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La verdad está por ahí fuera


La verdad está ahí fuera. Y el que la quiera, para él o para ella. ¿Quiere saber qué es la verdad? Es muy fácil, se lo voy a contar: la verdad sobre la verdad es que es una mierda. Me explicaré.



Ya hice otro artículo sobre la mentira. Ahora toca sobre la verdad, que al fin y al cabo es lo mismo, pero en negativo. Tengo un amigo detective que se ajusta bastante a la idea que todos tenemos de esta profesión. Cicero (nombre supuesto) se dedica a investigar la verdad que le piden averiguar sus clientes. Lo mas habitual suele ser asuntos de empresas (bajas médicas, impagos, etc.) o temas de infidelidad conyugal, conducta de los hijos, etc. Cuando mi amigo Cicero les describe la amarga realidad, casi invariablemente todos sus clientes responden que “esto no puede ser verdad”. Y lo más chusco del tema es que todos se lo imaginaban y sospechaban; sino, a ver por qué iban a solicitar sus servicios. En fin, que Cicero anda siempre descubriendo la verdad sobre el lado oscuro y pringoso del ser humano. Ese es su trabajo, muy parecido al de jueces, espías y policías, entre otros.

Tengo otro amigo sacerdote del que ya hace mucho que no sé nada. Por su trabajo y vocación, así como por el sacramento de la confesión, también se ha dado muchas veces de narices con la verdad

Por mi parte, hubo unos años en que también tuve que apartar a menudo los muchos velos con los que las personas esconden la puñetera verdad. Y lo llevaba mal, muy mal. Me asqueaba bastante el ser humano, sobre todo cuando te lo encontrabas con la verdad al desnudo. Ahora, que creo que ese asco se me ha pasado bastante, me acuerdo de mis conversaciones con mis dos amigos. Les preguntaba sobre cómo hacían para soportar tanta sobredosis de verdad. A veces hasta me preguntaba como lo hacía Dios (si es que no miente también). El caso es que Cicero se lo tomaba a risa y cuando no podía más, como buen detective, ahogaba sus fantasmas en güisqui, tal vez en demasiado güisqui. Y a veces, yo también le acompañaba. Mi otro amigo el sacerdote me decía que rezaba, a lo que yo le decía que me dijera el truco y él me respondía, que aparte de tu mucha o poca fe en los rezos, mientras rezas, por lo menos no piensas. Ni en verdades ni en mentiras, simplemente no piensas, que no es poco.

Tal vez la televisión no sea tan mala, no te deja pensar. Ni en verdades, ni en mentiras. Y así, dulcemente, se nos va pasando la vida. En España es otoño, silba el viento y lentamente los árboles amarillean y van perdiendo las hojas, Cicero apura su penúltimo güisqui, algunos rezan para no pensar y todos intentamos olvidar las verdades que nunca deberíamos haber conocido.

Como rezar no es lo mío, a lo mejor me tomo un güisqui o dos, a la salud de todos Ustedes. Y de la puta verdad.

Octubre, 2.007

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Utilice la ausencia para aumentar el respeto


Las 48 leyes del poder. Ley 16 UTILICE LA AUSENCIA PARA AUMENTAR EL RESPETO Y EL HONOR


Demasiada oferta reduce el precio: cuanto más lo vean y oigan, tanto menos necesario lo considerarán los demás.


Utilizar la ausencia para aumentar el valor
Utilizar la ausencia para aumentar el valor
Si ya ha afirmado su posición dentro de un grupo determinado, un alejamiento temporal hará que hablen más de usted, e incluso que lo admiren. Deberá aprender cuándo alejarse. Recuerde que la escasez de un recurso incrementa su valor 

En una aldea vivía un hombre de nombre Daiakku, que tenía fama de ser justo en sus transacciones y de poseer la habilidad para mediar en disputas y allanarlas.

De hecho, lo hacía tan bien que, muy pronto, comenzaron a pedirle que interviniera en todos los conflictos legales de la zona. Así, su poder fue aumentando. 

Mediador
Mediador
En toda la región, la ley había caído en descrédito: como los jueces eran corruptos, nadie confiaba ya sus casos a los tribunales y en cambio recurrían a la violencia. Cuando se corrió la voz sobre la sabiduría, la incorruptibilidad y la inamovible imparcialidad de Daiakku, los habitantes de las aldeas se dirigieron a él para que dirimiera todo tipo de casos. Pronto se convirtió en el único arbitrador de justicia del país.

En la cumbre de su poder, sin embargo, Daiakku decidió de repente que estaba cansado de cumplir ese papel. Ya no quería ocupar el sitial de juez, ni escuchar más denuncias, ni dirimir más disputas entre hermanos y hermanos, aldeas y aldeas. Quejándose de...

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Estrategia. Las 48 leyes del Poder. Ley nº 15


Ley 15 APLASTE POR COMPLETO A SU ENEMIGO


Empezando por Moisés, todos los grandes líderes de la historia sabían que era necesario aplastar por completo al enemigo al que temían. (En algunas oportunidades aprendieron esta lección a fuerza de golpes.) 


Si se deja encendida una sola brasa, por muy débil que sea, siempre se corre el riesgo de que vuelva a desencadenarse un incendio. Se ha perdido más por una aniquilación a medias que por una exterminación total: el enemigo se recuperará y buscará venganza. Destrúyalo por completo, no sólo física sino también espiritualmente. 

Wu Chao, nacida en 625 d.C., era hija de un duque y, como poseía mucho encanto, ingresó en el harén del emperador T'ai Tsung. 

Emperatriz Wu Chao
Emperatriz Wu Chao
El harén imperial era un sitio peligroso, lleno de jóvenes concubinas que competían entre sí para convertirse en la favorita del emperador. La belleza y el carácter enérgico de Wu le permitieron alcanzar con rapidez esa posición, pero, como sabía que un emperador, al igual que cualquier otro hombre poderoso es un ser veleidoso, y que ella podría fácilmente ser reemplazada, no dejó de pensar en el futuro.

Wu logró seducir al libertino hijo del emperador, Kao Tsung, en la única oportunidad que tuvo de encontrarse con él a solas: mientras satisfacía sus necesidades fisiológicas en el orinal real. Aún así, cuando el emperador murió y Kao Tsung asumió el trono, Wu sufrió el destino que la ley y la tradición imponían a las esposas y concubinas de un emperador difunto: le afeitaron la cabeza y la recluyeron en un convento, supuestamente para el resto de su vida. Durante siete arios Wu planeó cómo fugarse de allí. Se comunicó en secreto con el nuevo emperador y trabó amistad con la emperatriz, y así consiguió que se emitiera un edicto real que le permitió retornar al palacio y al harén real. Una vez allí, procuró con adulaciones la amistad de la emperatriz, al tiempo que se acostaba con el emperador. La emperatriz no desaprobó esta conducta; como aún no le había dado un heredero al emperador, su posición era vulnerable y Wu constituía una aliada valiosa. 

En el año 654, Wu Chao dio a luz un niño. Cierto día la emperatriz fue a visitarla; en cuanto se retiró, Wu ahogó al recién nacido, su propio hijo. Cuando se descubrió el asesinato, las sospechas...

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Estrategia. Las 48 leyes del Poder. Ley nº 14

Ley 14 MUÉSTRESE COMO UN AMIGO PERO ACTÚE COMO UN ESPÍA


Es de fundamental importancia saberlo todo sobre su rival. Utilice espías para reunir información valiosa que le permita mantener siempre una ventaja sobre él. 

Actúe como un espía
Y mejor aún: haga usted mismo de espía. Aprenda a sondear con cuidado a la gente en corteses encuentros sociales. Formule preguntas indirectas para lograr que el otro revele sus intenciones y sus debilidades. Toda ocasión es buena para ejercer el arte del espionaje

Joseph Duveen fue, sin duda alguna, el más grande de los marchands de su época. Entre 1904 y 1940 monopolizó casi por completo el millonario mercado estadounidense de los coleccionistas de arte. Pero había un cliente al que no conseguía atraer: el industrial Andrew Mellon. Duveen se juró que antes de morir lo ganaría como cliente.

Los amigos de Duveen consideraban que aquél era un sueño imposible, pues Mellon era un hombre cerrado y taciturno. Las historias que éste había oído acerca del gregario y elocuente Duveen no le agradaban en absoluto, así que había dejado bien en claro que no tenía el menor deseo de conocerlo. Sin embargo, Duveen dijo a sus incrédulos amigos: "Mellon no sólo va a comprarme una obra de arte, sino que pasaré a ser su proveedor exclusivo". Durante varios años persiguió a su presa, estudiando los hábitos y costumbres, gustos y fobias de Mellon. Para ello empleó ...

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Estrategia. Las 48 leyes del Poder. Ley nº 13


Ley 13 CUANDO PIDA AYUDA, NO APELE A LA COMPASIÓN O A LA GRATITUD DE LA GENTE, SINO A SU EGOÍSMO

Si necesita recurrir a la ayuda de un aliado, no se moleste en recordarle el apoyo que usted le dio en el pasado, o sus buenas acciones. Lo pasado se ignora, se olvida. 

No apele a la gratitud, sino al egoismo
Si, en cambio, al formular su pedido de colaboración usted muestra elementos que beneficiarán a la otra persona y hace gran hincapié en ellos, su contrincante responderá con entusiasmo a su solicitud, al detectar el beneficio que podría obtener. 

En el año 433 a.C., poco antes de que estallara la guerra del Peloponeso, la isla de Corcira (hoy Corfú) y la ciudad-estado griega de Corinto se encontraban al borde de un conflicto armado. Ambas partes enviaron embajadores a Atenas, en un intento de ganar a los atenienses para sus respectivas causas. Era mucho lo que se ponía en juego en esa gestión, dado que aquel que tuviera a Atenas de su parte se aseguraría la victoria. Y quien saliera victorioso de aquella guerra no tendría compasión con el enemigo derrotado.

Grecia. Guerra del Peloponeso. Embajada en Atenas
El primero en hablar fue el embajador de Corfú, que comenzó por admitir que la isla nunca antes había apoyado a Atenas y que, por el contrario, se había aliado con los enemigos de esa ciudad. Entre Corfú y Atenas no había lazos de amistad o gratitud. El enviado dijo que, de hecho, Corfú solicitaba la ayuda a Atenas sólo porque le preocupaba su seguridad. Lo único que tenía para ofrecer era una alianza basada en intereses mutuos. Corfú poseía una flota que sólo era superada en magnitud y fuerza por la propia flota ateniense. Una alianza entre ambos estados crearía una fuerza naval formidable, capaz de irítimidar al estado rival de Atenas, Esparta. Lamentablemente, eso era lo único que Corfú podría ofrecer.

El representante de Corinto pronunció un brillante y apasionado discurso, que contrastaba marcadamente con la presentación parca y descolorida del representan de Corfú. Hizo referencia a...

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Estrategia. Las 48 leyes del Poder. Ley nº 12


Ley Nº 12 PARA DESARMAR A SU VÍCTIMA, UTILICE LA FRANQUEZA Y LA GENEROSIDAD EN FORMA SELECTIVA

Un gesto sincero y honesto compensará docenas de actitudes dictadas por la hipocresía y la falsedad. 

Estrategia. Las 48 leyes del Poder. Ley nº 12
El gesto de franca y honesta generosidad hace bajar la guardia aun al individuo más desconfiado. Una vez que su sinceridad selectiva haya abierto una brecha en la armadura del otro, podrá manipularlo y embaucarlo a su antojo. Un obsequio oportuno —especie de caballo de Troya— podrá cumplir el mismo objetivo.

En la antigua China, el duque Wu de Cheng decidió que había llegado el momento de hacerse cargo del cada vez más poderoso reino de Hu. Sin decir nada a nadie sobre su plan, se casó con la hija del gobernante de Hu. Luego convocó a un Consejo y dijo a sus ministros: "Estoy considerando llevar adelante una campaña militar. ¿Qué país sería más conveniente invadir?". Tal como esperaba, uno de los ministros le respondió: "El país que debe invadir es Hu".

El duque simuló enfurecerse y exclamó: "Ahora Hu es un estado hermano. ¿Por qué sugieres invadirlo?". Hizo ejecutar al ministro, en castigo por su observación poco política. El gobernante de Hu se enteró de lo sucedido y, teniendo en cuenta otros actos honestos de Wu y el hecho de que se hubiera casado con su hija, no...
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Estrategia. Las 48 leyes del Poder. Ley nº 10


LEY N° 10 PELIGRO DE CONTAGIO: EVITE A LOS PERDEDORES Y LOS DESDICHADOS

La desdicha de los demás puede conducirlo a la muerte: los estados de ánimo son tan contagiosos y tóxicos como una enfermedad infecciosa. 

Asesinato de Julio César
El tal Casio tiene una mirada descarnada y hambrienta. Piensa demasiado... No conozco otro hombre a quien trataría de evitar con tanta presteza como a ese enjuto Casio.... Hombres como él no descansan mientras vean a alguien más grande que ellos mismos, y por lo tanto son muy peligrosos. Julio César, William Shakespeare, 1564-1616

Aunque sienta que debe tenderle una mano a alguien que se está hundiendo, lo único que logrará con ello será acelerar su propia caída. A menudo, los perdedores son los artífices de su propia desgracia y terminan por transmitirla a quien quiere ayudarlos. Evítelos y, en cambio, frecuente a individuos ganadores y felices. 

Vampiro emocional
Los desafortunados de este mundo, que han sido golpeados por circunstancias incontrolables, merecen toda la ayuda, la simpatía y el apoyo que podamos brindarles. Pero hay otros que no han nacido desafortunados o desdichados, sino que atraen las desgracias a través de sus actos destructivos y su perturbador efecto sobre los demás. Sería magnífico si pudiésemos ayudarlos a levantar cabeza, a modificar sus esquemas de comportamiento, pero la mayoría de las veces las cosas suceden a la inversa: son los esquemas destructivos de ellos los que terminan por meterse dentro de nosotros y cambiarnos. La razón es muy simple: el ser humano es en extremo susceptible a los humores, a las emociones e incluso a la forma de pensar de aquellas personas con las que comparte su tiempo.[...]

Existen muchas clases de personas tóxicas de las que hay que prevenirse, pero el más virulento es el individuo que sufre de insatisfacción crónica. Casio, el magistrado romano que conspiró contra Julio César, padecía de la insatisfacción que proviene de una profunda envidia. Simplemente no ...
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Estrategia. Las 48 leyes del Poder. Ley nº 9

LEY N° 9 GANE A TRAVÉS DE SUS ACCIONES, NUNCA POR MEDIO DE ARGUMENTOS

David.
Miguel Angel Buonarrotti

Cualquier triunfo circunstancial que usted obtenga a través de argumentación verbal en realidad es sólo una victoria pírrica: el resentimiento y la mala voluntad que así genera son más intensos y duraderos que cualquier acuerdo momentáneo que haya logrado. Es mucho más eficaz lograr la coincidencia de otros con usted a través de sus acciones, sin decir palabra alguna. No explique; demuestre.


Nunca discuta. En una sociedad no debe discutirse nada; sólo presente resultados. Benjamín Disraeli, 1804-1881

Cuando Miguel Ángel daba los últimos toques a la estatua de David, su mecenas Soderini entró en su estudio. Como si se considerara un experto, estudió con atención la inmensa obra y luego le dijo a Miguel Ángel que, si bien la encontraba magnífica, la nariz de David era demasiado grande. Miguel Ángel se dio cuenta de que Soderini estaba parado al pie de la gigantesca figura, por lo cual no tenía la perspectiva adecuada. Sin decir una palabra, le pidió que subiera con él al andamio. Cuando llegó a la altura de la nariz, tomó el cincel y también, con disimulo, un puñado del polvo de mármol que había caído en los tablones. Cuando Soderini se encontró en el lugar apropiado, Miguel Ángel comenzó a golpear con suavidad la nariz, mientras iba soltando, poco a poco, el polvo de mármol que había recogido. No cambió en absoluto el tamaño de la nariz, pero dio toda la impresión de hacerlo. Al cabo de unos minutos de farsa, dio un paso atrás y dijo: "A ver qué le parece ahora". "Así me gusta mucho más —respondió Soderini—. Ahora sí que tiene vida."

David. Miguel Angel Buonarrotti
Miguel Ángel sabía que, si cambiaba la forma de la nariz, podría arruinar toda la escultura. Sin embargo, Soderini era un cliente que se vanagloriaba de su criterio estético. Si lo ofendía al discutir su juicio, Miguel Ángel no sólo no ganaría nada sino que se arriesgaba que no le encomendaran más trabajo en el futuro. Miguel Ángel era demasiado inteligente como para discutir. Su solución consistió en cambiar la perspectiva de Soderini, acercándolo a la nariz, sin hacerle notar cuál era la verdadera causa de su errónea percepción.

Afortunadamente para la posteridad, Miguel Ángel encontró la forma de mantener intacta la perfección de su estatua y, al mismo tiempo, hacerle creer al Soderini que la había mejorado. Éste es el doble objetivo que se logra cuando uno impone su posición a través de las acciones, en lugar de recurrir a argumentos verbales: nadie se ofende y uno logra su objetivo.

Para saber mas:




Estrategia. Las 48 leyes del Poder. Ley nº 8

LEY N° 8 HAGA QUE LA GENTE VAYA HACIA USTED Y, DE SER NECESARIO, UTILICE EL CEBO MÁS ADECUADO PARA LOGRARLO

Cuando obligue a otro a actuar, deberá ser usted quien en todo momento ejerza el control. Siempre es mejor lograr que su contrincante se acerque a usted y abandone, en este proceso, sus propios planes. Use la estrategia de atraerlo con ganancias fabulosas... y después proceda a atacar. Usted tiene todos los ases en la mano.


Estrategia. Las 48 leyes del Poder. Ley nº 8
Guerra Ruso-Japonesa

En 1905, Rusia y Japón estaban en guerra. Hacía muy poco que los japoneses habían comenzado a modernizar sus buques de guerra, de modo que Rusia poseía una armada mucho más poderosa; sin embargo, haciendo circular información falsa, el mariscal japonés Togo Heihachiro indujo a los rusos a dejar su puerto en el mar Báltico, pues les había hecho creer que con un ataque sorpresivo podrían borrar del mapa a la flota japonesa. La flota rusa no podía llegar a Japón por la ruta más corta —la que pasa por el estrecho de Gibraltar y el canal de Suez hacia el océano Índico—, porque ese paso estaba controlado por los ingleses y Japón se había aliado con Gran Bretaña.

Los buques rusos tuvieron que rodear el cabo de Buena Esperanza, en el extremo sur de África, agregando más de seis mil millas de recorrido. Una vez que la flota pasó el cabo de Buena Esperanza, los japoneses hicieron circular otro rumor, según el cual la flota japonesa se dirigía al encuentro de los rusos para atacarlos.

Estrategia. Las 48 leyes del Poder. Ley nº 8
Guerra Ruso-Japonesa

Como consecuencia, los rusos hicieron todo el viaje hasta Japón en estado de alerta de combate. Cuando llegaron a destino, los marineros se hallaban tensos y agotados por el exceso de trabajo, mientras que los japoneses, distendidos y descansados, no habían hecho sino esperarlos. A pesar de su falta de experiencia en las técnicas del moderno combate naval, los japoneses aplastaron a los rusos.

El buen guerrero hace que los demás vayan hacia él, y no va él hacia los demás. Éste es el principio de la plenitud y el agotamiento de usted y de los otros. Cuando induce a su contrincante a ir hacia usted, las fuerzas del otro siempre estarán agotadas; mientras usted no vaya hacia el otro, conservará la plenitud de sus fuerzas. Atacar el agotamiento con la plenitud es como arrojar piedras sobre huevos. (Zhang Yu, en un comentario sobre El arte de la guerra, de Sun Tzu).

Para saber mas:
http://www.elartedelaestrategia.com/las_48_leyes_del_poder_robert_greene.html

Influir en las personas, que la otra persona crea que la idea es suya

Estrategia de permitir que la otra persona sienta que la idea es de ella. 

Estrategia de influir en las personas
¿No sería más sagaz hacer sugestiones y dejar que los demás lleguen por sí solos a la conclusión? Al hombre hay que enseñarle como si no se le enseñara y proponerle lo desconocido como olvidado. Dejar que la otra persona sienta que la idea es suya. Al fin y al cabo, ¿no es eso el objetivo de la persuasión?

"La razón por la cual los ríos y los mares reciben el homenaje de cien torrentes de la montaña es que se mantiene por debajo de ellos. El sabio que desea estar por encima de los hombres se coloca debajo de ellos; el que quiere estar delante de ellos se coloca detrás" Lao Tsé.

Extraído de:

Estrategia. Las 48 leyes del Poder. Ley nº 7

LEY N° 7 LOGRE QUE OTROS TRABAJEN POR USTED, PERO NO DEJE NUNCA DE LLEVARSE LOS LAURELES

Utilice la inteligencia, los conocimientos y el trabajo físico de otros para promover su propia causa. Esta estrategia no sólo le permitirá ahorrar mucho tiempo y energía, sino que le conferirá un aura divina de rapidez y eficiencia. A la larga, sus colaboradores serán olvidados y todos lo recordarán a usted. Nunca haga lo que otros pueden hacer por usted.


Estrategia. Las 48 leyes del Poder. Ley nº 7
Edison y Nikola Tesla
Hay mucho que aprender; la existencia es corta, y la vida no es vida sin conocimientos. Por lo tanto, es un método excelente adquirir conocimientos de todos los que nos rodean. De esa forma, gracias al sudor de la frente ajena, logrará ganar la reputación de ser un oráculo. BALTASAR GRACIÁN, 1601-1658
 
Muchos albergan la ilusión de que la ciencia, al manejarse con hechos, está más allá de las mezquinas rivalidades que afligen al resto del mundo. Nikola Tesla era uno de esos ilusos. Tesla creía que la ciencia no tenía nada que ver con la política y afirmaba que no le importaba ni la fama ni la riqueza. Sin embargo, al envejecer, esta posición arruinó todo su trabajo científico. Como el nombre de Tesla no estaba relacionado con ningún descubrimiento en particular, no lograba atraer inversores que financiaran sus múltiples ideas. Mientras pensaba grandes inventos para el futuro, otros le robaban las patentes que ya había desarrollado y cosechaban los méritos por sus inventos. Tesla quería hacer todo por su cuenta, pero sólo logró agotarse y empobrecerse.

Edison era el polo opuesto de Tesla. En realidad no fue un gran pensador científico ni inventor. El mismo Edison dijo en cierta oportunidad que no necesitaba ser matemático, porque siempre tenía la posibilidad de contratar a uno. Ése fue su principal método. Pero sin duda alguna Edison fue un hábil comerciante, capaz de detectar las tendencias y las oportunidades del mercado. Luego contrataba a los mejores especialistas en cada campo para que hicieran el trabajo por él. Si lo consideraba necesario, no titubeaba en robar a sus competidores. Aún así, el nombre de Edison es mucho más conocido que el de Tesla y se le asocia con más inventos...
 
Para saber mas:
http://www.elartedelaestrategia.com/las_48_leyes_del_poder_robert_greene.html

Estrategia. Las 48 leyes del Poder. Ley nº 6

LEY N° 6 BUSQUE LLAMAR LA ATENCIÓN A CUALQUIER PRECIO
Todo es juzgado por su apariencia; lo que no se ve no cuenta. Nunca acepte perderse en el anonimato de la multitud o ser sepultado por el olvido. Ponga toda su fuerza en destacarse. Conviértase en un imán que concentre la atención de los demás, mostrándose más grande, más atractivo y más misterioso que la gran masa, tímida y anodina.

"Incluso cuando se realiza una manifestación en mi contra, obtengo mi cuota de renombre" .PIETRO ARETINO, 1492-1556

Las 48 leyes del Poder
LEY N° 6 BUSQUE LLAMAR LA ATENCIÓN
A CUALQUIER PRECIO.
Madonna y Britney Spears
El conde Víctor Lustig, el aristócrata de los estafadores, era un maestro en ese juego. Siempre hacía cosas que se apartaban de lo tradicional o que parecían carecer de sentido. Se presentaba en los mejores hoteles en una limusina conducida por un chofer japonés; nunca nadie había visto un chofer japonés, de modo que resultaba algo extraño y exótico. Lustig se vestía con la ropa más cara pero en su vestimenta siempre había algo fuera de lugar o no convencional: una medalla, una flor, un brazalete. Esto no era visto como de mal gusto, sino como algo llamativo y misterioso. En los hoteles se lo veía recibir telegramas a cualquier hora, uno tras otro, que le alcanzaba su chofer japonés... y que él rompía a la vista de todos con un aire de absoluta displicencia. (En realidad, eran telegramas en blanco.) Se sentaba solo en el comedor, a leer un libro de aspecto imponente, y sonreía a la gente aunque manteniendo siempre un aire de distancia. A los pocos días, por supuesto, todo el hotel hablaba, intrigado, de aquel hombre extraño y misterioso.

Toda esta atención que despertaba permitía a Lustig atraer con gran facilidad a sus víctimas, que buscaban su confianza y su compañía. Todos querían que los vieran en compañía del misterioso aristócrata. Y, ante ese enigma que los encandilaba, ni siquiera se daban cuenta de que eran timados y robados.

Para saber mas:

Estrategia. Las 48 leyes del Poder. Ley nº 5

LEY Nº 5: CASI TODO DEPENDE DE SU PRESTIGIO; DEFIÉNDALO A MUERTE
Su renombre y su prestigio constituyen la piedra angular del poder. El prestigio es estrategia suficiente para intimidar y ganar. Sin embargo, una vez que el prestigio decae, usted se volverá vulnerable y será atacado por todos los flancos. 

Estrategia. Las 48 leyes del Poder.
Ley nº 5 CASI TODO DEPENDE DE SU PRESTIGIO;
DEFIÉNDALO A MUERTE
Utilice la estrategia de convertir su prestigio en una fortaleza inexpugnable. Manténgase alerta frente a cualquier tipo de ataques potenciales y desbarátelos antes de que se produzcan. Al mismo tiempo, aprenda la estrategia de destruir a sus enemigos abriendo brechas en la reputación y prestigio de ellos. Luego dé un paso al costado y deje que la opinión pública los crucifique.

Durante la guerra de los Tres Reinos, ocurrida en China (207-265 d.C.), el gran general Zhuge Liang, que lideraba las fuerzas del reino Shu, envió a su nutrido ejército hacia un campamento distante, mientras él se quedaba descansando en una pequeña ciudad, con sólo un puñado de soldados. De pronto los centinelas le comunicaron la alarmante noticia de que se acercaba una fuerza enemiga de más de 150.000 hombres al mando de Sima Yi. Como sólo contaba con un centenar de hombres para defenderlo, la situación de Zhuge Liang era desesperada. El enemigo lograría capturar al fin a ese renombrado líder militar.

Sin lamentarse de su suerte ni desperdiciar tiempo en tratar de imaginar cómo lo habían tomado desprevenido, Liang ordenó a sus tropas arriar las banderas, abrir las puertas de la ciudad y ocultarse. Luego se sentó en la parte más visible de la muralla que rodeaba la ciudad, vestido con una túnica taoísta. Encendió incienso, pulsó su laúd y comenzó a cantar. Pocos minutos más tarde vio que el enorme ejército enemigo se acercaba, constituido por una interminable falange de soldados. Simulando no verlos, Liang continuó cantando y tocando el laúd. Pronto el ejército enemigo llegó ante las puertas de la ciudad. Al frente iba Sima Yi, quien de inmediato reconoció al hombre sentado sobre la muralla. Sin embargo, mientras sus soldados se impacientaban por ingresar por las puertas abiertas en la ciudad sin custodia, Sima Yi titubeó, los retuvo y, tras estudiar largamente a Liang, sentado sobre la muralla, ordenó a sus tropas que se retiraran de inmediato y a toda velocidad. 

Estrategia. Las 48 leyes del Poder.
Ley nº 5 CASI TODO DEPENDE DE SU PRESTIGIO;
DEFIÉNDALO A MUERTE
Sima Yi había luchado contra Chuko Liang docenas de veces y lo conocía bien. Cuando llegó a la ciudad vacía y vio a Liang orando sobre la muralla, quedó atónito. La túnica taoísta, los cánticos, el incienso... todo eso no podía ser sino una estrategia para intimidar al enemigo. Sima Yi supuso que Liang lo estaba provocando, desafiándolo a caer en su trampa. El juego era tan obvio que, por un momento, Yi pensó que Liang de veras estaba solo y desesperado. Pero su temor a Liang era tan grande que no se atrevió a averiguar la verdad. Esto muestra con claridad el poder que tiene el prestigio. Es capaz de poner a la defensiva a todo un ejército, e incluso obligarlo a la retirada, sin disparar una sola flecha.

Para saber mas:
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Las 25 estrategias de la desinformación

Bienvenidos a la Era de la Desinformación... Una serie de reglas que siguen los políticos o las agencias de inteligencia para subvertir la opinión pública y ocultar la verdad.


Las 25 estrategias de la desinformación
Las 25 estrategias de la desinformación
En la medida en que Internet y demás medios aumentan el acceso a la información, las técnicas de manipulación de la opinión pública y ocultamiento de la verdad se van modificando. Estamos en la Era de la Desinformación, donde las prácticas maquiavélicas operan más a través de la inundación, la saturación y la tergiversación que del mero encubrimiento de información.

A continuación les presentamos una traducción de las 25 Reglas de Desinformación del desinformador H. Michael Sweeney. Estas reglas pueden usarse tanto para manipular a los demás como para descubrir la manipulación de la que somos objeto. Como todas las cosas, este manual está vacío, es decir, no es bueno ni malo, es solamente potencia y puede ser lo que quieras.


Actualmente en Internet existen varias técnicas como crear perfiles falsos en redes sociales, inventar expertos en temas científicos, generar sitios de conspiración (y autogenerar teorías de la conspiración), sembrar comentarios en los sitios de noticias o sembrar rumores en las redes sociales para que se viralizen de manera supuestamente orgánica. Si bien estas 25 reglas de desinformación se encuentran redactadas como un manual a seguir para un siniestro político, se pueden aplicar para el establecimiento de una agenda política o para influir en la opinión pública según una estrategia velada.

1. No obstante lo que sepas, no lo discutas, especialmente si eres una figura pública o un conductor de noticias, etc. Si no se reporta, no sucedió, y así no tienes que lidiar con los posibles problemas (esto es: en nuestra era sólo lo que sucede en los medios es real, lo demás es como una manzana que cae en un bosque vacío).

2. Conviértete en incrédulo e indignado. Evita discutir temas importantes y enfócate en temas periféricos que pueden ser usados para criticar a otro grupo considerado como “sagrado” por algún sector de la población.

3. Evita discutir temas inconvenientes describiendo toda acusación, independientemente de dónde venga, como meros rumores y especulaciones. Si puedes asocia las acusaciones con rumores de “Internet” y dí que se trata sólo de “teorías de la conspiración”.

4. Utiliza la técnica de “la falacia del espantapájaros”. Encuentra un argumento en tu oponente que puedes fácilmente rebatir para hacerte ver bien a su costa. Inventa un tema que en consideración de tu oponente pueda ser fácilmente argumentado en su contra (sin poder probarse) o explota las debilidades de tu oponente llevando la discusión a sus puntos más endebles. Amplifica su importancia de tal forma que las acusaciones que se te hacen parezcan refutarse y los temas de fondo no lleguen a discutirse.

5. Distrae a tus oponentes etiquetándolos y ridiculizándolos con títulos como “conservadores”, “radicales”, “terroristas”, “conspiranoicos”, “racistas”, “fanáticos”, “liberales” “pervertidos sexuales”, “ateos”, “fundamentalistas”, “homofóbicos”, etc.

6. Pega y corre. En cualquier foro público haz...
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Estrategia. Las 48 leyes del Poder. Ley nº 4

LEY N° 4 DIGA SIEMPRE MENOS DE LO NECESARIO
Cuando intente impresionar a la gente con palabras, tenga en cuenta que cuanto más diga tanto más vulnerable será y menor control de la situación tendrá. 

Estrategia. Las 48 leyes del Poder. Ley nº 4
Luis XIV de Francia, el "Rey Sol"

Incluso cuando lo que diga sea sólo una banalidad, parecerá una idea original si la plantea en forma vaga, abierta y enigmática. Las personas poderosas impresionan e intimidan por su parquedad. Cuarto más hable, mayor será el riesgo de decir alguna tontería.

Cuando los ministros abordaban a Luis XIV —siempre de forma delicada y comedida— éste les prestaba atención  el tema en cuestión que presentaban explayándose sobre las distintas opciones.

Luis XIV solía escuchar en silencio, con expresión enigmática. Cuando, ya finalizada la exposición, los emisarios le preguntaban cuál era su opinión, el rey los miraba y les decía: "Ya veré", y se retiraba.

Los ministros y cortesanos no volvían a oírle una palabra más sobre el tema; simplemente veían el resultado, semanas después, cuando el soberano tomaba una decisión y actuaba en consecuencia. Jamás se molestaba en volver a consultarlos sobre el asunto.

Para saber mas:



Estrategia. Las 48 leyes del Poder. Ley nº 3

LEY N° 3. DISIMULE SUS INTENCIONES
Desconcierte a la gente y manténgala en la mayor ignorancia posible, sin señalar nunca el propósito de sus acciones. 

Estudiantes copiando sin disimulo
Si no tienen la menor idea de qué es lo que usted quiere logran les resultará imposible preparar una defensa. Condúzcalos por el camino de las falsas suposiciones, envuélvalos en una nube de humo y verá que, cuando al fin caigan en la cuenta de sus verdaderas intenciones, ya será tarde para ellos.

Durante la guerra de la Sucesión Española, en 1711, el Duque de Marlborough, comandante del ejército británico, deseaba destruir un fuerte francés de importancia clave, ya que protegía un paso vital a través de Francia. Sin embargo, sabía que si llegaba a destruirlo, los franceses descubrirían de inmediato sus verdaderas intenciones: avanzar por aquel camino. De modo que, en lugar de destruirlo, capturó aquel fuerte y dejó allí parte de sus tropas, simulando que deseaba utilizarlo para sus propios fines. Los franceses atacaron el fuerte y el duque dejó que lo recuperaran. Una vez que los franceses volvieron a ocuparlo, fueron ellos quienes lo destruyeron, convencidos de que el duque lo pretendía por alguna razón estratégica importante. Sin el fuerte, el camino había quedado sin protección y Marlborough pudo entrar en Francia sin problemas.

¿Ha oído hablar alguna vez de un hábil general que intente tomar por sorpresa una ciudadela y anuncie su plan al enemigo? Disimule su propósito y oculte sus progresos. No revele sus designios en toda su magnitud, hasta que ya no haya forma de oponerse a ellos, es decir, hasta que el combate haya concluido. Obtenga la victoria antes de declarar la guerra. En otras palabras, imite a quienes, al mejor estilo de los guerreros, no permiten que nadie conozca sus designios, salvo el país asolado por el que acaban de pasar. Ninón de Lenclos, 1623-1706

Para saber mas:

La estrategia del elogio

Por lo común sólo se elogia para ser elogiado. A nadie nos gusta elogiar, y no elogiarás nunca a nadie si no es por interés.

Elogio cortesano. Como en todo, no hay que pasarse, pues
la virtud exagerada se acaba tornando en defecto
El elogio es una adulación hábil, oculta y delicada que satisface de modo distinto a quien lo dispensa y a quien lo recibe: el uno lo juzga recompensa de su mérito; el otro elogia para que se advierta su equidad y su discernimiento, nada hay más halagador para aquellos con quien converses que adviertan que les apruebas e imitas. Advierte que hay reproches que alaban y elogios que vituperan, y que el que rechaza elogios oculta el deseo de ser elogiado dos veces.

Una fina treta cortesana: a menudo tendrás que usar lisonjas envenenadas que manifestarán tu rechazo en aquellos a quienes lisonjees mostrando defectos que no te atreverás a descubrir de otra manera. Decía Talleyrand sobre Napoleón que era una lástima que una persona con tan grandes cualidades tuviera tan malos modales. Buen ejemplo de veneno disuelto en miel.

Los seres humanos, nacidos para vivir en sociedad, nacieron también para agradarse unos a otros. Así que si alguno no observara las reglas urbanidad ofendería a todos los de su alrededor y se desacreditaría hasta el punto de que se vería incapacitado para hacer ningún bien. Pero la urbanidad no nace de ideas tan bellas, sino del afán de distinguirse. Somos educados por orgullo y nos sentimos halagados porque tenemos modales que prueban que no somos salvajes.

Fuente:

Estrategia. Las 48 leyes del Poder. Ley nº 2

Nunca confíe demasiado en sus amigos; aprenda la estrategia de utilizar a sus enemigos

Desconfíe de los amigos; suelen ser los primeros en traicionarlo, ya que caen fácilmente presa de la envidia. También suelen convertirse en irrespetuosos y tiranos. En cambio, emplee a quien haya sido su enemigo, y le será más leal que un amigo, ya que deberá hacer mayores esfuerzos por demostrar su adhesión. Lo cierto es que usted debe temer más a sus amigos que a sus enemigos. Si no tiene enemigos, busque la forma de creárselos.

"Hay muchas gentes que estiman que un príncipe sabio debe, cuando tenga la oportunidad, fomentarse con astucia alguna oposición a fin de que una vez vencida brille a mayor altura su grandeza." NICOLÁS MAQUIAVELO


Nunca confíe demasiado en sus amigos;
aprenda la estrategia de utilizar a sus enemigos

Un inexperto diputado conservador cayó al lado del viejo león su primer día de Cámara de los Comunes y dijo a Sir Winston Churchill, señalando a los bancos de los laboristas: "Qué alegría, estar aquí a su lado, con el enemigo frente..." "No se confunda, joven -replicó Churchill-; los que tiene usted frente son los laboristas, que son sus adversarios. Los enemigos los tiene usted aquí detrás, en su propio partido".

"Saber valerse de los enemigos. Hay que saber coger todas las cosas no por el filo, para que hieran, sino por la empuñadura, para que defiendan; especialmente la emulación. Al hombre sabio le son más útiles sus enemigos que al necio sus amigos. Una malevolencia suele allanar montañas de dificultad que la benevolencia no se atrevería a pisar. A muchos sus enemigos les fabricaron su grandeza. Es más fiera la lisonja que el odio, pues éste señala defectos que se pueden corregir, pero aquélla los disimula. La cautela es grande cuando se vive junto a la emulación, a la malevolencia" .BALTASAR GRACIAN

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El medio-amigo

Un árabe, sobre su lecho de muerte llama a su hijo y le dice: Dime hijo mío, cuántos amigos te has hecho en esta vida? El hijo le respondió diciendo: creo que he hecho unos cien amigos. Su padre le dijo: el Filósofo dice: ¡No alabes a un amigo antes de haberlo puesto a prueba!


El medio-amigo
El medio-amigo
Mira, yo he nacido antes que ti y me he hecho apenas la mitad de un amigo. ¿Cómo es que tu te has hecho ya cien? Ve y ponlos a prueba a fin de saber si entre todos ellos habrá uno que sea realmente un amigo perfecto. Y el hijo le dijo: cómo deberé ponerlos a prueba? El padre le dijo: pon en una bolsa un ternero cortado en trozos, de manera que la bolsa se vea bañada en sangre. Cuando llegues a la casa de un amigo dile: amigo mío por accidente he matado a un hombre, te ruego entiérralo en algún lugar escondido; nadie sospechará de ti y así me podrás salvar. El hijo hizo como el padre le había ordenado.

El primer amigo que encontró le dijo: llévate contigo ese muerto sobre tu espalda! Ya que has hecho mal, sufre las consecuencias! No entrarás en mi casa! Hizo lo mismo con varios amigos y todos le respondieron de la misma manera. Llegando de nuevo a su padre le contó lo que había hecho y lo que le había pasado. El padre le dijo: te cabe lo que dijo el filósofo: los amigos son muchos cuando uno los cuenta, son raros cuando uno está necesitado. Ve a encontrar el medio amigo que yo tengo y fíjate lo que te dice. Fue y mostrándole la bolsa le dijo lo mismo que le había dicho a los demás.

El medio-amigo le dijo: entra en la casa, no es este un secreto que los vecinos deben propagar. Entonces hizo salir a su mujer con toda su familia y cavó una tumba. Cuando vio el hijo que todo estaba terminado, le contó toda la historia y le agradeció. Luego volvió a su padre y le contó lo que había pasado. Entonces le dijo el padre: es a propósito de un amigo de este género que el filósofo ha dicho: El verdadero amigo es aquel que te ayuda cuando todo el mundo te abandona.


Estrategia. Las 48 leyes del Poder. Ley nº 1

El término Poder se ha convertido en una palabra fuertemente evocadora, muchas veces con connotaciones negativas. En "Las 48 Leyes del Poder" se presenta el lado oscuro del Poder, con un estilo claramente maquiavélico.

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LEY N° 1 NUNCA LE HAGA SOMBRA A SU JEFE
Este libro audaz, artero, sagaz, inescrupuloso e instructivo, presenta la síntesis de una profunda investigación de las filosofías de grandes pensadores de la talla de Maquiavelo, Sun Tzu, autor de "El Arte de la Guerra". Conocer las reglas que nos proponen Robert Greene y Joost Elffers para alcanzarlo, puede abrirnos los ojos y estar preparados para el entorno altamente competitivo en el que nos movemos.

LEY N° 1 NUNCA LE HAGA SOMBRA A SU JEFE
Esfuércese siempre por lograr que quienes están jerárquicamente por encima de usted se sientan cómodos con su sensación de superioridad. No permita que sus deseos de complacerlos o impresionarlos lo induzcan a hacer ostentación de sus talentos y de su capacidad, ya que ello podrá generar un efecto opuesto al deseado, es decir, inspirar temor e inseguridad en sus superiores. Hágalos aparecer siempre más brillantes de lo que en realidad son... y accederá a la cumbre del poder.

Evitar las victorias sobre el jefe. Toda derrota es odiosa, y si es sobre el jefe o es necia o es fatal. Siempre fue odiada la superioridad, y más por los superiores. Será fácil hallar quien quiera ceder en éxito y en carácter, pero no en inteligencia, y mucho menos un superior. A los jefes les gusta ser ayudados, pero no excedidos. BALTASAR GRACIAN

Para saber mas: