El otro día asistí a una reunión especialmente tensa, mi colega que suele ser bastante agresivo estaba al borde de un estallido. La situación podía volverse incontrolable en cualquier momento, pero recurrí a una técnica que transformó por completo el ambiente. Descubrí esta técnica casi por accidente y desde entonces no ha dejado de sorprenderme, se llama "reflexión emocional" y sus efectos son inmediatos. Ver El poder de tu mente En lugar de enfrentarme a mi compañera o tratar de calmarlo con argumentos racionales, simplemente le dije: "Veo que esta situación te frustra enormemente. Es normal sentirse así ante un cambio como este" . En ese instante, su rostro se relajó. Pasó de la ira a la apertura, como si una gran tensión se hubiera disipado de golpe. Los neurocientíficos han demostrado que nuestro cerebro está programado para buscar validación. Cuando alguien reconoce nuestras emociones, nuestra amígdala —el centro del miedo y la reacción instintiva— se calma d...