrategia indirecta de Liddel Hart, concentramos nuestros esfuerzos en sus vecinos ‘pobres’, algunos países mediterráneos del norte de África. Los gobiernos de éstos países entraron en profundas crisis y sus economías se desintegraron llevando a los ciudadanos al paro y a la miseria. Millones de emigrantes norteafricanos invadieron los Estados Unidos y Europa, respectivamente. Los ciudadanos occidentales reclamaban el uso de la fuerza militar para controlar el flujo de inmigrantes y criticaban que los soldados estuvieran a cientos de kilómetros de distancia cuando la crisis estaba en su propia casa.  [...]

La búsqueda constante de otras maneras ‘baratas’ de atacar a los occidentales nos llevó a la guerra contra su medio ambiente. Empezamos con su [...]


Vosotros sabéis el resto, amigos míos. Aunque nunca fuimos capaces de derrotar a los occidentales en el campo de batalla, sí les infligimos tal daño moral y psíquico que pronto solicitaron unas conversaciones de paz. Con su economía en ruinas, sus fronteras amenazadas por cientos de miles de inmigrantes, sus ciudadanos desmoralizados, el descontento civil hasta en el último rincón de sus territorios, no fueron capaces de continuar.[...]




Lo que va de un padre a un hijo

De lo que hacen los padres a lo que hacen los hijos, todo cambia. Unas veces a mejor y otras a peor. Por ejemplo en el caso de la saga de los George Bush. 


En 1990, George Bush padre se encuentra (o permite) con una invasión de Irak a Kuwait. Este presidente de EEUU lo hizo muy bien: excelente campaña diplomática y mediática, dejó claro que el agresor era Sadam Hussein, montó una coalición nunca vista desde la Segunda Guerra Mundial, ganó la guerra en menos de 100 días con muy pocas bajas propias, dejó claro que EEUU era la única superpotencia y que sin embargo solo usaría su poder en estos casos (por lo menos en apariencia) y una vez ganada la guerra autorizada por la ONU que consistía en desalojar a los Iraquíes de Kuwait no invadió Irak aunque pudo hacerlo. Esto último es muy importante, ya que mantuvo al tirano bajo libertad vigilada, pues sabía lo que podría ocurrir si lo destruía. 

Lo que va de un padre a un hijo
Lo que va de un padre a un hijo
Más tarde, le relevó otro presidente muy mujeriego y, que salvo el patinazo de Kosovo, lo hizo bastante bien. Pero el señor Bush tenía un hijo pelín borracho. Vamos, que era un alcohólico. Pero un día vio la luz y a sus 40 años tuvo una conversión religiosa. En EEUU, una conversión religiosa suele ser el caer en manos de algún predicador tan fundamentalista como Jomeini, así, tal como suena. En fin, que desintoxicado de alcohol y sintiéndose señalado por el dedo de Dios (esto ocurre muy a menudo en la historia de la humanidad), se implicó de lleno en la política. El caso es que tras ganar no muy claramente las elecciones a un tal Al Gore (otro iluminado fundamentalista de lo suyo), en enero de 2001 se convierte en presidente de EEUU por la gracia de Dios, que como suele ser muy gracioso, hace estas bromas.

El caso es que la política de palo y tentetieso de su padre y de su antecesor Bill Clinton con el tirano Sadam funcionaba bastante bien. Pero a los pocos meses de su reinado, perdón, presidencia, ocurren los hechos del 11-S. Que quieres que te diga, a mi lo de devolverle la visita al h.d.p. de Bin Laden y sus cuates talibanes en Afganistán me pareció bien, yo hubiera hecho lo mismo. Pero lo de invadir Irak, nunca lo entendí. A no ser que piense en el Fin de los Días, que a tanta gente le pone, y mucho. Resulta que en el Apocalipsis, se menciona muy a menudo Babilonia, y no precisamente para bien. Casualmente, la citada Babilonia se sitúa en Irak y casualmente ahí estaba un malo malísimo que aunque no tenía nada que ver con el 11-S, era la encarnación de la Bestia del apocalipsis. En fin, que si un presidente ex alcohólico que ve la luz gracias a un predicador apocalíptico (todos los son), le montan un ataque como el del 11-S y la Bestia apocalíptica anda suelta por Irak, el desenlace está cantado. A por la Bestia.

Y de esos polvos vienen estos lodos, de ahí estos suníes pirados que cortan cabezas y crucifican como ha sido costumbre en su tierra desde hace muchos milenios, este saltar por los aires todo Oriente Medio y este fundamentalismo del que no se libra ni Irán, ni la gilipollez de la “primavera árabe”, ni Israel que no puede perder una guerra porque los decapitan a todos y por eso no se corta un pelo a la hora de repartir estopa, ni EEUU con sus telepredicadores y su fundamentalismo evangelista.

Pero en Europa, bien, gracias. Conviviendo con el enemigo que nos quiere destruir y dándole vidilla, con buen rollito. A veces, hasta dándole ánimos, todo sea por joder y llevar la contraria a los gringos que nos salvaron de Hitler y Stalin. Con una bonita Alianza de Civilizaciones, como en España decía otro iluminado. Ahora vas y te alías, ZP, con esta pandilla cortacabezas.

Menos más que en un futuro cercano, en España será un Latin King el que con un par de cojones nos defienda de los talibanes porque no le da la gana de que un barbudo le prive de ver a su churri en microfalda. Las hostias serán como cuando Don Rodrigo en Asturias hace siglos, pero esta vez el paladín se llamará Franklin Alberto. Con un par, repito, los que ya casi no usa el homo celtibéricus. Así, cuando todo se reconquiste de nuevo, renacerá una nueva España sin nacionalismos, algo inaudito. Y el Himno nacional, por fin tendrá letra, pero con otra música... de reggaeton.

Y parecía un buen tipo... el tal Bin Laden

Con la cara de buena gente y de santón que tenía el individuo, y hay que ver lo malo que era. Y además, inteligente. 

Sobrevivir a diez años de caza por parte de EEUU y toda la OTAN ya es un buen indicio. Tópicos aparte, voy a intentar un análisis sobre cómo este personaje ha cambiado el mundo, porque después de 2.001 nada volvió a ser igual. 

Su primer acto histórico fue lograr atacar el corazón de EEUU, acción hasta entonces inaudita. La forma de hacerlo también se salió de lo establecido. Lo que ya no tengo tan claro es si este individuo tenía prevista la reacción de sus enemigos o precisamente era eso lo que estaba provocando. Me explicaré. Como consecuencia de sus acciones, logró atraer a EEUU y sus aliados a Afganistán, país donde cualquier ejército puede entrar, pero del que nunca se sale victorioso. Alejandro Magno, Gengis Khan, los imperios británico, ruso y soviético pueden dar fe de ello. La prueba es que la victoria militar de la OTAN parece esquiva, por decirlo de alguna manera. Si esa era su idea, me descubro: llevar a combatir a su enemigo a un terreno que no le favorece y ahí desgastarlo, es una de las máximas de estrategia. EEUU ya lleva más tiempo en Afganistán que en Vietnam.

Otra originalidad es el sistema de red de su organización, lo que hace más difícil su eliminación. Esto ya se aplicaba por otros grupos terroristas pero la escala mundial a la que Al Qaeda lo hace es lo que le diferencia. A diez años del 11-S, sus éxitos no son demasiado grandes, aunque ha obtenido algunos. Su explotación mediática, sin embargo, es sobresaliente.

En estas organizaciones los terroristas deben ser el pez y el pueblo el agua. Su punto débil es que no parece que haya calado mucho su apoyo popular. De hecho, todos los levantamientos desde Marruecos a Irán parecen haberle pillado con el paso cambiado.

En mi opinión, tal y como está ahora Al Qaeda no puede conseguir sus objetivos (el Califato Mundial), pero conviene no olvidar que se dio a conocer con un gran golpe de efecto. En cualquier momento puede lograr realizar otro y cambiar el escenario de forma imprevista y radical.

De todas formas, nosotros también tenemos puntos débiles: