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Mostrando las entradas etiquetadas como parricidio

Maquiavelo y sus excelentes discípulos

Un manual imprescindible para entender el poder desde Maquiavelo hasta el siglo XXI Si alguna vez te has preguntado cómo funciona realmente el poder, este libro es para ti. Maquiavelo y sus excelentes discípulos  es la radiografía lúcida y sin filtros que necesitas para dejar atrás la ingenuidad. No es solo un recorrido histórico; es un manual estratégico que te enseña a reconocer, entender y navegar las complejidades de la manipulación, desde el Renacimiento hasta la era de los algoritmos y el populismo del siglo XXI.  ¿Por qué este libro es crucial para ti? Este no es un texto académico aburrido, sino una narrativa envolvente que disecciona la estrategia detrás de los movimientos de los líderes más influyentes de la historia, desde Maquiavelo y César Borgia hasta Napoleón, Bismarck y Kissinger. Comprenderás la verdad incómoda:  Te ofrece una comprensión mucho más clara del mundo en que vivimos, mostrándote que el maquiavelismo sigue vivo, oculto detrás de discursos emoc...

Castigo de los parricidas en la antigua Roma

La “poena cullei” o “pena del saco" fue un castigo infligido, en la antigua Roma, a los parricidas.  Consistía en meter al culpable en un saco, se introducían una serie de animales vivos como un gallo, un perro, un mono y una víbora junto con el condenado. Aunque los más comunes eran las serpientes venenosas. Tras lo cual el saco, de cuero de buey, se cosía y se arrojaba al agua. Ver  Genocidio belga de 10 millones de personas en el Congo Para los romanos no había peor crimen y más contrario a las leyes que el parricidio, la muerte dada a un pariente próximo, especialmente al padre o la madre. Así en consecuencia su castigo debía ser también ejemplar y lo más doloroso y atroz posible. También se usaba otra forma de ejecución, la “damnatio ad bestias” que consistía en castigar al reo a ser devorado y despedazado por animales (tigres, leones, osos…) en la arena del circo. A veces se enterraba vivo al condenado. Antes de ser introducido en el saco el condenado era azotado y golpe...