Usamos cookies propias y de terceros que entre otras cosas recogen datos sobre sus hábitos de navegación para mostrarle publicidad personalizada y realizar análisis de uso de nuestro sitio.
Si continúa navegando consideramos que acepta su uso.
OK | Más información | Y más

19 de febrero de 2009

El ojo tonto de Dios


Pintaban a Dios con un triángulo que contiene un ojo. Una alegoría de la Trinidad y de que la divinidad observa todos y cada uno de los actos que realizamos. Gracias al avance tecnológico y al abaratamiento de materiales y manufacturas, ya se ha logrado emular a Dios. Y como el Dios de la fe, nadie sabe quien es.

Es imposible atravesar a pie o en vehículo una ciudad occidental sin que por lo menos una cámara te mire. Y que te grabe, que es más mosqueante. Desconozco en muchos casos quien está al otro lado de la lente. Como el precio de estos sistemas es razonablemente barato, está al alcance de cualquier particular. Raro es el día que los informativos no aparece una noticia grabada por cámaras de ¿seguridad?, ya sean robos, accidentes o cualquier otro suceso, que en eso se han convertido los informativos. Sume esto al fenómeno de Youtube y Google Earth, y creo que ni Dios tiene tantos ojos. Da que pensar, sobre todo qué veremos y qué verán de nosotros en diez años.

Pero no sólo por los ojos entra la información. Internet, tarjetas de crédito, llamadas de teléfono, todo deja una clara huella de nuestras andanzas por el planeta. Creo que Dios (o su sucedáneo en al Tierra) sabe mucho mas de nosotros que nosotros mismos. Mal asunto.

Pero lo más triste no es que no nos importe, que ya es alarmante y justificable por la implantación suave y sin estridencias de todo este montaje. Lo más misterioso es que nos gusta. Que disfrutamos. Que nos encanta salir en la TV, y a falta de ella, en Youtube, y si eso no cuela, en cualquier cámara de seguridad. Y desnudar nuestras miserias, sin cortarnos un pelo. Los que no logran desnudar sus vidas en la TV, ahora lo tienen fácil mediante las redes sociales en Internet. A mi me asombra la información privada y a veces íntima que el personal airea al mundo. No me extraña que los curas se quejen que nadie confiesa sus pecados. Se equivocan, se confiesan ante el Dios del rebaño. Para los más discretos, pensamos que todo este montaje es por nuestro bien, por nuestra seguridad. No nos acordamos que cada vez que alguien hizo algo por nuestro bien salimos bien jodidos.

Al día de hoy, el Hombre Invisible lo tendría muy, pero que muy jodido. Sobre todo cuando, por ley y por nuestro bien, el Gobierno nos ponga un sistema de cámaras en casa.


4 comentarios:

  1. Muy buena reflesión. Mientras me lo leía me acordaba de Un mundo feliz, un relato estremecedor, y cómo nuestras vidas pueden estar condicionadas desde antes de nacer. También me acuerdo de El juego de Ender, que me estoy leyendo, y cómo al principio de la novela Ender tiene un monitor para saber todos sus sentimientos. Yo espero que esos supuestos no ocurran nunca. Sería terrible para la humanidad
    Saludos desde La ventana de los sueños, blog literario.

    ResponderEliminar
  2. Creo que todos empezamos a tener un poco de Truman

    ResponderEliminar
  3. Gracias por leer mi blog y recomendarme el libro del "Arte de la ventaja". Espero estemos en contacto y más porque en uno de misl ibros abordo los pactos de Dios con los Hombres, su incumplimiento sistemático y la voluntad oculta de los escritores de la Biblia. Es un trabajo crítico para nada religioso.

    Baltasar

    ResponderEliminar
  4. LA VERDAD ES QUE ES SIRTO TODO LUGAR EN EL MUNDO YA ESTA VIJILADO POR UN NO DIOS QUE SE DEDICA A SABER TODO DE NOSOTROS QUE NI NOSOSTROS CONOCEMOS (GUS)

    ResponderEliminar