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Ser más feliz con el manual de Epicteto

Hace 2000 años, el filósofo griego Epicteto dijo: "Lo que preocupa a los hombres no son las cosas, son los juicios que hacen sobre las cosas"


Epicteto fue un antiguo esclavo que se convirtió en filósofo y que enseñó a los hombres el estoicismo para ayudarlos a mitigar su dolor y sufrimiento.


Este es un artículo sobre el estoicismo, una poderosa filosofía de la libertad interior en la que:

1) este famoso adagio prefigura los principios fundadores de la terapia cognitivo-conductual (TCC)

Ser más feliz con el manual de Epicteto
Ser más feliz con el manual de Epicteto
2) incluso si se trata de una filosofía en la antigua estoicismo es una filosofía que te influirá personalmente y te ayudará a montar algunas piezas de tu rompecabezas en tu viaje a la felicidad. Te propongo que descubras el estoicismo con una metáfora del juego de cartas.

Estoicismo: una filosofía para volver a ser libres y felices


El estoicismo es una filosofía, una visión global sobre la vida que te puede hacer feliz y apaciguar los giros trágicos que puede tomar tu vida. No es una medicina, ni una terapia, ni una religión, sino simplemente una filosofía. Es una filosofía que te ayudará a cambiar tu representación del mundo, como si usaras unas gafas nuevas para ver tu existencia desde otro ángulo y no con tus ojos habituales.

El estoicismo tiene varios principios básicos:

1) No es el suceso en sí lo que te hace infeliz, sino la representación que tienes de este suceso. Así que solo tienes que trabajar en tu percepción del suceso para ser más pacífico y feliz.

2) Distingue lo que depende de ti y lo que no depende de ti.

3) Llega a la apatheia, que es un estado psicológico de desprendimiento total, que te permite acomodar todas las cosas positivamente y con calma en lugar de ser larrastrado automáticamente por tus miedos y emociones.

¡Estos son los principios básicos de la Terapia Cognitiva Conductual! De alguna manera, podemos decir que nuestros primeros terapeuta del alma versión T.C.C fueron los estoicos: Séneca, Epicteto, Marco Aurelio...

Entendiendo la metáfora con un juego de cartas


Para entender algunos principios de la filosofía de Epicteto, utilizaremos la metáfora del juego de cartas. La vida es como un juego de cartas: algunas personas reciben buenas cartas, otras reciben malas cartas. Es absolutamente inútil quejarte de las cartas que recibes porque son la casualidad y el azar del orden natural lo que te ha hecho encontrarte con esa elección.

1) Tú no tienes control sobre el azar.

2) Lo que no depende de ti, dice Epicteto, debes aceptarlo. Acepta tu suerte y tu destino.

3) Lo que depende de ti, por el contrario, debes mejorarlo, actuando en el mejor modo posible de acuerdo con lo que es posible para ti. Es la mejor actitud, la más sabia, a adoptar frente a los eventos externos negativos.

Para ganar un juego de cartas, lo que cuenta no son tanto las cartas, sino lo que haces con tu actitud y tus situaciones personales.

Por lo tanto, Epicteto primero aconseja distinguir lo que no depende de ti, por ejemplo: tus traumas físicos, tus traumas personales, tu personalidad profunda que son el resultado de tus antecedentes genéticos o tu historia personal.  Y distinguirlo de lo que depende de ti y dónde tienes cierto control, por ejemplo: tus socios, tus elecciones personales y profesionales, tus juicios sobre los eventos, tu margen de libertad.

Si un miembro cercano a tu familia está gravemente enfermo, no tiene sentido deprimirte todos los días, debes querer vivir. Porque es el destino el que lo decidió. Y es mejor adoptar una actitud estoica (en el sentido de ser sabio). Por otro lado, lo que depende de ti es ayudar a esta persona enferma visitándolo regularmente o llevándolo al médico adecuado, ayudarle a mejorar su vida o incluso a curarlo.

Del mismo modo, si tienes una personalidad hipersensible o altamente introvertida, si no aceptas que estos elementos que constituyen tu naturaleza interna o que vigilas constantemente las opiniones de los demás (que es lo mismo que querer controlar lo que no depende de mí), siempre serás infeliz o te sentirás avergonzado cuando te encuentres con los ojos de los demás.

Lo que importa es lo que puedes mejorar (lo que depende de ti): tu comunicación social, tu capacidad para afirmarme ante los demás, tu red de sociabilidad, tu situación profesional, tu vestimenta, etc. Todo el asunto, como dice el otro gran estoico, que es Marco Aurelio, es vivir en conformidad con la naturaleza universal.

De hecho, en todas partes del mundo, en todas las culturas, existen códigos sociales universales y nadie puede escapar. Por ejemplo: para hacer amigos, debes ir hacia los demás, hablarles e interactuar con ellos. Para tener una novia, un hombre debe acercarse a ella, externalizar su interés e iniciar acciones sucesivas para ganar su corazón. En resumen, hay códigos de conducta que están programados por naturaleza.

Es parte del juego universal y debes aceptarlo. Y no importa dónde estés en la paleta de la psicodiversidad dentro de la especie humana (tímido, cerebral, hipersensible, autista), aunque a menudo es más difícil cuando vives con una diferencia, eso no te impide no encontrar la felicidad, un amigo o compañero enamorado en tu vida.

"Mantente recto en tu camino, dejándote guiar por tu propia naturaleza y naturaleza universal: ambos siguen un camino único” escribió Marco Aurelio.

Al final, ser feliz es estar en armonía con la naturaleza profunda de uno mismo (tu personalidad, tus singularidades, tu origen masculino o femenino) y estar en conformidad con la naturaleza universal, el orden natural de las cosas que nos mantiene conectados y en movimiento con otros, con el mundo.

Estos son los dos parámetros que te harán "sentirte como en casa" en la sociedad.

Conclusión


En cualquier caso, es esta filosofía inspirada por Marco Aurelio y Epicteto la que puedes adoptar personalmente y que te permitirá estar mucho más sereno y feliz en tu vida.

Para estimular tu curiosidad puedes consultar el famoso "Manual para la vida feliz" de Epicteto, los "Pensamientos para  mi mismo", de Marco Aurelio, así como el muy recomendable libro "Cómo ser un estoico", de Massimo Pigliucci (aquí puedes ver parte del libro en formato PDF

Te invito a consultarlos, porque los dos libros están escritos en aforismos, en oraciones simples y cortas, fáciles de leer. Obviamente, dada su edad (¡2000 años atrás!), algunos consejos ya no son apropiados y difíciles de aplicar para nuestros días modernos (Epicteto defendía un cierto ascetismo radical). Pero nada prohíbe volar sobre estos hermosos textos, e impregnarte de ellos y de sus ideas como lector intreresado.

Concluiré citando una buena frase del escritor Robert Louis Stevenson que podría resumir la idea de este artículo: "En la vida, no se trata necesariamente de tener un buen juego, sino de jugar las malas cartas."



Ser más feliz engañando a tu cerebro

Un neurólogo nos explica cómo ser más feliz engañando a tu cerebro y la forma de aumentar rápidamente el nivel de felicidad en nuestras vidas. 


1. Para ser más feliz, escucha la música de los mejores momentos de tu vida


La música tiene el poder de transportarte a donde y cuando la escuchabas. Por lo tanto, si estabas contento cuando oíste una canción de este tipo, es suficiente el escucharla para tener la sensación de vivir las emociones de ese día. Un sonido es en sí mismo el ejemplo de la magdalena de Proust

Ser más feliz engañando a tu cerebro
Ser más feliz engañando a tu cerebro

2. Sonríe... y usa gafas de sol para ser más feliz


 De hecho, es fácil "engañar" al cerebro con una sonrisa. Él va a decir: “¡si sonrío, es que debo ser feliz!”. Y esto te hará sentir alegría. Mejor aún, las investigaciones demuestran que la sonrisa da tanto placer ¡como 2000 barras de chocolate y  25,000$!

Del mismo modo, si te ves obligado a entrecerrar los ojos porque el sol te deslumbra, el cerebro lo asocia con un signo de ansiedad y hace que sientas esa emoción. Así que lo mejor es usar gafas de sol. Así se te verá fresco y feliz. SIGUE LEYENDO...




3 creencias venenosas que te hacen condenadamente infeliz

Todos nosotros hemos sentido infelicidad en algún momento dado, pero muchas personas son infelices casi siempre, o no están satisfechos con ellos mismos y con su vida la mayor parte del tiempo.


En estos casos, con total seguridad, la causa de la infelicidad no es externa. Nosotros provocamos esa ausencia de felicidad.

El autor Jeff Haden, considera que esa excesiva infelicidad permanente se debe a creencias venenosas o falsas creencias que intoxican la realidad, y ha enumerado unas cuantas de esas creencias que te impiden lograr ser feliz aunque te pongan la felicidad en tu propia cara. Nombramos algunas de ellas y las ampliamos.

3 creencias venenosas que te hacen condenadamente infeliz

3 creencias venenosas que te hacen condenadamente infeliz

En primer lugar, el error número uno es buscar la felicidad como si se tratara de un objetivo, cuando en realidad es únicamente un estado mental. (Leer: Por qué debes dejar de buscar la felicidad)

1. Crees que el éxito profesional te traerá satisfacción duradera.


Puedes amar aquello que haces, incluso amar la empresa para la que trabajas, pero nadie en su lecho de muerte pronunció como últimas palabras: "me arrepiento de no haber pasado más tiempo en el trabajo".

El éxito profesional es muy fugaz. No puedes ligar tu felicidad al trabajo, porque, sobre todo, cuanto trabajas para empresas de terceros, ese trabajo que hoy amas, mañana puede desaparecer.

La felicidad la encontramos más bien al lograr algo y saber que ese algo va a continuar. Por ejemplo, dedicar tiempo a criar unos maravillosos hijos, ser parte activa de una familia, saber que has ayudado a otros y que has cambiado algunas vidas para mejor.

Y sí, trabaja duro en los negocios, pero trabaja igual de duro en otras cosas que algún día puedas mirar con otro tipo de sentimiento diferente de orgullo.

Lo cierto es que si lo único que te hace feliz es el trabajo, no tardarás en recibir la visita de la infelicidad.

2. Crees que puedes hacer cualquier cosa.


Nuestros padres y profesores, con la mejor intención del mundo, nos habrán dicho que podemos ser lo que queramos ser en la vida. Pero eso es falso. Podemos hacer cosas increíbles, pero no podremos hacer todo aquello que nos propongamos. La genética, la disposición, nuestras habilidades y talentos, así como las habilidades y talentos de nuestros adversarios, juegan un papel muy importante para que no podamos hacer cualquier cosa.

Es por eso que debemos identificar algunas de esas pocas cosas que podamos hacer excelentemente bien e ir a por ellas.

La clave está en conocerse a uno mismo y luego trabajar para ser mejor, desarrollando un variado conjunto de pequeñas habilidades que las sumaremos a nuestros principales talentos.

 Todos tenemos fortalezas y carencias. Si no conoces tus carencias, tienes una de las peores carencias.

3. Tienes miedo de lo que realmente eres.


La mayoría de nosotros no nos gusta cómo nos vemos. Es por eso que tratamos de ocultarlo usando maquillaje, ropa adecuada y coches que en ocasiones no nos podemos permitir.

De hecho, hace tiempo teníamos un debate en Negocios1000 sobre algunas discrepancias ante una frase de un publicista, el cual decía que su negocio se basa en la infelicidad, pues las personas felices no compran.

Piénsalo. Únicamente tienes que ver una revista de belleza en la que aparece una modelo con 3 kilos de Photoshop para verte gorda al lado de ella, aunque peses 50kg. Si te comparas con la nueva imagen física que aparece en las revistas y pasarelas, no estarás a gusto con tu imagen, aún siendo una preciosidad natural.

Y esta infelicidad aparece cuando intentamos compararnos con los demás, ya que realmente nosotros, en cierto modo proyectamos a los demás lo que vemos en nosotros mismos.

Claro que si pesas 240 kg, quizás deberías hacer algo, no por lo que piensen los demás, sino por ti mismo.

En cierto modo pienso también que muchas personas no son felices porque no llevan la vida con la que un día soñaron, y en muchos casos requiere menos trabajo lamentarse que solucionarlo. Si decides trabajar por solucionarlo, puede que te salga bien o que fracases, pero mientras lo intentas, al menos tienes una ilusión y motivación, y no eres todo "penas" y lamentos.

Fuente: http://www.negocios1000.com/2014/11/3-creencias-venenosas-que-te-hacen-infeliz.html

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El Arte de la Estrategia

Cómo vivir un matrimonio feliz

Si estás casado, sabrás que la felicidad en tu matrimonio es tan esencial como la comida lo es para el hambre. Tal vez te gustaría que fuerais más felices en vuestro matrimonio, o si estás pensando en casarte tal vez estés buscando consejos y sugerencias. Aquí podrás leer algunos buenos consejos para vivir felizmente una vida de casado.


Pasos para vivir un matrimonio feliz 


1/ Respeta en todo momento las opiniones de tu pareja.

Presta especial atención a lo que quiere tu pareja, lo que cree y lo que le gusta. Lo ideal sería que, en lugar de pensar en lo que tú necesitas, deberías tratar de averiguar lo que ambos necesitáis. Si decepcionas a tu pareja, le dices: " siento haberte decepcionado " y " voy a tratar de compensar eso"
Cómo vivir un matrimonio feliz
Cómo vivir un matrimonio feliz 

2/ Escucha correctamente. No pretendas decir que escuchas mientras estás pensando en formular tu respuesta.

Muestra consideración hacia tu cónyuge, sin tener por qué estar en desacuerdo sin necesidad.

3/ Da prioridad a tu cónyuge sobre todo lo demás en tu vida.

Muestra tu aprecio para tu cónyuge, dando preferencia a sus necesidades y deseos.

4/ Di sinceramente y a menudo "te amo"

5/ Comienza el día con un cálido beso o un abrazo.

6/ Tómate tu tiempo y pasar unos momentos juntos, solos los dos. Tal vez tu cónyuge y tu...

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El Arte de la Felicidad


La felicidad según Schopenhauer. 


Tallulah Murphy recupera algunos consejos para alcanzar la felicidad del gran pesimista: Schopenhauer. En el libro El arte de ser feliz (Herder), se disfraza de optimista. No todos los filósofos han escrito un manual para conseguir la felicidad. Con frecuencia, la felicidad es tomada como una aspiración fútil, frívola, propia de gentes sin grandes alcances. 


El Arte de la Felicidad
El Arte de la Felicidad
Me cuentan en la redacción de Filosofia Hoy que el concepto de “felicidad” a nuestros lectores les parece subproducto de la literatura de autoayuda. Por llevar la contraria, ya que desde Nueva York no voy a oír las críticas, me he sumergido en los consejos de autoayuda escritos por el maestro supremo del pesimismo; convencido como estaba de que la vida de los humanos oscila entre el dolor y el aburrimiento.

Schopenhauer no se lanza alegremente a una carrera de escritor de libros de autoayuda. De modo resignado pone su talento al servicio de la prudencia, no con la alegría atolondrada de los manuales al uso. Ni siquiera se promete a sí mismo alcanzar la felicidad (eudemonología, eudaimonia o arte de ser feliz en la medida de lo posible), sino meramente evitar las penurias y los golpes del destino con la esperanza de que al menos la ausencia de dolor nos proporcione bálsamo para nuestro corazón decepcionado.

Si puedo tratar de hallar la columna esencial del pensamiento de nuestro Arthur más querido sería: nada como la prudencia para no ser atrapado por la desdicha. ¿No es delicioso? Lejos de nosotros la loca seducción por el riesgo; solo la contemplación puede proporcionar alguna felicidad; la volición es como jugar con un revólver cargado; contemplar la vida y reducir nuestros actos a la mínima exigencia de la búsqueda del sustento imprescindible.

A continuación os propongo una selección de entre las 50 reglas de Schopenhauer para conseguir la eudaimonia:

Regla número 2 de la felicidad: 

Evitar la envidia. Sabemos cuán cruel e implacable es la envidia y, sin embargo, nos esforzamos sin cesar en suscitarla en los demás. ¿Por qué?

Regla número 4 de la felicidad: 

La resumiría en: contén tus pretensiones en los límites de lo que posees.

Regla número 5 de la felicidad: 

La medida del dolor, o de su ausencia, está en nuestro interior y no en las circunstancias externas, de modo que evitar ilusiones o comparaciones injustificadas prepara tu ánimo para entender el conjunto de tu vida con ecuanimidad inalterable.

El Arte de la Felicidad
El Arte de la Felicidad

Regla número 6 de la felicidad:

Hacer con buena voluntad lo que se puede y tener la voluntad de soportar el sufrimiento inevitable.

Regla número 7 de la felicidad: 

Reflexionar a fondo sobre una cosa antes de emprenderla y una vez llevada a cabo no angustiarse con los resultados, sino desprenderse plenamente del asunto.

Regla número 10 de la felicidad:

Sométete a la razón si quieres someterlo todo.

Regla número 12 de la felicidad: 

Nada será tan provechoso como comportarse de manera no llamativa y hablar muy poco con los demás, pero mucho consigo mismo.

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Prometo estarte agradecido

Cómo trabajar la gratitud para ser más felices



Prometo estarte agradecido
Prometo estarte agradecido

Cuando el rockero madrileño Rosendo Mercado cantaba aquello de “prometo estarte agradecido” quizás no sabía que la gratitud, el “sentimiento que nos obliga a estimar el beneficio o favor que se nos ha hecho o ha querido hacer, y a corresponder a él de alguna manera”, tal como lo define el diccionario, no sólo es beneficioso para el que lo recibe, también para el que lo genera. Tal como han atestiguado numerosos estudios al respecto, la gratitud es el aspecto de nuestro carácter más fuertemente asociado a la satisfacción vital y todas las cosas buenas que se derivan de ella.

La gratitud tiene la peculiaridad de que funciona en dos direcciones, para el que la da y para el que la recibe, y sirve como un mecanismo de integración social, creando lazos afectivos que son fundamentales en nuestro día a día. Además, es algo común a todas las edades. Un estudio de Jeffrey Froh, Giacomo Bono, y Robert Emmons (publicado en la revista Motivation and Emotion en 2010), mostró que la gratitud es fundamental en una época de la vida donde parece que brilla por su ausencia: la adolescencia. Al contrario de lo que muchos piensan, para los adolescentes la gratitud es un sentimiento fundamental. Los investigadores realizaron una serie de pruebas a 700 estudiantes de secundaria, en las que se medía su gratitud, su satisfacción vital y su integración social. Los resultados fueron muy claros: la gratitud va de la mano de la satisfacción e integración en la comunidad, tal como mostraban anteriores estudios.

La gratitud ayuda a dormir mejor


Prometo estarte agradecido
Prometo estarte agradecido

Los sentimientos de gratitud no sólo tienen un importante efecto sobre nuestras relaciones y nuestro día a día, también son un importante condicionante del descanso nocturno, tal como ha demostrado un reciente estudio publicado en la revista Applied Psychology: Health and Well-Being. Según la investigación, liderada por el psicólogo Nacy Digdon, escribir un diario de gratitud durante 15 minutos al día todas las noches –en el que se debe anotar todo lo bueno que ha ocurrido ese día– puede ayudar a la gente a preocuparse por menos asuntos en la cama y dormir más y mejor.

No es muy difícil entender por qué la gratitud tiene este efecto: ser agradecido hace que estemos al tanto de todas las cosas buenas que nos pasan a diario. Ser conscientes de esto nos hace ser más positivos. Teniendo en cuenta que la principal causa del insomnio es la ansiedad, provocada por las preocupaciones diarias, el estrés, y el “darle vueltas a todo”, no es de extrañar que mostrar gratitud nos ayude a construir nuestra paz interior, lo que nos permite dormir más plácidamente.

Digdon no es el único que ha estudiado la intensa relación que parece existir entre gratitud y descanso nocturno. En 2009, un equipo de la Universidad de Manchester invitó a 400 adultos de todas las edades –el 40% de ellos con trastornos del sueño– a completar unos cuestionarios en los que se les preguntaba por su gratitud, su sueño y lo que pensaban antes de dormir. La gratitud aparecía relacionada con el hecho de tener más pensamientos positivos, y menos negativos, al irse a la cama. En definitiva, estar agradecido les ayudaba a dormir mejor, en la medida en que se acostaban más tranquilos y menos preocupados. Si se cultiva la gratitud a lo largo del día es más probable que los pensamientos positivos sean mayoría en el momento de irse a la cama.

Consejos para trabajar la gratitud


Prometo estarte agradecido
Prometo estarte agradecido

Como dice el refrán, “es de bien nacidos ser agradecidos”, pero la gratitud, como todo en esta vida, se puede trabajar, para que esté presente en nuestro día a día. La periodista y psicóloga, Linda Wasmer Andrews, publicó recientemente en su blog de Psychology Today una serie de herramientas, que son de utilidad para aquellas personas que quieran ser más agradecidas (y ya de paso, dormir mejor).

•Una vez al día: Todas las noches anota entre tres y cinco cosas que te hayan pasado en el día por las que puedas estar agradecido.
•Una vez a la semana: No está de más dar las gracias cuando alguien haga algo por ti, pero de vez en cuando es mejor ir más allá. Reserva un tiempo a la semana para decirle a alguien lo mucho que ha significado su apoyo o favor en un determinado momento.
•Una vez al mes: Escribe una carta agradeciendo a alguien lo que ha hecho por ti a lo largo de tú vida, y lo mucho que ha significado su generosidad. Mandar la carta por e-mail o correo está bien, pero siempre será más emotivo si se entrega en mano.

Fuente:

El círculo del 99


Había una vez un rey muy triste que tenía un paje que era muy feliz, siempre con una sonrisa en los labios y una actitud ante la vida alegre y serena.

Tratando de descubrir el secreto de tanta felicidad, cierto día el rey le preguntó: «¿Por qué estás siempre alegre y feliz? ¿Eh? Por qué?»

El paje le respondió: «Señor, no tengo razones para estar triste. Su majestad me honra permitiéndome atenderle. Tengo a mi esposa y a mis hijos viviendo en la casa que la corte me ha asignado. Nos visten y nos alimentan y, además, su majestad me premia de vez en cuando con algunas monedas para darnos algún capricho. ¿Cómo no voy a ser feliz?» El rey seguía sin explicarse el secreto del paje feliz, pues las razones que le había dado no le parecían suficientes para justificar su alegría. 

Así que llamó al más sabio de sus consejeros y, tras explicarle el asunto, le preguntó: «¿Por qué es ese hombre feliz?» El consejero miró al rey y le dijo: «Tu paje es feliz porque está fuera del círculo». «¿Y qué círculo es ese?», le espetó el rey. «El círculo del 99; entrará en él sin darse cuenta y se convertirá en una persona infeliz. Y una vez dentro, ya no podrá salir» respondió con solemnidad el consejero, y añadió ante la extrañeza del rey: «Te lo mostraré con hechos:...
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El año que está naciendo

Bebé riendo
Como un bebé riendo. Está muy fácil hacer pronósticos sobre el año que viene. Mucho “experto” los hace y yo no voy a ser menos, ya que dos veces en mi vida me trataron como tal y aun me estoy tronchando de risa, como un bebe riendo, flaco consuelo ya que para nada se reflejó en la nómina.

Allá vamos. Economía, mal o peor, depende de lo optimista que usted sea. En España, el gobierno que negaba la crisis, los bancos, los gobiernillos autonómicos, ayuntamientos y demás poderes fácticos le van a asaltar el bolsillo repetidas veces, cual bandoleros desesperados, como creo que son. Todo esto dicho con respetos al máximo. Como un bebe riendo.

Si usted ha perdido todo, como el trabajo, los dineros, la confianza y tantas otras cosas, no desespere, pronto le dirán que al estar tan jodido sólo puede ir a mejor. En política nacional, insultos como siempre y nada en claro. El mundo, como siempre, sin acabar de calentarse globalmente y a hostia limpia. Habrá guerras y atentados televisados, habrá telebasura y mucho fútbol. Sin embargo, de lo que la gente buena hace y de héroes anónimos, no se enterará de nada porque no se lo contarán y usted no querrá saberlo, le va más el morbo, como a todos. Las religiones, bien, también a hostias, como siempre.

¿Pesimista, verdad? En absoluto. Sé que hay mucha gente muy buena que hace lo que debe y mas de lo que puede sin pedir nada a cambio, que muchas personas saben que antes de cambiar al mundo deben cambiarse a si mismas y que hay otros que antes de salvar al planeta se dan tres vueltas por su casa y la ponen de perita en dulce. Que todos éstos no quieren publicidad ni partidos políticos ni ideologías ni religiones, que no montan follón y que cada vez son más. Saben que si se mejoran a si mismos podrán mejorar a su familia, luego a su pueblo y un poco al mundo. Desde su propia casa o barrio. Empiezan a ser legión, y algún siglo de estos, ganarán sin estruendo. Escuchen al bebe riendo, que es el nuevo año que está naciendo.

Estas fechas son de esperanza, y creo que de verdad, la hay. Feliz 2.011 y sucesivos. Sea feliz AHORA, es el lugar temporal en donde siempre vivimos.

Un mundo feliz



Me parece muy bien que en bachiller eliminen el latín y el estudio de los clásicos. Y me parece estupendo estudiar Alianza de Civilizaciones, y que cada vez haya más horas de fútbol, y las noticias sean una relación de sucesos truculentos. Me parece cojonudo que la peña no conozca ni a los presocráticos ni a los estoicos ni a Gracián ni a Kant ni a Schopenhauer y ni falta que les hace. Todos eran una pandilla de amargados que acabaron malamente y no conocieron la felicidad. ¿Qué digo? No conocieron lo que es ser FELIZ. Así, con mayúsculas.

Me parece muy bien que la caligrafía ya no tenga valor, y ke eskibamos + rpdo n SMS. Creo que es estupendo que los maestros (o como coño los llamen ahora) no impongan respeto y que haya “libertad” en las aulas, ya llevamos muchos siglos de opresión al alumno. Es muy buena idea que se reniegue de la Iglesia. Total, son todos una pandilla de carcas fanáticos. No me tengo por cristiano, pero pertenezco a esta cultura bimilenaria. Nadie podrá decir que en estos 2.000 años no la hayan cagado muy a menudo, pero es “nuestra cagada” que ha creado una música fuera de serie, que ha propiciado un arte sacro irrepetible, y que ha auspiciado figuras místicas e intelectuales de la talla de Santo Tomás, San Agustín, Tomas Moro, Erasmo, San Juan de la Cruz y una lista algo mas larga de fanáticos embrutecidos por el opio del pueblo. Me parece muy bien que mandemos a hacer puñetas a nuestra cultura pues está algo obsoleta.

Hace tiempos vi una pintada en la Universidad que decía “libros pa ke, bebe la bida”. Joder, pues tienen razón. ¿Conoce a algún lector compulsivo que sea feliz? ¿Y algún sabio que lo sea? Ahora viene la pregunta buena y preocupante: ¿conoce algún mediocre que no sea feliz?

Beba la vida, no lea, no piense, vea la TV a piñón fijo, aprenda de memoria los culebrones, la liga de futbol, el último suceso truculento, créase las consignas del partido político de turno. No salga del calor del rebaño. Total, pensar no da la felicidad.

Queridos lectores, UN MUNDO FELIZ, un nuevo mundo les espera mas allá del horizonte. Que lo disfruten, y ya me contarán. No me tengo por sabio, soy razonablemente feliz; y si alguien, en nombre de este nuevo mundo feliz, intenta quemar mis libros, mi música clásica y rebobinarme la mente, que sepa que venderé cara mi mente. Pero que muy cara, sé cosas que vosotros no habeis estudiado en los clásicos, y éstos eran muy listos...

Que sean felices a su manera.


Puede descargar el libro UN MUNDO FELIZ, de Aldous Huxley, en http://librosintinta.blogspot.com/2008/08/descargar-un-mundo-feliz.html