21 de octubre de 2015

El sueño del sultán que perdía sus dientes

Un Sultán soñó que había perdido todos los dientes. 


Al despertar, ordenó llamar a un sabio para que interpretase su sueño.



- ¡Qué desgracia Mi Señor! -exclamó el Sabio- Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad.

- ¡Qué insolencia! - gritó el Sultán enfurecido. ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!

El sueño del sultán que perdía sus dientes
El sueño del sultán que perdía sus dientes 
Llamó a su guardia y encargó que le dieran cien latigazos.

Más tarde mandó que le trajesen a Nasrudín y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo:

- ¡Excelso Señor! Gran felicidad le ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes. Se iluminó el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó que le dieran a Nasrudín cien monedas de oro. 

Cuando el mullá salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:

- ¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer Sabio. No entiendo porque al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.

- Recuerda bien amigo mío, respondió Nasrudín, que todo depende de la forma como se dicen las cosas.




4 comentarios:

  1. Cierto. Además si el Sultán no es muy listo, se puede sacar tajada de él.
    Un saludo.

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    1. Importa mas el envase que el contenido. Con los que no son muy listos, funciona (y todos lo somos alguna vez)

      Un saludo

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  2. Definitivamente...Muchos creen que solo con decirlo es suficiente...Hay que ser "político"...

    Saludos

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    1. Mas que político, diplomático. La verdad al desnudo es fría, de mal sabor y desagradable, es mejor endulzarla con miel en tus labios y en los oídos del que la escucha.

      Saludos

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