13 de enero de 2014

Liderazgo incompetente según el Principio de Peter

¿Cómo detectar que tu jefe pueda ser un incompetente? ¿Puede el "Principio de Peter" utilizarse como un sistema de alerta temprana para detectar a un mal jefe?


Creemos que sí, aplicando algunas de las excelentes ideas de Laurence Peter, basadas en su famoso "Principio de Peter". Este principio nos dice que la gente tiende a ser ascendida hasta llegar a un puesto que realmente no pueden controlar. 

Exploramos las técnicas sutiles que a veces adoptan los gerentes incompetentes para sustituir con otras actividades por el trabajo que deberían estar haciendo. Detectar estas técnicas tal vez es el primer paso para el tratamiento de una mala gestión.
Liderazgo incompetente según el Principio de Peter
Liderazgo incompetente según el Principio de Peter
Las dificultades en el trabajo pueden surgir por una amplia gama de factores, pero, ¿si el problema es esencialmente una mala gestión? A veces, los malos gestores disfrazan su falta de habilidad con la agresión, la actitud defensiva, retraimiento, la negatividad o un enfoque autoritario. Estos administradores pueden verse como difíciles de tratar. Este enfoque de gestión, al menos tiene la ventaja de ser relativamente fácil de detectar.

Con demasiada frecuencia, sin embargo, la mala gestión aparece con una apariencia más amable. ¿Cuántos de nosotros tenemos buenos gerentes, fácil de tratar, pero esencialmente ineficaces?

Un principio básico de una gestión es que estamos de acuerdo con un enfoque humanista de dicha gestión. Cuidar de sus subordinados y éstos se encargarán de los clientes y de la organización. Sin embargo, sigue siendo importante que los gerentes sean eficaces. No tiene sentido ser buena persona si no se están cumpliendo los objetivos.

Puede que sea demasiado fácil ascender a las personas debido a su personalidad o su capacidad de "llevarse bien" con los demás o con el sistema. El problema es que, con demasiada frecuencia, estas personas son simplemente no son buenas en realizar las tareas del puesto que ocupan. Pueden ser ignorantes de su conducta y de su impacto en la organización y su gente. Peor aún, ¡pueden ser conscientes de ello y disimularlo de forma activa!

A finales de 1960, Laurence Peter captó este dilema en su libro "El Principio de Peter". Su argumento central fue conocido como "El Principio de Peter". En esencia, este principio se resume en sus propias palabras:

"En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta alcanzar su nivel de incompetencia." 

Aunque quizás...

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4 comentarios:

  1. Muchos jefes españoles deberían aprender estrategias de fuera de cómo llevar una empresa atendiendo al mérito y no al amiguismo, a la empatía y la zanahoria y no sólo al palo.
    Un saludo.

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    1. Esto es España, que no Esparta, y para ver como es Juanillo, dale un carguillo. Y luego Juanillo, medrará y medrará y a director general o ministro llegará. Sobran ejemplos en las ultimas legislaturas del PPSOE.

      Un saludo

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  2. He recordado algunas incompetencias en ciertos jefes de ciertas gerencias de salud...Y seguro que fue a dedillo, No me queda la menor duda. Nada de considerar competencias.

    Saludos Carolus.

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    1. El Principio de Peter tendría mucho que estudiar en España, aunque también contempla el enchufe

      Saludos, Manuel

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