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11 de febrero de 2015

Un tatuaje en la cabeza que inició una guerra

Por causa de un tatuaje en la cabeza se iniciaron las Guerras Médicas entre griegos y persas


Las Guerras Médicas fueron una serie de conflictos entre el Imperio Aqueménida de Persia y las ciudades-estado del mundo helénico que comenzaron en 499 a.C. y se extendieron hasta 449 a.C, y cuyo pistoletazo de salida fue un tatuaje en la cabeza.


Darío I el Grande fue el tercer rey de la dinastía aqueménida de Persia desde el año 521 al 486 a.C., heredó el Imperio persa en su cénit, que entonces incluía Egipto, el norte del subcontinente indio y partes de Grecia pero los escitas, nómadas que ocupaban la región euroasiática desde el Danubio hasta las costas septentrionales del mar Negro, todavía seguían siendo una amenaza en la frontera septentrional. Así que, construyó un puente para cruzar el río Istros (Danubio) y se plantó en Escitia con un poderoso ejército. Ante la manifiesta inferioridad numérica, los escitas evitaron enfrentarse a los persas directamente y jugaban con ellos al gato y al ratón. Darío, cansado de aquella estrategia, decidió retirarse…. pero los griegos habían decidido destruir el puente y dejar aislados a los persas. Sólo la intervención de Histieo, tirano de Mileto, lo evitó. No por simpatía con los persas sino porque todavía no estaban preparados para enfrentarse a ellos.

Como muestra de agradecimiento, Darío se llevó a Histieo como consejero personal. Histieo sabía que no podía negarse pero consiguió que Darío nombrase a Aristágoras, familiar suyo, nuevo tirano de Mileto. Se ganó la confianza del rey persa cumpliendo su papel a la perfección y, además, le sirvió para conocer las debilidades de su enemigo. Cuando llegó el momento de levantarse en armas contra los persas, Histieo debía comunicarse con Aristágoras pero ¿cómo hacerlo sin que el mensaje fuese interceptado?

Un tatuaje en la cabeza que inició una guerra

Un tatuaje en la cabeza que inició una guerra

Le rapó la cabeza a un esclavo y le hizo este tatuaje en la cabeza:

Histieo a Aristágoras: subleva Jonia


Cuando al esclavo le creció el pelo para que el mensaje del tatuaje estuviese oculto lo envió a Mileto… era el momento. Aristágoras, tras volverle a rapar la cabeza y leer el mensaje del tatuaje, se dirigió a Esparta y Atenas para que se uniesen a la causa griega pero sólo Atenas aceptó. Mileto y Atenas habían iniciado las hostilidades que desembocarían en las Guerras Médicas.

Fuente: http://historiasdelahistoria.com/2012/08/01/un-tatuaje-en-la-cabeza-el-pistoletazo-de-salida-de-las-guerras-medicas

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4 comentarios:

  1. Recuerdo la entrada de Javier. Una guerra se suele desencadenar por razones de mayor peso. Y suelen ser las causas económicas y las estratégicas las que suelen estar detrás de todos los grandes conflictos de la humanidad. Lo que ocurre es que siempre hay también algún motivo desencadenante que puede acelerar ese estallido, como el atentado de Sarajevo precipitó la Primera Guerra Mundial, aunque la contienda estaba ya cantada.
    Un saludo.

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    1. Cuando la leña está mojada de gasolina, cualquier chispa la prende. A mi, lo que mas me gusta del artículo es lo ingenioso de la forma de enviar el mensaje.

      Un saludo

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  2. Estaba complicado interceptar este mensaje :D
    Realmente cuando los ánimos se caldean, lo más mínimo los agita

    Saludos

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    1. Si el enemigo se hubiera enterado, todos los esclavos irían pelados al cero. Hasta los calvos ;-)

      Saludos

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