16 de noviembre de 2015

La única ocasión en que debes mentir a tu pareja (y más te vale hacerlo)

Si en algo coinciden todos los psicólogos es en que la sinceridad es un pilar básico de las relaciones de pareja.


La honestidad es la base del amor: si se pierde ésta surgen las medias verdades, los secretos y, tarde o temprano, las sospechas. Es imposible que una relación dure en el tiempo si no hay confianza entre ambas partes. Ahora bien: la sinceridad extrema también puede traer problemas.


Si en algo coinciden todos los psicólogos es en que la sinceridad es un pilar básico de las relaciones de pareja. La honestidad es la base del amor: si se pierde ésta surgen las medias verdades, los secretos y, tarde o temprano, las sospechas. Es imposible que una relación dure en el tiempo si no hay confianza entre ambas partes. Ahora bien: la sinceridad extrema también puede traer problemas.

La única ocasión en que debes mentir a tu pareja (y más te vale hacerlo)
La única ocasión en que debes mentir a tu pareja (y más te vale hacerlo)
Marianne Dainton, profesora de la Universidad de La Salle en Filadelfia, ha realizado docenas de estudios sobre la comunicación en las relaciones de pareja y, como explicó en un revelador artículo en 'The Wall Street Journal', las parejas más sinceras son, normalmente, las menos felices. Hay mentiras en las que, nos guste o no, tenemos que incurrir de vez en cuando: todas aquellas que se realizan con la intención de proteger a la persona a la que queremos, o a nosotros mismos, de una situación desfavorable para ambos que aparecería si dijéramos la verdad.

Un estudio publicado recientemente en la revista 'Proceedings of the Royal Society B' apuntala esta idea: engañar a alguien de buena fe con la intención de evitar que se ofenda es una estrategia positiva para la salud de cualquier relación.

La sinceridad puede ser un atributo positivo, pero la gente que se pasa de honesta resulta muy incómoda: a nadie le gusta que le digan lo gordo que está o lo mal que le siente su nuevo peinado. Y, desde luego, es el tipo de información que bajo ningún 
concepto debes compartir con tu pareja. Pero la línea que separa las mentiras piadosas de las malintencionadas no siempre es clara, así que antes de pensar que tenemos barra libre para contar trolas es mejor tener un par de cosas claras.

¿Sobre qué cosas podemos mentir?


Sobre todo aquello que pueda molestar a nuestra pareja y no está en nuestras manos. Hay numerosos ejemplos. Como explicó el psicólogo Esteban Cañamares, normalmente basta con que nos fiemos del sentido común: "Las cosas de estética son ejemplos típicos. Si nuestra pareja nos pregunta si sus pechos son los más bonitos que hemos visto nunca, aunque los de nuestra primera novia fueran mejores, es preferible contestar con un sí. Si la intuición te dice 'cállate', lo mejor es hacerla caso".

Hay otras ocasiones en las que una mentira puede ser positiva, SIGUE LEYENDO...



5 comentarios:

  1. Si hay michelines, son inexistentes. Si no, te la juegas.
    Un saludo.

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    1. Y te esperan días o semanas de silencio atronador.

      Un saludo

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    2. Te ganas un "no" para una buena temporada.

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  2. Yo digo: Solo tengo ojos para las tuyas :D ...Ella sabe que es mentira...Se me nota :D

    Saludos

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    1. Mentiras cariñosas, así da gusto.

      Un saludo.

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