9 de octubre de 2013

Creced y multiplicaos y reventad la tierra

Creced y multiplicaos, y poblad la tierra cita el Génesis. Si en algo los humanos hemos hecho caso a la Biblia, ha sido en esto. Ahora hemos crecido, nos hemos multiplicado y llenamos la Tierra. Y lo que es más grave, seguimos en ello.


La cita completa del Génesis es como sigue: "Después bendijo Dios a Noé y a sus hijos. Y dijo les: Creced y multiplicaos y poblad la tierra. Que teman y tiemblen ante vosotros todos los animales de la tierra, y todas las aves del cielo, y todo cuanto se mueve sobre la tierra: todos los peces del mar están sujetos a vuestro poder. Y todo lo que tiene movimiento y vida os servirá de alimento: todas las cosas os las entrego, así como las legumbres y las hierbas."

Creced y multiplicaos y reventad la tierra
Creced y multiplicaos y reventad la tierra
Consciente o inconscientemente esta cita ha sido la guía del occidente judeocristiano durante siglos. Otras culturas también lo han asumido: Dios nos ha entregado el planeta para su uso y disfrute, así como para ejercer nuestro poder sobre todas las criaturas. Esta idea también funciona sin usar a Dios, nos creemos dueños y señores de la finca y la explotamos a nuestro antojo.

Sin embargo, en esta nave espacial azul y llena de agua y que se llama Tierra hay unas leyes que no se pueden obviar. Una de ellas es que si en la finca hay mas zorros que conejos, muchos zorros morirán de hambre, pudiendo llegar a desaparecer, para alegría y plaga de los conejos, que una vez descontrolen su población y agosten los pastos también morirán. Solo quedarán yerbajos. Ese es el fino equilibrio entre depredadores y depredados. Nosotros no escapamos a esta ley, aunque lo hayamos olvidado y el Génesis le diga a Noé lo que quiera. Conviene recordar que esta cita se la suelta Dios a Noé porque acaba de exterminar a la Humanidad, cualquiera sabe por qué oscuros pecados. ¿Fornicar como conejos y tener sobrepoblación, tal vez? Quién sabe, pero estaba claro que urgía una repoblación de seres humanos, de ahí el mensaje. Noé y sus descendientes hasta hoy en día han tenido éxito en multiplicarse, pero hay que saber parar en la victoria pues un exceso de éxito se puede convertir en derrota. No sería el primer caso.

Pero la naturaleza tiene muchos trucos y como un escalador coloca seguros redundantes. Si la propia especia depredadora no se refrena ni hay otra que le fuerce a hacerlo, saca a pasear al Cisne Negro. http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_del_cisne_negro según explica el autor de esta teoría, "lo que aquí llamamos un Cisne Negro (y con mayúscula) es un evento con los tres atributos siguientes. En primer lugar, es un caso atípico, ya que se encuentra fuera del ámbito de las expectativas regulares, porque no hay nada en el pasado que puede apuntar de manera convincente a su posibilidad. En segundo lugar, conlleva a un impacto extremo. En tercer lugar, a pesar de su condición de rareza, la naturaleza humana nos hace inventar explicaciones de su presencia después de los hechos, por lo que es explicable y predecible. Me detengo y resumo el triplete: rareza, impacto extremo y retrospectiva (aunque no prospectiva) previsibilidad. Una pequeña cantidad de Cisnes Negros explica casi todo en nuestro mundo, desde el éxito de las ideas y las religiones, a la dinámica de los acontecimientos históricos, hasta los elementos de nuestra vida personal."

¿Y qué Cisne Negro usará la Naturaleza? A mi entender, una pandemia del nivel de la Peste Negra medieval, que ya hizo de las suyas en la Grecia y Roma clásicas. No tiene por qué ser la peste, hay un variado catálogo de microorganismos. Además, en muchas megápolis están hacinados humanos y animales, por lo que el salto a los humanos de una mutación de un virus solo para animales es cada vez más probable. La propagación será mucho más rápida al existir actualmente unos medios de transporte inimaginables hace unos siglos. Si juntamos los efectos puramente biológicos con el caos subsiguiente y hasta posibles guerras, la mortandad será impresionante.

 La cuestión no es si va a ocurrir, sino cuando. Y gracias a la OMS y a sus falsas alarmas de gripes y demás, cuando de verdad llegue la cepa letal no le haremos ni caso.

Empezará la purga, el diluvio y la madre de todas las escabechinas. Todo por creernos una cita del Génesis, en la que solo se refería a lo que nos serviría de alimento, pero no decía nada de microorganismos. Hay que fijarse en los detalles, ahí se esconde el Diablo.

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