Ir al contenido principal

Entradas

Las 20 leyes de la astucia

El arte de moverte con inteligencia en un mundo lleno de apariencias ¿Alguna vez te has preguntado por qué algunas personas siempre salen ganando, incluso en las peores situaciones? ¿Te gustaría entender cómo piensan los que realmente mandan… y aprender a jugar con sus mismas cartas? Las 20 leyes de la astucia es el manual definitivo para quienes quieren dejar de ser ingenuos y empezar a moverse con cabeza en la vida . Este libro no es teoría vacía ni frases motivacionales: es estrategia pura, clara y directa.  Te ofrece unas herramientas prácticas para: Entender los juegos ocultos de poder e influenci a. Detectar segundas intenciones y protegerte de ellas. Influir sin imponer, ganarte el respeto sin alzar la voz. Tomar decisiones con inteligencia emocional y visión estratégica. Convertirte en alguien más difícil de manipular , más sólido y respetado. Imagina tener la capacidad de leer entre líneas, anticiparte a los movimientos de los demás y actuar con astucia sin perder tu au...

Calmar la mente y la ansiedad de 9 maneras

Hay nuevos enfoques para calmar la mente y detener el pensamiento acelerado.  Son técnicas eficaces para calmar la mente y reducir el estrés. A la hora de calmar la mente, los pensamientos de ansiedad te pueden desbordar, lo que hace que sea difícil tomar decisiones y aplicar medidas para hacer frente a cualquier contingencia que te molesta.  Calmar la mente y la ansiedad de 9 maneras La ansiedad también puede llevarte a pensar demasiado, lo que te hace más ansioso, lo que lleva a pensar demasiado, y así sucesivamente. ¿Cómo se puede salir de este círculo vicioso? Reprimir los pensamientos de ansiedad no funcionará; acaban por aparecer de nuevo, a veces con más intensidad. Pero hay técnicas más eficaces que puedes pedir prestadas de la reducción del estrés basadas en la atención y las terapias cognitivo-conductuales. Aquí verás 9 estrategias para calmar la mente, ayudarte a salir del atasco y seguir adelante. 1. Intenta hacer un distanciamiento cogniti...

Todos tenemos grietas

Cuento tradicional de la india Un hombre cargador de agua de India tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros.  Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba todo el agua al final del largo camino a pie desde el arroyo hasta la casa de su patrón; en cambio cuando llegaba, la vasija rota solo tenía la mitad del agua. Todos tenemos grietas Durante dos años completos esto fue así diariamente, desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección, y se sentía miserable porque solo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación. Después de dos años, la tinaja quebrada le hablo al aguatero: -“Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas solo puedes entregar la mit...

¡Te he prevenido!, dijo la Muerte

Un día, un joven se arrodilló a orillas de un río. Metió los brazos en el agua para refrescarse el rostro y allí, en el agua, vio de repente la imagen de la muerte.  Se levantó muy asustado y preguntó: -Pero… ¿qué quieres? ¡Soy joven! ¿Por qué vienes a buscarme sin previo aviso? -No vengo a buscarte -contestó la voz de la muerte-. Tranquilízate y vuelve a tu hogar, porque estoy esperando a otra persona. No vendré a buscarte sin prevenirte, te lo prometo. El joven entró en su casa muy contento. Se hizo hombre, se casó, tuvo hijos, siguió el curso de su tranquila vida. Un día de verano, encontrándose junto al mismo río, volvió a detenerse para refrescarse. Y volvió a ver el rostro de la muerte. La saludó y quiso levantarse. Pero una fuerza lo mantuvo arrodillado junto al agua. Se asustó y preguntó: -Pero ¿que quieres? -Es a ti a quien quiero -contestó la voz de la muerte-. Hoy he venido a buscarte. -¡Me habías prometido que no vendrías a buscarme sin prev...

La envidia en un saco de plumas

Había una vez un hombre que calumnió grandemente a un amigo suyo, todo por la envidia que le tuvo al ver el éxito que este había alcanzado. Tiempo después se arrepintió de la ruina que trajo con sus calumnias a ese amigo, y visitó a un hombre muy sabio a quien le dijo: “Quiero arreglar todo el mal que hice a mi amigo. ¿Cómo puedo hacerlo?”, a lo que el hombre respondió: “Toma un saco lleno de plumas ligeras y pequeñas y suelta una donde vayas”. La envidia en un saco de plumas    El hombre muy contento por aquello tan fácil tomó el saco lleno de plumas y al cabo de un día las había soltado todas. Volvió donde el sabio y le dijo: “Ya he terminado”, a lo que el sabio contestó: “Esa es la parte más fácil. Ahora debes volver a llenar el saco con las mismas plumas que soltaste. Sal a la calle y búscalas”. El hombre se sintió muy triste, pues sabía lo que eso significaba y no pudo juntar casi ninguna. Al volver, el hombre sabio le dijo: “Así como ...

La cólera de un particular (Cuento chino)

El Rey de T’sin mandó decir al Príncipe de Ngan-ling: -A cambio de tu tierra quiero darte otra diez veces más grande. Te ruego que accedas a mi demanda. El Príncipe contestó: -El Rey me hace un gran honor y una oferta ventajosa. Pero he recibido mi tierra de mis antepasados príncipes y desearía conservarla hasta el fin. No puedo consentir en ese cambio. La cólera de un particular  (Cuento chino) El Rey se enojó mucho, y el Príncipe le mandó a T’ang Tsu de embajador. El Rey le dijo: -El Príncipe no ha querido cambiar su tierra por otra diez veces más grande. Si tu amo conserva su pequeño feudo, cuando yo he destruido a grandes países, es porque hasta ahora lo he considerado un hombre venerable y no me he ocupado de él. Pero si ahora rechaza su propia conveniencia, realmente se burla de mí. T'ang Tsu respondió: -No es eso. El Príncipe quiere conservar la heredad de sus abuelos. Así le ofrecieras un territorio veinte veces, y no diez veces más grande, ...

Personas inteligentes, qué les diferencia

Las personas inteligentes tienen características cuyo aprendizaje efectivo no vino de forma natural.  Es realmente todo lo contrario. La mente humana, si no se controla correctamente, plantea una serie de debilitantes obstáculos que se interponen en tu camino, lo que te lleva a interpretar la información para tu propio beneficio. Ver  10 cosas que caracterizan a las personas inteligentes Personas inteligentes, qué les diferencia Para las personas inteligentes, el aprendizaje, sin embargo, no tiene que ser estresante o cautelosamente vigilado. Es más el conocerse a uno mismo y estar en paz con las distracciones y defectos mentales que pueden evitarse fácilmente, así como la adquisición de una percepción más profunda y más interesante de todo lo oigas, veas o hagas. Estos son algunos consejos de cómo permanecer abierto de mente y fortalecer tu capacidad de conocimiento junto con la forma en que utilizas tu mente en tu búsqueda para averiguar lo que significa ser una...

El maestro de té y el samurai mercenario

El señor de Tosa se dirigió a Yedo, la capital, para una visita oficial al shogun. Había llevado con él a su Maestro de cha no yu (Maestro de la ceremonia del té), del que se sentía muy orgulloso. El "Cha no yu" , la ceremonia del té, es un arte japonés fuertemente influenciado por el zen. Cada gesto debe ser realizado con una gran concentración. Se trata de saborear, gracias a un delicado ritual, el misterio del "aquí y ahora". El maestro de té y el ronin El Maestro de té tuvo que vestirse como un samurai para poder entrar en el palacio, y por tanto debió llevar su signo distintivo, es decir, dos sables.. Varios días después de su llegada a Yedo, el especialista de cha no yu no había salido aún del palacio. Varias veces al día ejercía su arte en las habitaciones de su señor, ante la alegría de sus invitados. Incluso llego a oficiar en presencia del shogun. Un día , el señor le dio permiso para dar una vuelta por la ciudad. El Maestro de té,...

El ojo y la espada - cuento zen -

“Durante las guerras civiles en el Japón feudal, un ejército invasor podía barrer rápidamente una ciudad y tomar el control.  En una aldea en particular, todos huyeron momentos antes de que llegara el ejército; todos excepto el maestro de Zen. El ojo y la espada - cuento zen - Curioso por este viejo, el general invasor fue hasta el templo para ver por sí mismo qué clase de hombre era este maestro. Como no fue tratado con la deferencia y sometimiento a los cuales estaba acostumbrado, el general estalló en cólera. -¡Estúpido! – le gritó mientras alcanzaba su espada- ¡No te das cuenta que estás parado ante un hombre que podría atravesarte sin cerrar un ojo! Pero a pesar de la amenaza, el maestro parecía inmóvil. - ¿Y usted se da cuenta, – contestó tranquilamente el maestro- que está parado ante un hombre que podría ser atravesado sin cerrar un ojo?”