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Cómo aprendió mi sobrino a ganar dinero

Cualquiera que quiera obtener un éxito económico ha de saber cómo manejar de forma óptima los recursos disponibles y cómo hacerlos crecer. ¿Saben sus hijos manejar su propio dinero? ¿Buscan y aprovechan las oportunidades de negocio que surgen a su alrededor? La verdad es que, si usted no les enseña, nadie lo hará. En este libro, descubrirá cómo se puede educar económicamente a sus hijos (y tal vez a usted mismo).

Este conocimiento no se enseña en los colegios ni en las universidades, incluso si las materias impartidas en estas últimas versan sobre economía. Si aun no se lo cree, analícese a sí mismo y pregúntese si su formación le preparó para manejar sabiamente su dinero, a no derrochar, a invertir y a generar riqueza.

Cómo aprendió mi sobrino a ganar dinero
Cómo aprendió mi sobrino a ganar dinero

Estos hábitos sólo se enseñan en familia, y si usted no lo aprendió con sus padres, es muy probable que tanto usted como sus hijos estén dejando pasar muchas oportunidades para mejorar su situación financiera.
A la mayoría de las personas nos educan para ganar dinero, pero no nos explican cómo se maneja una vez que lo hemos obtenido. No nos cuentan que ese mismo dinero que nos permite adquirir bienes de consumo, también es capaz de multiplicarse. Para hacer dinero sólo hay que saber manejarlo con cabeza y tener unos mínimos conocimientos de inversión.
Usar mal el dinero no es un problema genético con el que cada uno nace, ni es un asunto de suerte. Sólo es una carencia de formación: cada uno está donde está por tener una escasa, nula o deficiente formación sobre cómo manejar el dinero. La buena noticia es que estas limitaciones se pueden subsanar.
Cambiar la mentalidad de una persona madura es un largo proceso. Un adulto tiene muy grabados en su mente unos hábitos y unas actitudes frente al dinero. Modificar esta mentalidad requerirá tiempo y trabajo, así como controlar las emociones que genera cualquier cambio de costumbres. Sin embargo, un niño es un lienzo en blanco: "es más fácil preparar a un niño que reparar a un adulto." Instruir bien a un niño en el manejo de su economía personal y en el espíritu emprendedor le será de mas utilidad que muchos otros conocimientos académicos, que por supuesto, tampoco conviene que descuidar.
Hay un pequeño problemilla a la hora de educar al niño: ¿cómo enseñarles algo si nosotros, los padres, no tenemos dominio sobre el tema del dinero? La solución es evidente, aprender junto a ellos. Y nada mejor que la experiencia cotidiana como maestra.

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