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Declara la guerra a tus enemigos al estilo de Salvador Dalí

Vivimos una época en la que es raro que la gente sea directamente hostil. Pero las reglas de la acción —social, política, militar— han cambiado, y lo mismo debe ocurrir con tu noción del enemigo. 


Un enemigo frontal es extraño ahora, pero en realidad es una bendición. Es difícil que la gente te ataque abiertamente y revele sus intenciones, el deseo de destruirte; por el contrario, es política e indirecta. 


Aunque hoy el mundo es más competitivo que nunca, se desalienta la agresión externa, así que la gente ha aprendido a encubrirse, a atacar impredecible y taimadamente. Muchos usan la amistad como medio para ocultar deseos agresivos: se acercan a ti para hacerte más daño. (Un amigo sabe mejor cómo herirte.) O, sin ser en realidad amigos, ofrecen asistencia y alianza: podrían parecer cooperadores, pero en definitiva promueven sus propios intereses a tus expensas. Después están quienes dominan la guerra moral, jugando a la víctima, haciéndote sentir culpable por algo indefinido que has hecho. El campo de batalla está lleno de estos escurridizos, evasivos y hábiles guerreros.

Declara la guerra a tus enemigos al estilo de Salvador Dalí
[Salvador Dalí] no tenía tiempo para quienes no estaban de acuerdo con sus principios, y emprendió la guerra en el campo enemigo escribiendo cartas insultantes a muchos de los amigos que había hecho en la Residencia, llamándolos cerdos. Se comparaba gustosamente con un toro diestro que evitaba a los vaqueros, y por lo general se divertía mucho provocando y escandalizando a casi cada intelectual catalán digno de ese nombre. Empezaba a quemar sus puentes con el celo de un incendiario. […]

“Habíamos resuelto [Dalí y el cineasta Luis Buñuel] enviar una venenosa carta con seudónimo a una gran celebridad de España”, refirió después Dalí a su biógrafo Alain Bosquet. “Nuestra meta era pura subversión. […] Ambos estábamos muy influidos por Nietzsche. […] Se nos ocurrieron dos nombres: Manuel de Falla, el compositor, y Juan Ramón Jiménez, el poeta. Echamos suertes y Jiménez ganó. […] Así que escribimos una furiosa y repulsiva carta de incomparable violencia y la dirigimos a Juan Ramón Jiménez. Decía: ‘Distinguido amigo: Creemos que es nuestro deber informarle —desinteresadamente— que su obra es profundamente repugnante para nosotros a causa de su inmoralidad, histeria y arbitrariedad. […]’. Esto le causó gran pesar a Jiménez. […]”.
THE PERSISTENCE OF MEMORY: A BIOGRAPHY OF DALÍ, MEREDITH ETHERINGTON-SMITH, 1992.

Repara en que la palabra “enemigo” —del latín inimicus, “no amigo”— ha sido satanizada y politizada. Tu primera tarea como estratega es ampliar tu concepto del enemigo, para incluir en él al grupo de quienes actúan en tu contra, obstruyéndote, aun en formas sutiles. (A veces la indiferencia y la apatía son mejores armas que la agresión, porque no puedes ver la hostilidad que esconden.) Sin caer en la paranoia, debes darte cuenta de que hay personas que quieren anularte margen de maniobra. Podrás dar un paso atrás y esperar y ver, o pasar a la acción, ya sea agresiva o sólo evasiva, para evitar lo peor. Incluso podrás intentar convertir a un enemigo en amigo. Pero hagas lo que hagas, no seas una víctima ingenua. No te la pases replegándote, reaccionando a las maniobras de tus enemigos. Ármate de prudencia y nunca bajes por completo la guardia, ni siquiera con tus amigos.


Cualquiera sabe la cara que pondría Juan Ramón Jiménez después de aquella andanada. Cuando ganó el Nóbel de literatura en 1956 lo hizo por el conjunto de su obra, pero se citaba muy especialmente "Platero y yo". Buñuel y Dalí filmarían un año después "Un perro andaluz" en la que curiosamente aparecen un par de burros en descomposición sobre unos pianos ¿Platero? Hay quien dice que esa imagen se inspira en la manía de Pepin Bello, amigo de ambos, de ir a los barrancos a las afueras de su pueblo para ver los cadáveres de los burros en descomposición. Cualquier cosa que pareciera contravenir la realidad, lo establecido, lo convencional les valía y atacar al establishment cultural, personificado en Falla o Juan Ramón Jiménez formaba parte del asalto al castillo. Sobre la carta contaba Salvador Dali: 

"En aquel momento queríamos mandar, para crear una especie de subversión moral, una carta a la persona más prestigiosa de España, únicamente para provocar una reacción y que la gente dijera: ¿Por qué lo han hecho?, y tal y cual. Entonces habíamos escogido dos o tres, y habíamos pensado en Falla, que tenía un gran prestigio, para decirle que era un hijo de puta, etc.: lo más que se puede decir; los pusimos en un sombrero (los nombres), y salió Juan Ramón Jiménez. Justamente acabábamos de visitar a Juan Ramón el día anterior, que nos había recibido sentimentalmente: "A ver, esa juventud maravillosa...", y dijo haber encontrado unos chicos magníficos en nuestro grupo. Entonces, sale en el sombrero y escribimos la carta, que era una carta terrible contra Platero, que el asno de Platero era un asno podrido, aquello de las estrellas era un sentimentalismo...; además, es verdad, a mí nunca me ha gustado Juan Ramón Jiménez, encuentro que es un poeta pésimo. En aquel momento de echar la carta, Buñuel tuvo una duda, pero la echó, la echamos, y al día siguiente Juan Ramón estuvo enfermo, diciendo: "No comprendo, un día antes recibo a estos chicos; me parecen... Y al día siguiente me insultan de la manera más grosera...".

Sr. don Juan Ramón Jiménez

Nuestro distinguido amigo:

Nos creemos en el deber de decirle -sí, desinteresadamente- que su obra nos repugna profundamente, por inmoral, por histérica, por cadavérica, por arbitraria. Especialmente: ¡¡Merde!! para su "Platero y yo", para su fácil y malintencionado "Platero y yo", el burro menos burro, el burro más odioso con que hemos tropezado.

Y para Vd., para su funesta actuación también:

¡¡¡¡Mierda!!!!

Sinceramente:

Luis Buñuel - Salvador Dalí

España y el poder del numero 13

Actualmente, en 2017, España está atravesando momentos críticos debido a que la región de Cataluña ha declarado su independencia de España. Pero restemos 13 años…


Si volvemos 13 años hacia el pasado, en 2004, un atentado con bombas en varios trenes causó casi 200 muertos y 1000 heridos.


Consecuencia de la nefasta gestión de este atentado por el partido que tenía todas las papeletas para seguir gobernando en las inminentes elecciones, el partido de la oposición le arrebató el gobierno. Se puede decir que este atentado (y los votantes) cambiaron el gobierno de España.

España y el poder del numero 13
España y el poder del numero 13
En 1991, otros 13 años hacia atrás, por esta vez no hubo sucesos muy importantes que reseñar. A nivel mundial, finalizaba la Primera Guerra del Golfo, tras la liberación de Kuwait.

13 años antes, en 1978, se aprueba la actual Constitución Española, que rompe definitivamente con la anterior época de la dictadura del general Franco.

En 1965 y 1952, seguíamos en la dictadura de Franco. 13 años hacia el pasado, en 1939, acababan 3 años de una cruenta guerra civil con el triunfo del bando llamado “nacional” que daría el poder al general Franco hasta su muerte en 1975.

Si seguimos restando 13 años, en 1926, fracasa un golpe de estado, llamado la “sanjuanada”, contra el dictador Primo de Rivera, en el poder desde 1923.

En 1913, nada que reseñar, salvo que como en 1939, el mundo se encontraba a las puertas de las dos guerras mundiales.

En 1900, España se encuentra en estado de estupor al perder su últimas colonias de ultramar - Cuba y Filipinas- y sufrir una estrepitosa derrota frente a EEUU en 1898.

Para los aficionados a cábalas y numerologías varias, tal vez sea algo intrigante esta importancia del número 13 en la historia reciente de España. Da que pensar que muchas veces, en años múltiplos de 13, se produzcan acontecimientos muy significativos.

De todas formas, estaremos pendientes de lo que pase en 2030, espero podértelo comentar.

¿Y en tu país, también ocurre este fenómeno?


“Las 33 estrategias de la guerra”, de Robert Greene

El estadounidense Robert Greene ofrece con el libro "Las 33 estrategias de la guerra" una visión global de las principales estrategias militares.


Basa su síntesis en los cinco tipos principales de la psicología militar - la guerra contra uno mismo, guerra en equipo, la guerra defensiva, la guerra ofensiva y la guerra no convencional - y identifica lo que llama "Las 33 estrategias de la  guerra" como treinta y tres principios que cualquier líder debe tener absolutamente en cuenta tanto en la preparación como en las operaciones militares.


Estos treinta y tres axiomas son cada uno el objeto de un capítulo, siempre estructurado de la misma manera: un resumen muy breve como introducción, varios ejemplos históricos puestos en perspectiva con citas e interpretados por el autor, un relato corto sobre estas imágenes, un argumento de autoridad prestado de un gran estratega, y finalmente un párrafo que contradice algún matiz de la ley universal de la indicada estrategia.

“Las 33 leyes de la guerra”, de Robert Greene
“Las 33 leyes de la guerra”, de Robert Greene

Los más interesante de este enfoque tanto analítico y sintético es que Robert Greene se fija en cualquier momento histórico y todos los pensadores, refiriéndose, entre otros, tanto a la Guerra Civil de EEUU o la guerra de Vietnam como a las guerras griegas, y en autoridades tan diversas como Napoleón, Sun Tzu, Julio César, Aníbal, etc. Del mismo modo, también usa algunas lecciones militares de áreas que no son sólo objeto de los estudios sobre la guerra.

Toma prestado el cine (Hitchcock), boxeo (Mohammed Ali), la política (Roosevelt), la diplomacia (De Gaulle), pintura (Dali), etc. Este enjambre de referencias, siempre usado con prudencia, te cautiva y pone de relieve la importancia de la psicología militar. Donde el autor es menos convincente es la hora de extrapolar sus axiomas militares para hacer frente a la psicología mundana del día a día. Su tendencia a divergir también una reminiscencia de “Las 48 leyes del poder” y “El arte de la seducción”, y en nada contribuyen a su análisis polemológico. De todos modos, “Las 33 estrategias de la guerra” es una mina de información para cualquier persona que se quiera adentrar en los misterios del arte de la guerra. Es un libro extenso del que podemos leer en orden de sus capítulos o hacerlo con un capítulo o dos que nos interesen.

Estas son las 33 estrategias de la guerra, según Robert Greene

1. Declara la guerra a tus enemigos
2. No des la guerra pasada.
3 En la confusión de los hechos, no pierdas tu presencia de ánimo.
4 Genera una sensación de urgencia y desesperación.
5. Evita las trampas del pensamiento grupal.
6. Segmenta tus fuerzas.
7. Transforma tu guerra en una cruzada.
8. Elige cuidadosamente tus batallas.
9. Invierte las posiciones.
10. Crea una presencia amenazante.
11. Cambia espacio por tiempo.
12. Pierde batallas pero gana la guerra.
13. Conoce a tu enemigo.
14. Aplasta la resistencia con celeridad y de improviso.
15. Controla la dinámica.
16. Dales donde más les duele.
17. Derrótalos minuciosamente.
18. Descubre y ataca el flanco débil de tu adversario.
19 Envuelve al enemigo.
20. Maniobra para debilitarlos.
21 Negocia mientras avanzas.
22. Aprende a terminar las cosas.
23. Teje una mezcla inconsútil de realidad y ficción.
24. Adopta la línea menos esperada.
25. Ocupa el trono moral.
26. Niégales blancos de ataque.
27. Simula defender los intereses ajenos mientras promueves los tuyos.
28. Da suficiente cuerda a tus rivales para que se ahorquen.
29. Muerde poco a poco.
30. Penetra su mente.
31. Destruye desde dentro.
32. Domina mientras simulas sumisión.
33. Siembra incertidumbre y pánico con actos de terror.

Ver libro

El ojo y la espada - cuento zen -

“Durante las guerras civiles en el Japón feudal, un ejército invasor podía barrer rápidamente una ciudad y tomar el control. 


En una aldea en particular, todos huyeron momentos antes de que llegara el ejército; todos excepto el maestro de Zen.

El ojo y la espada - cuento zen -
El ojo y la espada - cuento zen -
Curioso por este viejo, el general invasor fue hasta el templo para ver por sí mismo qué clase de hombre era este maestro. Como no fue tratado con la deferencia y sometimiento a los cuales estaba acostumbrado, el general estalló en cólera.

-¡Estúpido! – le gritó mientras alcanzaba su espada- ¡No te das cuenta que estás parado ante un hombre que podría atravesarte sin cerrar un ojo!

Pero a pesar de la amenaza, el maestro parecía inmóvil.

- ¿Y usted se da cuenta, – contestó tranquilamente el maestro- que está parado ante un hombre que podría ser atravesado sin cerrar un ojo?”


Cómo nos ganó la guerra el Estado Islámico

Lo que vas a leer a continuación se publicó en abril de 2.001, meses antes del atentado contra la Torres Gemelas. Describe con bastante exactitud lo que está sucediendo actualmente en Oriente Medio... y en Europa. Esperemos que no se cumplan todas sus predicciones.


NOTA: el texto que sigue son extractos del original. AQUÍ PUEDES LEERLO COMPLETO

Los enemigos del mundo occidental al comienzo del siglo XXI se convirtieron en enemigos, precisamente, porque no compartían los valores de esa civilización corrupta, ni tampoco su visión filosófica de la humanidad. Tanto el final del siglo XX como el comienzo del siglo XXI vio la emergencia de lo que el historiador británico John Keegan llamó las ‘sociedades de guerreros’ [...]

Cómo nos ganó la guerra el Estado Islámico
Cómo nos ganó la guerra el Estado Islámico
Los occidentales empezaron a darse cuenta durante los últimos años, de quienes eran sus verdaderos enemigos: sociedades que no se comportan de acuerdo a lo que los esquemas occidentales establecen como racional, que son capaces de atrocidades difíciles de describir con simples palabras y que no les importa sacrificar a muchos de los suyos, incluidos los niños, con tal de que sobrevivan determinadas ideas religiosas o políticas. Demasiados occidentales daban por asumido que [...]

Por ejemplo, nosotros vemos la globalización tecnológica del mundo de la prensa, radio, y TV como una nueva manera de hacer nuestra Guerra Santa. Al terminar la primera década del siglo XXI, las [...]


Nos dimos cuenta de que los cambios tecnológicos tan radicales que se habían producido en los medios, nos permitían desarrollar una estrategia que explotaba el miedo de los occidentales a las bajas en los conflictos militares. Esta sensibilidad exquisita a la hora de usar la fuerza contra la barbarie, hacía posible que adversarios muy inferiores tecnológicamente pudieran derrotar a superpotencias. Como ejemplo podemos señalar [...]

De esta manera, el intentar capitalizar el poder de los medios (principalmente la TV) se convirtió en parte de nuestra estrategia, haciendo la guerra de la manera más brutal y despiadada posible para influenciar de esta forma a los líderes políticos al exponer esa brutalidad ante los ojos de sus ciudadanos. Esta estrategia casaba muy bien con nuestra manera de ser como nación. Nuestra estrategia se convirtió en mucho más brutal que nunca, por lo menos a los ojos de los ciudadanos occidentales que ahora eran capaces, desde sus casas, de [...]

La toma de rehenes se convirtió en elemento fundamental de nuestra doctrina militar y de esa forma, mostrándolos descaradamente ante la prensa y la TV mundial. [...]


[...] fuimos capaces de construir una bomba nuclear en el año 2.010. Sin embargo, en ese momento todavía no disponíamos de un vector de lanzamiento capaz de sobrepasar el sistema de defensa de misiles de teatro que los americanos ponían a disposición de las potencias occidentales. Pero al fin encontramos una manera de utilizar nuestra arma nuclear contra nuestros enemigos.[...]

Pero aunque el éxito nos acompañó en esta estrategia, nuestro gran objetivo era atacar el corazón de Europa y Estados Unidos. Siguiendo la estrategia indirecta de Liddel Hart, concentramos nuestros esfuerzos en sus vecinos ‘pobres’, algunos países mediterráneos del norte de África. Los gobiernos de éstos países entraron en profundas crisis y sus economías se desintegraron llevando a los ciudadanos al paro y a la miseria. Millones de emigrantes norteafricanos invadieron los Estados Unidos y Europa, respectivamente. Los ciudadanos occidentales reclamaban el uso de la fuerza militar para controlar el flujo de inmigrantes y criticaban que los soldados estuvieran a cientos de kilómetros de distancia cuando la crisis estaba en su propia casa.  [...]

La búsqueda constante de otras maneras ‘baratas’ de atacar a los occidentales nos llevó a la guerra contra su medio ambiente. Empezamos con su [...]


Vosotros sabéis el resto, amigos míos. Aunque nunca fuimos capaces de derrotar a los occidentales en el campo de batalla, sí les infligimos tal daño moral y psíquico que pronto solicitaron unas conversaciones de paz. Con su economía en ruinas, sus fronteras amenazadas por cientos de miles de inmigrantes, sus ciudadanos desmoralizados, el descontento civil hasta en el último rincón de sus territorios, no fueron capaces de continuar.[...]




La Guerra Preventiva en Roma

La Guerra Preventiva en Roma
La Guerra Preventiva en Roma
El autor se adentra en la estrategia de la política exterior de Roma. Su desarrollo de una verdadera teoría de la guerra preventiva en la antigüedad recuerda, en su opinión, otras hegemonías actuales.

CONTINUA EN:
http://www.elartedelaestrategia.com/la_guerra_preventiva_en_la_antigua_roma.html


El Arte de la Estrategia tusbuenoslibros

El enemigo no declarado, siempre a tu lado

Consejos para cuando tienes cerca de ti a alguien de quien que no te fías


El enemigo no declarado, siempre a tu lado. Cardenal Mazarino
El enemigo no declarado, siempre a tu lado.
Cardenal Mazarino
Si temes que en tu ausencia trate alguien de suscitar agitaciones o quejas contra ti, o cualquier cosa de este género, llévalo contigo con un pretexto amistoso cuando vayas al paseo, a la caza, o a la guerra. Tenlo a tu lado en la mesa, en las reuniones, etc.

De la misma manera, si quieres evitar que las naciones vecinas se aprovechen de una de tus expediciones para declararte la guerra, lleva contigo a lo más granado de esas naciones como si se tratara de tus aliados más fieles, pero teniendo cuidado de hacerlos escoltar por una pequeña tropa armada en la que puedas poner toda tu confianza.

Cardenal Mazarino

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El fantasma de Damasco

En Siria hay una guerra más cruenta si cabe que la que los medios nos contaron con sordina sobre Libia, ¿se acuerda? Aun no ha pasado un año.



Carro de combate en Homs, Siria
Carro de combate en Homs, Siria

Sin embargo, nos han acostumbrado al diario goteo permanente de muertos, pero todo el mundo mira hacia otro lado. Por supuesto, la ONU ha mandado observadores. Eso ya está mucho mejor, es tan bueno como el Observatorio para la Igualdad de género y génera del Gobierno de España (marca registrada), que aunque ha cambiado el partido que usa el Poder, aun sigue existiendo.

Y está muy bien que con su acostumbrada dureza, la ONU y otras altas instancias internacionales le digan al carnicero de Damasco -con talante y buenas palabras, por favor- que está muy feo eso de masacrar a tu propio pueblo; que ahora, con observadores, te estamos viendo, colega.

Seguro que el hideputa del Presidente sirio se está revolcando de risa. Como se tronchaban de risa en los años 90 en los trozos que quedaban de Yugoslavia todos los asesinos de todos los bandos cuando escuchaban las muy campanudas declaraciones del Sr. Solana, las solemnes resoluciones de la ONU y de la madre que a todos los parió.


Homs, Siria
Homs, Siria
Saben dos cosas los sirios que mantienen el poder: que si se rinden acabarán como Gadafi (el gran amigo de Occidente) y que si siguen gastando munición pesada y ligera, el mundo mirará para otro lado, porque al contrario que Libia, su país no tiene petróleo ni gas. Y en eso están, en masacrar al que se cantea. Nos han cogido la medida. La pena que todo esto suena a repetición de los Balcanes.

Espero ansioso las manifas de los de “No a la guerra” ante la embajada siria, con tanto empuje como el que mostraron ante la embajada rusa cuando Yeltsin y Putin arrasaron Grozni y toda Chechenia.

A veces soy un poco iluso, solo espero que los fantasmas de tanta carnicería no dejen dormir a los que pudiendo arreglarlo miran para otro lado y a los que se manifiestan contra ciertas guerras si y contra otras no, según convenga a la jugada.

El criterio de las bombas y nuevos visitantes

Gadafi  bombardea civiles y Europa se indigna, ponderando ametrallar un poquito, la puntita nada más, a los mercenarios del dictador. Junto con EEUU y sin permiso de la ONU. 

EEUU arrasó con Irak sin mandato de la ONU y no veas la que se monta en España con el “No a la Guerra”.  También en el resto de la “Vieja Europa”.  Yetsin y Putin bombardean Chechenia de forma concienzuda, también sin mandato de la ONU y nadie se manifiesta. EEUU, también sin permiso de la ONU,  bombardea civiles en Serbia, que todos sabemos que son muy, muy malos, y todos encantados con la campaña de la OTAN. La pena es que, gracias a eso,  ahora hay mafias albano kosovares y están muy a gusto en España. No me suenan en España ni en Europa asaltos de bandas criminales serbias. En Belgrado, la UE es muy querida.  Los ruskis vuelan en el Índico un barco de piratas con los piratas dentro y nadie les dice nada sobre derechos humanos.  

Y podría seguir, pero no quiero aburrirle. ¿Alguien me puede explicar qué bombardeos son para manifestarse con pancartas y todos los complementos, y cuáles no? Es que la opinión pública de la ciudadanía me lía un poco y no acabo de pillarle el truco.

Mientras tanto, en el Mediterráneo vuelven a verse barcos de guerra persas que no lo navegaban desde la batalla de Salamina (1). Más curioso aún, una fragata china también anda cerca de Libia. Todo esto en el Mare Nostrum.

El Siglo XXI empieza a tomar forma.

(1) Muy resumido, para los que estudian la LOGSE, esta batalla fue hace 25 siglos (2500 años) entre griegos y persas, con victoria de los primeros. 


Miedos

En el S. XIX no había penicilina, llegó a mediados del S XX. De hecho, en el frente ruso de la II GM. llamaban al ajo la penicilina de Stalin. Sin penicilina, la gente moría que era digno de ver, pero ya no nos acordamos de eso. En el S. XIX las tasas de mortalidad eran muy superiores a las actuales, tendencia que empezó a cambiar a lo largo del S. XX. Naturalmente, estos datos se refieren a la “cultura occidental” que por ser una idea bastante imprecisa creo que es lo mismo que no decir nada.

A lo largo de la Historia, era normal que de una decena de hermanos sobrevivieran la mitad, para que de éstos, una mitad muriera por guerras, violencia, epidemias, etc. Esto aun ocurre en muchos países y afecta a gran parte de la población mundial, aunque la tendencia es a mejorar. Si, ha leído bien, a mejorar. La Humanidad va a mejor, poco a poco, con rodeos, con alguna marcha atrás, pero va en buen camino.

Gran parte de la especie humana, entre los agraciados que me cuento, tiene de todo: agua potable y corriente, luz, calefacción, medicinas y un entorno razonablemente seguro. Sin embargo, la carcoma se nos come. Y tiene un nombre: miedo. O tal vez MIEDO, así, con mayúsculas. Miedo a repetir un 11-S ó 11-M, miedo a un corralito, miedo a que el 2012 los mayas acierten, miedo a la gripe de moda, miedo al calentamiento global, miedo a la crisis, miedo a la muerte, miedo a la vida, miedo al miedo y miedo a… si mismos. (Ponga aquí su miedo: ………, sea sincero, que alguno tiene)

Como no creo en la casualidad, y sé que el miedo vende, tal vez esté todo muy bien pensado y esta emoción no sea muy espontánea. Vamos, que se encargan de tenernos un pelín acojonados, no mucho pero siempre algo miedosillos, no hay mas que encender la TV y comprobarlo. El miedo es un buen pegamento para un rebaño de ovejas, yendo todos juntos nada me ocurrirá. ¡Viva el miedo compartido!

Hay muchas personas en el mundo que aunque también tienen sus miedos, saben que viven de prestado: hace días que miraron de frente a la Parca cuando ésta les rozó y ahora nada les hace temer.

Éstos recogerán las sobras del banquete de Occidente. Ya están en ello y me descubro: el futuro es de los valientes. Desde siempre les hemos llamado "bárbaros".