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23 de febrero de 2013

Psicología según Maquiavelo

Maquiavelo era un profundo conocedor del alma y de la psicología humana.


Todo lo que Maquiavelo escribió hace 500 años sigue siendo válido en la actualidad



César Borgia, ejemplo de Príncipe
para Maquiavelo
Según Maquiavelo, se puede decir de los hombres lo siguiente: son ingratos, volubles, simulan lo que no son y disimulan lo que son, huyen del peligro, están ávidos de ganancia; y mientras les haces favores son todo tuyos, te ofrecen la sangre, los bienes, la vida, los hijos -como anteriormente dije- cuando la necesidad está lejos; pero cuando se te viene encima vuelve la cara.

Nadie, pues, debe desesperar de conseguir lo que otro ha logrado, porque todos los hombres nacen, viven y mueren sujetos a las mismas leyes naturales.

Siendo insaciables los deseos del hombre, porque su propia naturaleza le impulsa a quererlo todo mientras sus medios de acción le permiten conseguir pocas cosas, resulta continuo disgusto en el entendimiento humano, desdén por lo poseído y, como consecuencia, maldecir los tiempos presentes, elogiar los pasados y desear los futuros, aunque para ello no tengan motivo alguno razonable.

Hay tres clases de inteligencias: la primera comprende las cosas por sí mismas, la segunda es capaz de evaluar lo que otro comprende y la tercera no comprende ni por sí misma ni por medio de los demás. La primera es superior, la segunda excelente, la tercera inútil.


11 de diciembre de 2012

Libros en formato ePub para leer en tu ebook


Cita la Wikipedia que EPUB o ePub (acrónimo de la expresión inglesa Electronic publication - Publicación electrónica) es un formato redimensionable de código abierto para archivos de libro electrónico (ebook) creado por International Digital Publishing Forum (IDPF). En el formato de libro digital ePub se marca el contenido, pero no se delimita su formato, que se adapta a los diferentes tamaños de las pantallas de los múltiples lectores de libros electrónicos del mercado. Los archivos ePub terminan con la extensión .epub.

Tusbuenoslibros. Libros en formato ePub para leer en tu ebook
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Para leer en tu ebook, en tusbuenoslibros puedes adquirir nuevos títulos en este formato ePub:

La sabiduría secreta de Maquiavelo

Todos conocemos la expresión “maquiavélico” y la asociamos, en el mejor de los casos, a algo malvado, retorcido y astuto. En realidad, la obra de Maquiavelo nos desvela los secretos de los juegos de poder.

Como conocer a las personas por su lenguaje corporal

Mas allá de las palabras, el cuerpo no miente. ¿No sería fantástico leer los pensamientos de los demás e influir en ellos mediante el lenguaje corporal? 

Breviario de los Políticos

Simula, disimula, no te fíes de nadie, di cosas buenas de todo el mundo y prevé antes de actuar. Mas maquiavélico que Maquiavelo. Descarnado manual para conseguir el poder y conservarlo. La consecución de los objetivos personales eclipsa cualquier consideración de orden moral.

Estos títulos también los puedes disfrutar en PDF, donde además puedes descargar un resumen. Periódicamente irán apareciendo nuevos títulos en formato ePub

19 de mayo de 2012

Astucia o fuerza

Considero cosa ciertísima que rara vez o nunca llegan los hombres de escasos medios a elevado rango sin emplear la fuerza o la astucia, a no ser que lo obtengan por herencia o donación.



Astucia o fuerza. Zorro
Astucia o fuerza. Zorro

Creo también que en muchas ocasiones la fuerza sola no basta; pero sí la astucia. Un príncipe deseoso de realizar acciones memorables, necesita aprender a engañar. Creo, pues, que jamás persona alguna de humilde estado ha logrado gran poder sólo por medio de la fuerza, empleándola franca e ingenuamente; pero sí sólo con la astucia. Se ve, pues, que los romanos al principio de su engrandecimiento no dejaron de emplear la astucia, recurso siempre necesario para los que, de pequeños, quieren llegar a la grandeza, y menos vituperable cuanto más disimuladamente se emplea, como lo hicieron los romanos. (Maquiavelo. Discorsi sopra la prima deca di Tito Livio, 2, XIII)

Aunque socialmente se desdeñe el uso de la astucia y se premie el “ir de frente”, en asuntos públicos es más seguro el uso de la astucia y del engaño. Nunca actuar de forma franca, buscar el punto débil.

Fuente:

Para saber mas:

4 de enero de 2012

Maquiavelica biografía


Biografía de Nicolás Maquiavelo, filósofo, escritor y autor de entre otros libros de El Príncipe, El Arte de la Guerra, Discursos sobre la Primera Década de Tito Livio e Historia de Florencia 

Maquaivelo.
Maquiavelica biografía
Nicolás Maquiavelo nació el 3 de mayo de 1469, en el seno de una antigua familia Florentina. Hijo de Bernardo dei Niccolo Macchiavelli, jurisconsulto, y de Bartolommea dei Nelli. Trabajaba como funcionario cuando comenzó a destacar al proclamarse en el año 1498 la república en Florencia.

A los veinticinco años se nombró a Maquiavelo secretario del gobierno Dei Dieci, encargado de la segunda cancillería de Asuntos Exteriores y Guerra de la república. Realizó misiones diplomáticas ante el rey francés (1504, 1510-1511), la Santa Sede (1506) y el emperador (1507-1508). De 1503 a 1506 Maquiavelo organizó las defensas militares de la república de Florencia.

En el año 1512 los Médici retoman el poder en Florencia y Maquiavelo es privado de su cargo y encarcelado por conspiración. Puesto en libertad, se retira a sus propiedades cercanas a Florencia, donde escribe sus obras más importantes. Sus escritos hablan sobre los principios en los que se basa un Estado ideal y los medios para mantenerlos. Su obra más destacada es El príncipe (1532), que le acarreó fama de cínico amoral. En ella Maquiavelo describe el método por el cual un gobernante puede adquirir y mantener el poder político. Con frecuencia el escrito ha sido considerado una defensa de la tiranía de dirigentes como César Borgia. 

Afirmaba Maquiavelo que...
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31 de diciembre de 2011

Maquiavelo. La observancia de las leyes por quien gobierna


Maquiavelo dice: Es de mal ejemplo no observar una ley hecha, máxime si son sus autores quienes dejan de cumplirla; y peligrosísima para los que gobiernan un estado tener en continua incertidumbre la seguridad personal. 

 Maquiavelo. La observancia de las leyes por quien gobierna
Maquiavelo. La observancia de las leyes por quien gobierna
Hecho el acuerdo y restablecidas las antiguas instituciones en Roma, citó Virgilio a Apio ante el pueblo para defender su causa. Presentóse éste acompañado de muchos nobles. Pidió Virgilio que le prendieran, y Apio demandó a gritos la apelación al pueblo. Sostenía Virgilio que no era digno de aquella apelación quien la había abolido, ni de tener por defensor a aquel pueblo que había maltratado. Apio replicaba que no debía violar el pueblo aquel derecho de apelación, cuyo restablecimiento con tanto empeño había reclamado. A pesar de ello fue preso y, antes de ser juzgado, se suicidó.

Aunque la malvada vida de Apio merecía el mayor castigo, fue, sin embargo, injusto violar en su perjuicio las leyes, y mucho más la que se acababa de restablecer; pues creo que lo de peor ejemplo en una república es hacer una ley y no cumplirla, sobre todo si la inobservancia es por parte de quien la ha hecho.

Reformada la gobernación de Florencia en el año 2 con ayuda de fray Jerónimo Savonarola, cuyos escritos demuestran la ciencia, prudencia y virtud de su ánimo, hizóse, entre otras leyes...
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7 de diciembre de 2011

Consejos de Maquiavelo para contener a un hombre ambicioso

Maquiavelo dice: El medio más seguro y menos ruidoso para contener la ambición de cualquier hombre influyente en una república es adelantársele en el camino que conduce al poder

Consejos de Maquiavelo
para contener a un hombre ambicioso
Ya hemos dicho en el capítulo anterior el crédito que la nobleza adquirió con la plebe por los actos realizados en su beneficio tanto respecto al suélelo para los que servían con las armas en la mano como en el modo de repartir los impuestos. De seguir siempre los nobles esta conducta se habrían evitado los desórdenes en Roma y hubiesen privado a los tribunos de la influencia que tenían en el pueblo, y por tanto, de su autoridad.

Y en verdad no es posible en las repúblicas, sobre todo cuando están ya viciadas las costumbres, emplear procedimiento menos escandaloso ni más fácil para oponerse a la ambición de algún ciudadano que el de ocupar antes que él la vía por donde se dirige al logro de sus deseos. Sí se hubiera usado contra Cosme de Médici, mejor resultado consiguieran sus adversarios que expulsándole de Florencia: porque si los ciudadanos que con él competían aplicaran su actividad, como él, a favorecer al pueblo, sin tumultos ni violencias le habrían quitado de las manos las armas de que más se valía.

Pedro Soderini había adquirido gran fama en Florencia sólo por favorecer al pueblo. A los ciudadanos que envidiaban su reputación era en verdad mucho más honrado, menos peligroso y de menor daño para la república aventajarle en aquella vía por donde iba a la grandeza, que oponérsele, para que su ruina acarreara la de la república; porque si le hubiesen quitado de las manos las armas que le hacían poderoso (cosa fácil de realizar), habrían podido ...
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1 de diciembre de 2011

Maquiavelo y la calumnia

Maquiavelo dice: cuan detestable es la calumnia en un régimen de libertad o en cualquier otro. Debe acudirse a lodos los medios oportunos para reprimir la calumnia; siendo el que mejor la impide la libre facultad de acusar, pues la acusación es tan útil en las repúblicas como funesta la calumnia.


Maquiavelo y la calumnia
Pintura "La Calumnia" de S. Botticelli

Hay, además, entre ellas la diferencia de que la calumnia no necesita testigos ni ningún otro género de prueba, de suerte que cualquiera puede calumniar a otro, pero no acusarlo, porque la acusación exige verdaderas pruebas y circunstancias que demuestren la verdad en que se funda.

Se acusa a los hombres ante los magistrados, ante el pueblo, o ante los consejos. Son calumniados en las plazas o en el interior de las casas, y prospera menos la calumnia a medida que el régimen permite más la acusación.

Por ello el legislador de una república debe establecer que todo ciudadano pueda acusar a los demás sin temor ni consideración alguna. Así establecido y observado, debe castigar duramente a los calumniadores, quienes no tendrán motivo para quejarse del castigo, puesto que en su mano está el recurso de acusar en público a los que secretamente calumnian.

La falta de buen régimen en este punto produce los mayores desórdenes, porque la calumnia irrita y no corrige a los ciudadanos, y los calumniados procuran asegurarse, inspirándoles más odio que temor lo que contra ellos se diga.

Extraído del libro:

Para saber mas:

22 de octubre de 2011

Maquiavelo y la solución de los problemas

Según Maquiavelo se deben forjar planes para superar cualquier contingencia que nos pueda surgir. También debemos saber quienes nos ayudarán en tiempos adversos y quienes nos darán la espalda. Para ello, no está de más probar a todas las personas que nos rodean.

Maquiavelo
y la solución de los problemas
"Ni las repúblicas ni los príncipes deben diferir los remedios a las necesidades públicas. Por ello el que rige un estado, sea república o monarquía, debe prever los tiempos y sucesos contrarios que puedan sobrevenirle, y los hombres de quienes en la adversidad pueda sobrevenirle, y los hombres de quienes en la adversidad pueda valerse, tratándoles desde luego cual lo haría si necesitara de ellos en algún peligro. Los que gobiernan de otro modo, sean príncipes o repúblicas, y máxime si son príncipes, formándose la ilusión de que, llegado el peligro, ganarán la voluntad de los hombres a fuerza de beneficios, se engañan, y lejos de aumentar su seguridad, aceleran su perdición".  Maquiavelo, Discursos, 1, XXXII

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5 de septiembre de 2011

Maquiavelo y la estrategia de la venganza

Maquiavelo dice: "A ningún hombre se le debe menospreciar hasta el punto de creer que, por injuriado que sea, no pensará en vengarse a costa de los mayores peligros, aun el de perder la vida. (Maquiavelo, Discursos, 2, XXVIII)"


Estrategia.
La venganza según Maquiavelo
Muchas personas, en apariencia insignificantes, han destruido en venganza a personas poderosas que les injuriaron al menospreciarles. El Sah de Corasmia atacó una caravana de mongoles de Gengis Khan. Éste envió embajadores para solicitar explicaciones al Sah, pero fueron torturados y ejecutados. Tras tamaña injuria, y haber menospreciado al mongol, las hordas del Khan acabaron con este reino y su Sah en una veloz campaña.

"A los hombres se les ha de mimar o aplastar, pues se vengan de las ofensas ligeras ya que de las graves no pueden: la afrenta que se hace a un hombre debe ser, por tanto, tal que no haya ocasión de temer su venganza." (Maquiavelo, El Príncipe, III)

Si de verdad vas a afrentar a alguien, debes aplastarlo; de lo contrario, abstente. Como es muy difícil aplastar totalmente a las personas, es mejor mimarlas y desistir de destruirlas, salvo que seas Gengis Khan.

9 de agosto de 2011

Maquiavelo y las cosas engañosamente buenas

Maquiavelo nos escribe sobre el "pan para hoy y hambre para mañana", demagogia intemporal, también en el presente. Pero si el pueblo se desengaña y desconfía de todos sus líderes, también va camino de la ruina.

Maquiavelo y la demagogia
El pueblo desea muchas veces su ruina engañado por una falsa apariencia de bienestar, y fácilmente se le agita con grandes esperanzas y halagüeñas promesas. En esto hay que notar dos cosas: la primera, que el pueblo, engañado muchas veces por una falsa apariencia de bienestar, desea su ruina, y si no le prueba alguno en quien tenga confianza lo que es bueno y lo que es malo, queda expuesta la república a infinitos daños y peligros; siendo inevitable su ruina cuando desgraciadamente el pueblo no tiene confianza en nadie, como a veces ocurre, por haberle engañado los acontecimientos o los hombres.

Al tratar de cuándo es fácil y cuándo es difícil persuadir a un pueblo, hay que hacer la distinción de si lo que se le va a aconsejar presenta al primer aspecto ganancia o perdida, y si es un acto magnánimo o despreciable. Cuando, presentado el asunto al pueblo, ve éste ganancia, aunque en el fondo se oculte pérdida, y cuando le parece magnánimo, aunque encubra la ruina de la república, siempre será fácil persuadir a la multitud: en cambio será siempre difícil que apruebe lo propuesto si en la apariencia hay pérdida o cobardía, aunque conduzca a provecho o salvación del estado. (Discursos, 1, LIII)

La sabiduría secreta
de Maquiavelo

29 de julio de 2011

Maquiavelo y la Diplomacia

Maquiavelo realizó un total de 30 misiones diplomáticas de gran importancia, algunas con el rey Luis XII de Francia y otras con César Borgia. 


Estuvo en Francia en 4 ocasiones, recorrió Suiza y el Tirol; incluso visitó Mónaco, para celebrar negociaciones con el príncipe reinante.


Diplomacia y Maquiavelo
Diplomacia y Maquiavelo

Fidelidad a la palabra dada

Maquiavelo dice: No puede un señor prudente - ni debe- guardar fidelidad a su palabra cuando tal fidelidad se vuelve en contra suya y han desaparecido los motivos que determinaron su promesa. Si los hombres fueran todos buenos, este precepto no sería correcto, pero- puesto que son malos y no te guardarían a ti su palabra- tú tampoco tienes por que guardarles la tuya.

Alianzas

Maquiavelo dice: Hay que guardarse de entablar una alianza con alguien mas poderoso que tu para atacar a otros, a no ser que te veas forzado a ello. La razón es que en caso de victoria te haces su prisionero y los príncipes deben evitar en la medida de lo posible el estar a discreción de los demás. También se adquiere prestigio cuando se es un verdadero amigo y un verdadero enemigo, es decir, cuando se pone resueltamente en favor de alguien contra algún otro. Esta forma de actuar es siempre más útil que permanecer neutral, porque cuando dos estados vecinos entran en guerra, como son de tales características que si vence uno de ellos haya de temer al vencedor. El vencedor no quiere amigos dudosos que no lo defiendan en la adversidad; el derrotado no te concede refugio por no haber querido compartir su suerte con las armas en la mano.

Prestigio

Maquiavelo dice: Ayuda también bastante dar ejemplos sorprendentes en su administración de los asuntos interiores, de forma que cuando algún subordinado lleve a cabo alguna acción extraordinaria (buena o mala), se adopte un premio o un castigo que de suficiente motivo para que se hable de él. Hay que ingeniárselas, por encima de todo, para que cada una de nuestras acciones nos proporcionen fama de hombres grandes y de ingenio excelente. Hay muchas gentes que estiman que un príncipe sabio debe, cuando tenga la oportunidad, fomentarse con astucia alguna oposición a fin de que una vez vencida brille a mayor altura su grandeza.

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20 de julio de 2011

Maquiavelo y la humana envidia

Maquiavelo nos indica que la envidia es un vicio que nunca descansa. Siempre tendrás envidiosos, pues es inevitable, todos los tenemos. Para Maquiavelo la solución es ascender poco a poco, de forma que todos se vayan acostumbrando a ello. Aun así, siempre quedará alguno acechando en la sombra. Deberás pensar cómo deshacerte de ellos, pues por su parte, nunca cesarán de maquinar tu ruina y tu desgracia.


Maquiavelo y la envidia
Dice Maquiavelo: "Mátase la envidia de dos modos: es uno que algún gran peligro haga temer a cada cual por su vida, en cuyo caso prescinden todos de la propia ambición y acuden voluntariamente a obedecer al que juzgan que por su valor puede salvarles. El otro modo de extinguir la envidia consiste en que, natural o violentamente, mueran los que son tus émulos en la aspiración a la fama o a la grandeza, y que, al verte más reputado que ellos, no pueden vivir tranquilos ni sufrirlo con paciencia. Y si son hombres habituados a vivir en una ciudad de costumbres viciosas, donde la educación no pueda infundirles alguna virtud, será imposible que suceso alguno contenga sus malas inclinaciones; al contrario por realizar sus propósitos y satisfacer sus perversos instintos, verían satisfechos la ruina de su patria. El único remedio para vencer esta envidia es la muerte del que la alimenta.
La Sabiduría secreta de
Maquiavelo

Si la fortuna es tan propicia al hombre meritorio que, por fallecimiento natural de sus émulos, le libra de las asechanzas de la envidia, llega a ser famoso, pudiendo ejercitar sus virtudes sin obstáculos ni violencia; pero si no tiene esta suerte, debe pensar en la manera de librarse de envidiosos, y antes de intentar ninguna empresa, tener vencida esta dificultad." (Discursos, 3, XXX)

DEL LIBRO:

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