La relación entre Dios y Satanás es un tema complejo que ha sido objeto de debate teológico a lo largo de la historia. Una de las razones por las que Dios no destruye ni perdona a Satanás radica en la naturaleza misma de este último. Ver Las estrategias ocultas de la Biblia Según las interpretaciones bíblicas, Satanás representa la rebelión y la oposición a los propósitos divinos, y su actitud se caracteriza por una falta de arrepentimiento. A diferencia de los seres humanos, que pueden buscar el perdón y la redención, Satanás no muestra ninguna intención de cambiar su camino ni de reconciliarse con Dios. Además, la naturaleza maligna de Satanás es persistente. A lo largo de las escrituras, se le describe como el autor de la tentación y el engaño, un ser que busca desviar a las personas del camino recto y fomentar el pecado. Su papel como acusador del pueblo de Dios refuerza su posición como adversario eterno. Esta oposición activa a los planes divinos implica que cualquier posibi...