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27 de julio de 2007

Qué guay es ser solidario

Como en el “Primer Mundo” tenemos una hipócrita mala conciencia, a algunos de sus componentes se les ocurrió la feliz idea de donar el 0,7 % del PIB de la nación para ayuda a los países del “Tercer Mundo”.

Yo soy solidario y tu pones la pasta
Ignoro cómo se hace llegar después esta ayuda a las gentes mas desfavorecidas e ignoro también si algún dinero se “pierde” por el camino, aunque me temo lo peor, porque el que aceite maneja, los dedos se unta. Tal vez la solución sea otra, como perdonar la deuda externa de estos países. Pero eso nos haría prescindir de ciertos lujos cuya supresión no sería muy popular...

En muchos establecimientos públicos, cuando se deja propina se suele dar mucho mas de un 0,7%, por lo que estos paladines de la solidaridad que exigen esta cifra icono en realidad no están dispuestos mas que a dar una simple propina. Y bien rácana, por cierto. Por lo que me pregunto que puestos a dar, podríamos donar el 1 ó el 2 ó el 10%. ¡Que menos que eso!

Además, estos campeones solidarios proponen que este importe se deduzca de la declaración al fisco. Lo que me parecería muy bien en el caso que todos ellos realizasen esta declaración. Como en mi caso (y seguramente el suyo) sí que declaro al fisco, me parece poco elegante el que haya quien me diga lo que debo hacer con el 0,7% de mi declaración. Ya pagamos bastantes impuestos directos e indirectos y si quiero colaborar con el Tercer Mundo, ya lo haré como me parezca y no como me digan otros que no sé si colaboran tal y como pretenden.

Como valen mas los hechos que las palabras, me imagino que, para dar ejemplo, y mientras que estos gobiernos capitalistas que sólo piensan en ellos y no dan el mísero 0,7%, estas personas ya donan no sólo el 0,7%, sino cantidades sensiblemente superiores, que para eso se erigen en la fuerza moral de esta egoísta sociedad.

Y también me imagino que muchos políticos que se han subido al carro de esta “solidaridad” ya están enviando al Tercer Mundo por lo menos el 0,7 % de sus generosos sueldos. Aunque me temo que una cosa es predicar y otra dar trigo...

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