Levedad informativa


Vívese lo más de información. Es lo menos lo que vemos; vivimos de fe ajena. Es el oído la puerta segunda de la verdad y principal de la mentira. La verdad ordinariamente se ve, extravagantemente se oye; raras veces llega en su elemento puro, y menos cuando viene de lejos; siempre trae algo de mixta, de los afectos por donde pasa; tiñe de sus colores la pasión cuanto toca, ya odiosa, ya favorable. Tira siempre a impresionar: gran cuenta con quien alaba, mayor con quien vitupera. Es menester toda la atención en este punto para descubrir la intención en el que tercia, conociendo de antemano de qué pie se movió.

Baltasar Gracián. Oráculo Manual y Arte de la Prudencia
http://www.elartedelaestrategia.com/baltasar_gracian.html

¿Ha leído en prensa o Internet, oído en radio o visto en TV las últimas noticias? ¿Se las cree sin dudar? En algunas ocasiones estuve cerca de una noticia, o hasta llegué a ser parte de ella. Y, qué quieren que les diga, cuándo vi cómo aparecía en los medios, no la reconocí. A veces, el asunto era grave y ni siquiera aparecía en ningún medio. La ocasión mas sangrante fue una vez que un periódico local me hicieron una entrevista que me dejaba bastante bien parado. Lástima que en esa “entrevista” yo no estuviera presente.

Ya no sabe uno qué pensar, si lo que creemos que son noticias son chapuzas de los periodistas, simple manipulación, oportunismo, espectacularidad o un poco de todo. Lo que si que tengo claro es que visto lo visto, no me creo nada de lo que aparece en ningún medio. Sobre todo en TV, que es lo que mejor miente, pues entra por lo ojos y por eso nos parece mas real. Si me entero de alguna noticia, tiendo a creer que algo ha ocurrido (no siempre es así) e intento investigar por varios medios las versiones del hecho, sólo así me creo un 40% de lo publicado, en el mejor de los casos. Y sobre todo, pienso en el “porqué” se está dando esta noticia, el “para qué” y sobre todo, a quien beneficia. Habrá quien me diga que con Internet todo esto se acabó. Sólo le contestaría que medite cuidadosamente este pensamiento.

Nos quieren hacer creer que estamos en la “sociedad de la información”. Allá Usted si les sigue la corriente, se enoja con las noticias y toma partido. Hay que rascar mucho para encontrar información fiable, pero hay que currárselo. Y eso requiere esfuerzo. Ahora seguimos en campaña electoral, por lo que todo esto que les cuento se multiplica exponencialmente.

En fin, sólo le deseo que no sea Usted nunca la noticia (buena o mala), no le sería muy agradable y además, nada sería cierto.