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4 de enero de 2015

De cómo un escarabajo se vengaba de un águila

Estaba una liebre siendo perseguida por un águila, y viéndose perdida pidió ayuda a un escarabajo, suplicándole que le salvara.


Le pidió el escarabajo al águila que perdonara a su amiga. 

Pero el águila, despreciando la insignificancia del escarabajo, devoró a la liebre en su presencia.

De cómo un escarabajo se vengaba de un águila
De cómo un escarabajo se vengaba de un águila
Desde entonces, buscando vengarse, el escarabajo observaba los lugares donde el águila ponía sus huevos, y haciéndolos rodar, los tiraba a tierra. Viéndose el águila echada del lugar a donde quiera que fuera, recurrió a Zeus pidiéndole un lugar seguro para depositar sus futuros pequeñuelos.

Le ofreció Zeus colocarlos en su regazo, pero el escarabajo, viendo la táctica escapatoria, hizo una bolita de barro, voló y la dejó caer sobre el regazo de Zeus. Se levantó entonces Zeus para sacudirse aquella suciedad, y tiró por tierra los huevos sin darse cuenta. Por eso desde entonces, las águilas no ponen huevos en la época en que salen a volar los escarabajos.

Moraleja:
Nunca desprecies lo que parece insignificante, pues no hay ser tan débil que no pueda alcanzarte.

4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Que se lo digan al virus del Ébola o al mosquito de la malaria

      Saludos

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  2. Más tenaz que Gregorio Samsa.
    Saludos.

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    Respuestas
    1. Lástima que la metamorfosis del amigo Goyo no le sentara muy bien

      Saludos

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