Usamos cookies propias y de terceros que entre otras cosas recogen datos sobre sus hábitos de navegación para mostrarle publicidad personalizada y realizar análisis de uso de nuestro sitio.
Si continúa navegando consideramos que acepta su uso.
OK | Más información | Y más

24 de julio de 2014

El insoportable miedo a pensar

¿Te atreves a estar solas con tus pensamientos? Si es así, te felicito, ya eres una especie protegida y casi en vías de extinción. Muchas personas prefieren aplicarse leves descargas eléctricas antes que estar pensando en soledad.


Recientemente apareció un artículo donde explicaba un curioso e inquietante experimento. Según cita este artículo: “el 67% de los hombres y el 25% de las mujeres que participaron en los experimentos preferían incluso autoadministrarse una descarga eléctrica, equivalente a una descarga estática, a permanecer sentados en una habitación vacía sin hacer ninguna otra cosa que pensar por un espacio de tiempo corto, que oscilaba entre 6 y 15 minutos. 
El insoportable miedo a pensar
El insoportable miedo a pensar
Once experimentos distintos han mostrado sistemáticamente lo mismo. A los participantes no les resultaba nada agradable pasar el tiempo sin otra distracción que sus propios pensamientos. Ni móviles, ni libros, ni música, ni siquiera cuadros donde posar la mirada. Nada con qué distraerse.” Ver articulo completo

Por varios motivos, considero de gran gravedad los resultados de este experimento: 

- Muchas enfermedades y dolencias mentales que se tratan con medicamentos, tal vez sean un espejismo que se podría disolver si muchas personas se enfrentaran a su propia mente y entendieran que sus pensamientos simplemente son cosas, son ilusión. Hay técnicas milenarias que enseñan cómo hacerlo. Mientras tanto, estamos intoxicando para nada a millones de personas, pero otros se hacen ricos a su costa.

- Por mi parte, no me imagino estresado y agobiado en esa situación de aislamiento. Es más, si me dicen que asista como cobaya en ese experimento, me tendrían que sacar del cuarto a calambrazos, porque estar un rato tranquilo sin ruidos ni distracciones es la gloria bendita. Aprovecharía para pensar o para meditar (que no es lo mismo) y escuchar el silencio, lujo cada vez más raro. Otra cosa es que te encierren aislado en una celda durante semanas, meses o años, lo que no es el caso del experimento.

- Lo que ostentan posiciones de verdadero poder (y que seguramente pasarían esta prueba) deben de estar encantados con una masa aborregada que tiene el mismo mono de distracción que un yonki sin heroína. Vamos, que les horroriza tanto pensar que prefieren infringirse daño. Creo que tenemos la masa perfecta para la mejor dictadura que le mundo haya ¿disfrutado? Que nunca falte ni tele, ni smartphone, ni música ni distracciones lúdicas y el rebaño pastará tranquilo. 

Los romanos, que eran muy listos y lo resumían todo en sentencias, lo expresaron de forma fácil y comprensible: pan y circo. Así de simple, para que no pienses ni sufras. Bienvenido a un mundo feliz, el círculo ya se ha cerrado.

4 comentarios:

  1. Yo me retiro de vez en cuando para estar con mis pensamientos. Lo hago cuando tengo un paciente al cual no encuentro por donde atajar sus dolencias o por el puro placer de estar solo. Me reconforta y me hace ver de otra forma la situación...Otro mundo tendríamos si nos retiráramos de esa manera.

    Saludos Carolus

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si has leído el artículo al que me refería, pertenecemos al 33% de la población, luego somos sospechosos de pensar demasiado. Ten cuidado, nunca se sabe cuando te va a embestir el rebaño...

      Saludos, Manuel

      Eliminar
  2. No sería yo si solo estuviera a gusto rodeado de ruido o de personas. Me encanta la soledad buscada y pensar a solas conmigo mismo. Pero siempre de forma intermitente y voluntaria.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay soledad forzada y soledad creativa. La ultima es la buena, por supuesto, voluntaria.

      Un saludo

      Eliminar