25 de octubre de 2011

El Arte de la Guerra - El tao de la estrategia

Ahora que nos estamos acostumbrando a vez a los ejércitos como ejecutores de misiones de paz, conviene recordar que hace mas de 25 siglos, en el Arte de la Guerra ya existía un concepto similar en la antigua China, escrito en el clásico taoísta Huai Nan Zi



El Arte de la Guerra - El tao de la estrategia
El Arte de la Guerra
Asedio rebelde en Sirte a las fuerzas leales a Gadafi 
 Los que recurrían a las armas en los tiempos antiguos no lo hacían para expandir su territorio o lograr riquezas. Lo hacían […] para poner orden en el mundo y para deshacerse de los que dañaban a la gente común. […] Por lo tanto, cuando se enteran de que en una nación vecina se oprime el pueblo, alistan ejércitos, marchan a la frontera, y acusan a la otra nación de injusticias y excesos.

Cuando los ejércitos alcanzan los suburbios, los comandantes dicen a sus tropas: “no derriben árboles, no perturben los cementerios, no incendien cosechas ni destruyan almacenes, no hagan prisioneras a las personas comunes y no roben animales domésticos”.

Luego se formula la proclama: “el gobernante de tal y cual país demuestra desprecio por el Cielo y los Espíritus al apresar y ejecutar a inocentes. Este es un criminal ante el cielo, un enemigo ante el pueblo”.

La presencia de los ejércitos es para expulsar al injusto y restaurar al virtuoso. Quienes encabezan a los saqueadores del pueblo, en desafío a lo que es natural, mueren y sus bandas son exterminadas. […] La conquista de una nación no se extiende a su población; arranca el liderazgo y cambia el gobierno, hace honor a los caballeros excelentes, reconoce al sabio y al bueno, ayuda a huérfanos y viudas, consuela al pobre y lo trata con misericordia; libera a los presos y recompensa a los que ostentan méritos. 

El Arte de la Guerra
El tao de la estrategia
Los aldeanos aguardan la llegada de esos ejércitos con las puertas abiertas, les tienen preparados los abastos y la alimentación, preocupados sólo ante la posibilidad de que no vengan. Así, cuando el liderazgo se descarría, el pueblo desea la intervención militar tal como desea que llegue la lluvia durante una sequía y como busca saciar la sed. ¿Quién cruzaría sus armas con el ejército movido por la rectitud en tales circunstancias?


Extraído de:

1 comentario:

  1. Siempre he pensado que cuando entra un ejercito de liberación, termina como ejercito de ocupación...Ejemplos hay muchos.

    Saludos Carolus.

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