Seducir con 13 secretos

Todos tenemos secretos. Más grandes o más pequeños, más o menos escondidos, pero nadie se revela completamente a los demás. 


Y, sin embargo, no hay necesidad de preocuparse hasta ahora. Cada uno de nosotros tiene un promedio 13 secretos, ¡descubre aquí cómo usarlo para seducir!


Seducir con 13 secretos
Seducir con 13 secretos
Un estudio de Columbia Business School mostró que cada uno de nosotros tenía al menos 13 secretos. 1000 personas fueron invitadas a revelar sus secretos, clasificados en 38 categorías como la infidelidad, el abuso de confianza, una doble vida oculta de la persona que amamos... ¡Absolutamente todas las personas encuestadas tenían secretos, algunos eran tan privados que no pertenecían a ninguna categoría!

El secreto más común fue obviamente las mentiras y la irregularidad financiera (60% de los encuestados). Luego viene el abuso de la confianza y el robo (poco menos del 50%) y después una relación oculta (33%).

Estas cifras pueden preocupar a muchos, porque se sabe que la confianza es una de las reglas básicas en una pareja. Sin embargo, el estudio también muestra que no existe una relación establecida entre la preservación de un secreto y la degradación de la felicidad personal. Si el secreto es demasiado pesado, obviamente puede surgir un sentimiento de culpa en la persona y dañarlo.

El revelar secretos íntimos a veces puede ayudar a las personas a sentirse mejor, ¡así que asegúrate de elegir a la persona adecuada! Opta por una persona cercana, que pueda ayudarte sin juzgarte o que pueda revelar tu secreto al mayor número de personas. SIGUE LEYENDO...



Declara la guerra a tus enemigos al estilo de Salvador Dalí

Vivimos una época en la que es raro que la gente sea directamente hostil. Pero las reglas de la acción —social, política, militar— han cambiado, y lo mismo debe ocurrir con tu noción del enemigo. 


Un enemigo frontal es extraño ahora, pero en realidad es una bendición. Es difícil que la gente te ataque abiertamente y revele sus intenciones, el deseo de destruirte; por el contrario, es política e indirecta. 


Aunque hoy el mundo es más competitivo que nunca, se desalienta la agresión externa, así que la gente ha aprendido a encubrirse, a atacar impredecible y taimadamente. Muchos usan la amistad como medio para ocultar deseos agresivos: se acercan a ti para hacerte más daño. (Un amigo sabe mejor cómo herirte.) O, sin ser en realidad amigos, ofrecen asistencia y alianza: podrían parecer cooperadores, pero en definitiva promueven sus propios intereses a tus expensas. Después están quienes dominan la guerra moral, jugando a la víctima, haciéndote sentir culpable por algo indefinido que has hecho. El campo de batalla está lleno de estos escurridizos, evasivos y hábiles guerreros.

Declara la guerra a tus enemigos al estilo de Salvador Dalí
[Salvador Dalí] no tenía tiempo para quienes no estaban de acuerdo con sus principios, y emprendió la guerra en el campo enemigo escribiendo cartas insultantes a muchos de los amigos que había hecho en la Residencia, llamándolos cerdos. Se comparaba gustosamente con un toro diestro que evitaba a los vaqueros, y por lo general se divertía mucho provocando y escandalizando a casi cada intelectual catalán digno de ese nombre. Empezaba a quemar sus puentes con el celo de un incendiario. […]

“Habíamos resuelto [Dalí y el cineasta Luis Buñuel] enviar una venenosa carta con seudónimo a una gran celebridad de España”, refirió después Dalí a su biógrafo Alain Bosquet. “Nuestra meta era pura subversión. […] Ambos estábamos muy influidos por Nietzsche. […] Se nos ocurrieron dos nombres: Manuel de Falla, el compositor, y Juan Ramón Jiménez, el poeta. Echamos suertes y Jiménez ganó. […] Así que escribimos una furiosa y repulsiva carta de incomparable violencia y la dirigimos a Juan Ramón Jiménez. Decía: ‘Distinguido amigo: Creemos que es nuestro deber informarle —desinteresadamente— que su obra es profundamente repugnante para nosotros a causa de su inmoralidad, histeria y arbitrariedad. […]’. Esto le causó gran pesar a Jiménez. […]”.
THE PERSISTENCE OF MEMORY: A BIOGRAPHY OF DALÍ, MEREDITH ETHERINGTON-SMITH, 1992.

Repara en que la palabra “enemigo” —del latín inimicus, “no amigo”— ha sido satanizada y politizada. Tu primera tarea como estratega es ampliar tu concepto del enemigo, para incluir en él al grupo de quienes actúan en tu contra, obstruyéndote, aun en formas sutiles. (A veces la indiferencia y la apatía son mejores armas que la agresión, porque no puedes ver la hostilidad que esconden.) Sin caer en la paranoia, debes darte cuenta de que hay personas que quieren anularte margen de maniobra. Podrás dar un paso atrás y esperar y ver, o pasar a la acción, ya sea agresiva o sólo evasiva, para evitar lo peor. Incluso podrás intentar convertir a un enemigo en amigo. Pero hagas lo que hagas, no seas una víctima ingenua. No te la pases replegándote, reaccionando a las maniobras de tus enemigos. Ármate de prudencia y nunca bajes por completo la guardia, ni siquiera con tus amigos.


Cualquiera sabe la cara que pondría Juan Ramón Jiménez después de aquella andanada. Cuando ganó el Nóbel de literatura en 1956 lo hizo por el conjunto de su obra, pero se citaba muy especialmente "Platero y yo". Buñuel y Dalí filmarían un año después "Un perro andaluz" en la que curiosamente aparecen un par de burros en descomposición sobre unos pianos ¿Platero? Hay quien dice que esa imagen se inspira en la manía de Pepin Bello, amigo de ambos, de ir a los barrancos a las afueras de su pueblo para ver los cadáveres de los burros en descomposición. Cualquier cosa que pareciera contravenir la realidad, lo establecido, lo convencional les valía y atacar al establishment cultural, personificado en Falla o Juan Ramón Jiménez formaba parte del asalto al castillo. Sobre la carta contaba Salvador Dali: 

"En aquel momento queríamos mandar, para crear una especie de subversión moral, una carta a la persona más prestigiosa de España, únicamente para provocar una reacción y que la gente dijera: ¿Por qué lo han hecho?, y tal y cual. Entonces habíamos escogido dos o tres, y habíamos pensado en Falla, que tenía un gran prestigio, para decirle que era un hijo de puta, etc.: lo más que se puede decir; los pusimos en un sombrero (los nombres), y salió Juan Ramón Jiménez. Justamente acabábamos de visitar a Juan Ramón el día anterior, que nos había recibido sentimentalmente: "A ver, esa juventud maravillosa...", y dijo haber encontrado unos chicos magníficos en nuestro grupo. Entonces, sale en el sombrero y escribimos la carta, que era una carta terrible contra Platero, que el asno de Platero era un asno podrido, aquello de las estrellas era un sentimentalismo...; además, es verdad, a mí nunca me ha gustado Juan Ramón Jiménez, encuentro que es un poeta pésimo. En aquel momento de echar la carta, Buñuel tuvo una duda, pero la echó, la echamos, y al día siguiente Juan Ramón estuvo enfermo, diciendo: "No comprendo, un día antes recibo a estos chicos; me parecen... Y al día siguiente me insultan de la manera más grosera...".

Sr. don Juan Ramón Jiménez

Nuestro distinguido amigo:

Nos creemos en el deber de decirle -sí, desinteresadamente- que su obra nos repugna profundamente, por inmoral, por histérica, por cadavérica, por arbitraria. Especialmente: ¡¡Merde!! para su "Platero y yo", para su fácil y malintencionado "Platero y yo", el burro menos burro, el burro más odioso con que hemos tropezado.

Y para Vd., para su funesta actuación también:

¡¡¡¡Mierda!!!!

Sinceramente:

Luis Buñuel - Salvador Dalí

Conocer tu futuro

¿Quieres conocer tu futuro? Conocer tu futuro es mucho más fácil de lo que crees. Lo que leerás a continuación te permitirá conocer tu futuro con mucho detalle.


Conocer tu futuro ha sido una de las grandes preocupaciones de la humanidad desde hace muchos siglos. Y en realidad, muchos sabios nos lo estaban contando, pero no les hacíamos caso. 


Para conocer tu futuro, lo primero y más importante es saber qué es lo que no hay forma de conocer. Una vez aceptada esa idea, conocer tu futuro es bastante sencillo. ¿Qué cosas no se pueden conocer del futuro? No sé si tendrás suerte en el amor, ignoro si habrá una guerra mundial (aunque entra en lo probable), no puedo decirte si el futuro nos dirá si el calentamiento global es cierto o es un fraude, y en general, no puedo anticipar acontecimientos de este tipo. Es más, el que diga que es capaz de hacerlo, es un farsante, allá tú si te lo crees.

Conocer tu futuro
Conocer tu futuro

Pero si que puedo conocer otras cosas de tu futuro. 


Para empezar, en el futuro serás más viejo. Leído así, parece una tontería de Perogrullo pero te conviene pensar sobre eso. Si tienes 20 años, dentro de 10 años es muy probable que estés casado (o ya divorciado) y tengas un hijo. Dentro de otros 10, ya será una persona bastante madura, con hijo o hijos a punto de entrar en la adolescencia. Y así sucesivamente. ¿Vas pillando la idea? Por ejemplo, si tienes 45 años y tienes un hijo, debes saber que a los 60 años tendrás un adolescente, que suelen personas muy divertidas de tratar, sobre todo cuando te queda poco para tu jubilación, la salud ya no es lo que era y lo que quieres es tranquilidad. Bueno, ese es el ejercicio mental para ver cómo será tu futuro: observa cómo es tu presente (y el de los demás) y haz avanzar la película de la vida tal y como te he explicado. Por supuesto que no se cumple a rajatabla, pero te da una idea bastante aproximada.


Aun hay más cosas para conocer tu futuro, y el de la humanidad. 


No sé que pasará con todos estos avances técnicos y científicos que se vislumbran, pero algunas cosas serán como vas a leer a continuación:

Habrá bien y habrá mal.

Habrá personas poderosas y personas sin poder

Habrá ricos y pobres.

Habrá listos y tontos. Habrá cordura y habrá locura. Habrá estupidez y habrá genialidad.

Habrá manipuladores y manipulados. Habrá salvadores del mundo y habrá quien se lo crea.

Habrá quien gastará más de lo que gane y habrá quien sepa hacer dinero aun partiendo de la nada.

Habrá quien aprenda de la experiencia ajena y habrá quien nunca aprenda por mucho que la vida le de lecciones.

Habrá fanatismos y habrá sentido común. Habrá masas y habrá personas que pensarán por sí mismas.

Habrá gente feliz porque son personas sencillas y gente desgraciada porque se enreda en sí misma y están en guerra con el mundo.

Habrá enfermedades, habrá muerte, habrá desgracias. Y también habrá alegría, y gracias a lo anterior muchas personas apreciarán lo bueno de la vida, que es mucho.

Habrá… habrá cosas que nunca cambian, como las que te acabo de contar.


¿Quieres que te siga explicando cómo conocer tu futuro? 


A estas alturas, ya deberías conocerlo. El último truco es que para conocer tu futuro debes crearlo, debes hacer todo lo que quieras dentro de los límites de lo que puedas realizar. Y créeme, los límites de lo que puedas hacer están mucho más lejos de lo que te imaginas. El destino nos marca límites, pero suelen ser más amplios de lo que sentimos y a veces, lo que parece un límite, suele ser una oportunidad. 

El futuro siempre será lo que era.

¿Cómo saber si eres inteligente?

¿Cómo saber si eres inteligente? 10 formas de saber si eres inteligente. Cuando sigas leyendo, te sorprenderás de las preguntas… y de las respuestas. 


¿Cómo sabes si eres realmente inteligente? Aunque la mayoría de nosotros pensamos que somos inteligentes, y que lo somos más que los demás, las otras personas piensan exactamente de la misma manera. 


Y si bien hay muchas formas de saber si eres inteligente o no (una prueba de coeficiente de inteligencia o la admisión en una universidad importante, por ejemplo), te sugiero intentar responder estas diez preguntas para saber si realmente eres inteligente. 

¿Cómo saber si eres inteligente?
¿Cómo saber si eres inteligente?

Saber si eres inteligente 1 - ¿Sabes cómo resolver los problemas reales? 


Las personas inteligentes saben cómo resolver los problemas de la vida real: son aquellas que no los resuelven matemáticamente, con números. En la vida real, no hay dos situaciones iguales. Uno debe ser particularmente inteligente para encontrar soluciones a medida para cada problema único. Especialmente cuando solo sabremos en el futuro si las soluciones fueron buenas.

Saber si eres inteligente 2 - ¿Sabes cómo elegir a la persona adecuada para resolver un problema? 


Es imposible que la misma persona pueda resolver todos los problemas. Las personas inteligentes seleccionan a la persona que puede resolver un problema en particular.


Saber si eres inteligente 3 - ¿Consigues siempre tus objetivos? 


A diferencia de las personas comunes que se motivan a sí mismas con "nada es imposible" o con "puedo hacer lo que quiera con mi vida", las personas inteligentes se conocen lo suficiente como para saber en qué áreas son buenos y en cuales son malos. Se enfocan solo en los objetivos que pueden lograr. E incluso si fallan, las personas inteligentes siempre aprenden de sus errores.

Saber si eres inteligente 4 - ¿Eres creativo?


Una cosa, ser inteligente, va junto a la otra. Un hombre sin creatividad es como una máquina que efectivamente realiza lo que se le pide, pero nada más. Un hombre inteligente, y por lo tanto creativo, nunca comete el mismo error dos veces y puede encontrar otro método si el primero no funciona.

Saber si eres inteligente 5 - ¿Eres feliz? 


Si no lo eres, probablemente no seas tan inteligente como creías. Las personas inteligentes no solo quieren vivir felices, sino saber que están involucrados en ello. Se entienden a si mismos y entienden el mundo que los rodea. SIGUE LEYENDO...