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21 de febrero de 2016

El ojo y la espada - cuento zen -

“Durante las guerras civiles en el Japón feudal, un ejército invasor podía barrer rápidamente una ciudad y tomar el control. 


En una aldea en particular, todos huyeron momentos antes de que llegara el ejército; todos excepto el maestro de Zen.

El ojo y la espada - cuento zen -
El ojo y la espada - cuento zen -
Curioso por este viejo, el general invasor fue hasta el templo para ver por sí mismo qué clase de hombre era este maestro. Como no fue tratado con la deferencia y sometimiento a los cuales estaba acostumbrado, el general estalló en cólera.

-¡Estúpido! – le gritó mientras alcanzaba su espada- ¡No te das cuenta que estás parado ante un hombre que podría atravesarte sin cerrar un ojo!

Pero a pesar de la amenaza, el maestro parecía inmóvil.

- ¿Y usted se da cuenta, – contestó tranquilamente el maestro- que está parado ante un hombre que podría ser atravesado sin cerrar un ojo?”


4 comentarios:

  1. Más importante si cabe. Dónde va a parar.
    Un saludo.

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    Respuestas
    1. Y apretando el que está al final de la espalda... Por si acaso.

      Un saludo.

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  2. Demostración del maestro que la maña vale más que a fuerza...

    Saludos

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    Respuestas
    1. No me queda claro si murió atravesado. Yo lo hubiera hecho. Para chulo, yo.

      Saludos

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