Una historia inusual comenzó cuando una mujer decidió sorprender a su marido con un vestido especial de estampado de serpiente, preparándose para un momento íntimo. Al entrar su esposo a la habitación, ella ya estaba acostada, con una de sus piernas sobresaliendo sutilmente de la manta. La escena, sin embargo, tomaría un giro inesperado y dramático. El marido, al ver la silueta y confundir el vestido con una serpiente real, reaccionó con un miedo intenso y reflejo de supervivencia. Sin mediar palabra o verificación, agarró un tubo de hierro y golpeó con toda su fuerza lo que percibía como una amenaza. El resultado fue devastador. Su esposa sufrió múltiples fracturas y un dolor prolongado. Las lesiones no fueron simples magulladuras, sino daños físicos significativos que requerirían una extensa recuperación. Como consecuencia del traumático evento, la mujer tomó una decisión: nunca más usaría ropa con diseños de serpientes, cerrando así un capítulo doloroso en su vida conyugal. El incid...