Usamos cookies propias y de terceros que entre otras cosas recogen datos sobre sus hábitos de navegación para mostrarle publicidad personalizada y realizar análisis de uso de nuestro sitio.
Si continúa navegando consideramos que acepta su uso.
OK | Más información | Y más

10 de enero de 2014

10 hábitos de las personas altamente miserables

El imperativo de nuestros días es claro: disfruta. Esto es patente en la publicidad y virtualmente en cualquier espacio de la sociedad de consumo en la que vivimos. Disfrutar se ha vuelto sinónimo de bienestar, y si no disfrutas, puede que necesites ir al psiquiatra, o cuando menos, sentirte miserable respecto a tu propia vida


¿Pero qué pasa si no queremos ni disfrutar ni tener una vida plena, tranquila, con el afecto de algunas personas y seguridad en nuestra forma de vida? La psicoterapeuta Cloe Madanes ha hecho un interesante ejercicio de psicología inversa y se ha propuesto remarcar algunos hábitos de la gente altamente miserable, es decir, de aquellas personas que, lejos de disfrutar la vida en sus pequeños y grandes asombros y placeres, se dedican a hacérsela miserable, tanto a ellos como a los que tienen la mala suerte de estar en torno suyo.
10 hábitos de las personas altamente miserables
10 hábitos de las personas altamente miserables
Y es que ser miserable, lo que se dice auténticamente miserable, es un trabajo de tiempo completo: una forma de arte, incluso, si observamos con atención, notaremos el cuidado con que las personas se convierten en verdugos de sí mismas. No hace falta que existan guerras en nuestro entorno, enfermedades y hambrunas: la imaginación humana es capaz de hacer la existencia más próspera un auténtico calvario, un valle de lágrimas, para utilizar la conocida imagen cristiana.

He aquí algunas sugerencias que sin duda harán de tu vida una experiencia insufrible para ti y para los que te rodean:

1. Ten miedo de perder tu trabajo 


El apremio económico puede generar miseria en las condiciones materiales de la vida, pero aunque tengas un trabajo estable y agradable puedes ponerle un poco de sabor a la vida quejándote todo el tiempo de lo que haces (hablaremos de las quejas más adelante), además de temer perderlo. El mercado laboral siempre está fluctuando y no sabemos cuándo nuestra cabeza será la siguiente en la guillotina. Repetirte tus errores constantemente, actuar de manera servil o francamente hipócrita con tus compañeros o simplemente imaginar lo que será morir de hambre en las calles cuando te despidan es una práctica diaria que requiere toda tu angustia.

2. Practica el aburrimiento 


Las personas miserables suelen tener un aura de sabelotodos: nada los asombra, y lo que asombra a los demás debe ser rápidamente denunciado como lo que es, una copia burda de algo más. Cultivar el sentimiento de que todo es predecible, de que todo ya ha sido hecho por alguien más, de que el tedio es insufrible, puede hacerte ver a tus propios ojos como una persona culta que ha agotado todas las formas de asombro (sin mencionar que, dejando el asombro fuera de tu vida, nunca estarás en riesgo de verte expuest@ a que algo maravilloso te ocurra).

3. Adopta una identidad negativa 


Si no sabes por dónde empezar puedes asumir algún diagnóstico físico o mental y vivir de acuerdo a él: si estás deprimido vuélvete una Persona Depresiva; si te sientes ansioso, vuélvete una Persona Ansiosa. Simplemente deja que tu diagnóstico condicione todos los aspectos de tu existencia y lograrás vivir como un convaleciente, con todas las ventajas que aporta: la gente estará preocupada constantemente por tu frágil estado, y en vez de ser una persona compleja, con días buenos y malos, puedes dar por descontado que incluso los días buenos serán pocos si tu identidad negativa comienza a tomar el control.

4. Discute por cosas tontas 


No hablamos de un...

CONTINUA EN:

5 comentarios:

  1. En resumen: estar muerto en vida. Una planta en más alegre.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Algo así como un zombi. Y hay muchos sueltos, no hay mas que fijarse

      Un saludo

      Eliminar
  2. Y esta gente intenta que uno le siga el juego. Tengo un compañero que lo único que hace es quejarse y quejarse y decir que todo es culpa del gobierno (en vez de los padres, pero quizás es una medida de escape)

    Veo la vida con optimismo. Lo que pase, fue por tu propios actos.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Echar la culpa a otro es deliciosamente humano, salvo si el otro eres tu. No es mi estilo, me gusta hacer me responsable de mis actos, los que lo hacen me parecen tristes, patéticos y penosos.

      Saludos

      Eliminar
  3. Que tristeza, lo se.... Tengo hermanos en esta situacion, me gustaria saber que se puede hacer al respecto. :/

    ResponderEliminar