Usamos cookies propias y de terceros que entre otras cosas recogen datos sobre sus hábitos de navegación para mostrarle publicidad personalizada y realizar análisis de uso de nuestro sitio.
Si continúa navegando consideramos que acepta su uso.
OK | Más información | Y más

28 de marzo de 2013

Lo que deberías saber sobre las palancas que te harán ganar poder

Hay palancas más cercanas a la potestas (el poder socialmente reconocido) y por tanto más ligadas a conseguir una posición dominante desde la que se pueda “abusar”, y otras más cercanas a la autoritas (la autoridad socialmente reconocida) desde la que se puede influir, inspirar, motivar, etc 


Las primeras suelen coincidir con el concepto de “hard power” (poder duro) y las segundas con el concepto de “soft power” (poder blando). Con matices, las primeras tienen menos calidad ética y las segundas más.


Lo que deberías saber sobre las palancas que te harán ganar poder
Lo que deberías saber sobre las palancas que te harán ganar poder
¿Qué palancas te dan poder? 

Monopolizar recursos escasos


Se gana poder, posiblemente del tipo que hemos llamado poder duro, cuando se acaparan recursos escasos y deseados como pueden ser dinero, información, tecnología, espacio, alimentación, medicinas, o acceso a personas influyentes. Por tanto, una palanca de poder  consiste en atesorar y monopolizar estos recursos con el ánimo de lograr una posición de dominio desde la que obtener los objetivos propios.

La paradoja de la vida es que también se puede aumentar el poder  con conductas contrarias, mucho más éticas, a las descritas anteriormente. Por ejemplo, en la red tiene poder quien más comparte recursos valiosos y no quien los “acapara” para sí mismo. Más casos: personajes como Mandela o Gandhi han hecho de su generosidad una fuente de poder  personal. El poder  duro no es la única opción para construir capital político.

Lo que deberías saber sobre las palancas que te harán ganar poder
Lo que deberías saber sobre las palancas que te harán ganar poder


El control de los mecanismos de premios y castigos 


Las conductas humanas son en buena medida producto del sistema de recompensas positivas y negativas en el que se opera. Sin duda, quien controle el sistema de premios y castigos tiene una gran capacidad de imponer a otros su voluntad. Aquí también la distinción entre poder  duro y poder blando puede ser útil. El poder duro implicaría el uso de sistemas de premios y castigos que lesionan, injustamente, a las personas. En cambio, el poder blando se da cuando se utiliza un sistema de premios y castigos que inspira a las personas a sacar lo mejor de sí y que las motiva a evitar las conductas disfuncionales.

Los casos más habituales de un uso disfuncional de esta palanca de poder son la arbitrariedad, el abuso del miedo, la violencia física y psíquica, y la falta de simetría entre recompensas positivas y negativas. Si a un decisor se le niegan las posibles consecuencias negativas de su conducta, éste tiende a elegir conductas más irresponsables que favorecen su posterior decadencia. Este fenómeno es el que explica el efecto potencialmente devastador que puede tener la sociedad del bienestar en los individuos. La falsa promesa de seguridad de por vida que realizan los poderes públicos genera ciudadanos disfuncionalmente consumistas y hedonistas.

Un sistema de premios y castigos, cuando está bien diseñado, es un gran impulsor del progreso personal y una palanca clave para ganar capital político sin merma ética en el decisor. Un sistema de premios y castigos está bien diseñado cuando activa de forma equilibrada los deseos más nobles y los miedos más justificados en las personas. Una buena simetría entre premios y castigos fomenta el mérito, promueve el esfuerzo, y favorece el que las personas piensen en lo que han de hacer ahora para tener un futuro mejor.

CONTINUA EN:


6 comentarios:

  1. Me he dado cuenta que en algunos casos ejercen sobre uno y ejercemos sobre otros estas palancas...

    La del miedo se está usando últimamente con el sur de Europa...

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas de estas palancas se usan también por bastantes primates, y nosotros lo somos. Será algo de familia...

      Saludos, Manuel

      Eliminar
  2. El palo y la zanahoria, los premios y los castigos, una de cal y otra de arena, refuerzos positivos y refuerzos negativos para modificar una conducta. Eso, desde Paulov, se llama teoría conductista. A mí siempre me ha dado buen resultado.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuando se trata con muchas personas, se emplea psicología conductista, a veces no queda mas remedio

      Saludos, Cayetano

      Eliminar
  3. La palabra correcta es "potestad"

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tal vez Ud. no se dio cuenta de que esta palabra está escrita en latín: http://es.wikipedia.org/wiki/Potestas

      Saludos

      Eliminar