Usamos cookies propias y de terceros que entre otras cosas recogen datos sobre sus hábitos de navegación para mostrarle publicidad personalizada y realizar análisis de uso de nuestro sitio.
Si continúa navegando consideramos que acepta su uso.
OK | Más información | Y más

6 de octubre de 2014

El pavo y el suceso imprevisto

Bertrand Russell empleó un ejemplo ya célebre con un pavo para explicar que la inducción no es ni mucho menos un método infalible


Este pavo descubrió que, en su primera mañana en la granja avícola, comía a las 9 de la mañana. Sin embargo, siendo como era un buen inductivista, no sacó conclusiones precipitadas. 

Esperó hasta que recogió una gran cantidad de observaciones del hecho de que comía a las 9 de la mañana e hizo estas observaciones en una gran variedad de circunstancias, en miércoles y en jueves, en días fríos y calurosos, en días lluviosos y en días soleados. 

El pavo y el suceso imprevisto
El pavo y el suceso imprevisto
Cada día añadía un nuevo enunciado observacional a su lista. Por último, su conciencia inductivista se sintió satisfecha y efectuó una inferencia inductiva para concluir: “Siempre como a las 9 de la mañana”. 

Pero ¡ay! Se demostró de manera indudable que esta conclusión era falsa cuando, la víspera de Navidad, en vez de darle la comida, le cortaron el cuello. Una inferencia inductiva con premisas verdaderas ha llevado a una conclusión falsa.

¿Creéis que es absolutamente imposible afirmar algo sobre el futuro con seguridad 100%?

Los cisnes negros eran totalmente desconocidos para la ciencia antes del siglo XIX. De hecho, se asumía como imposible la existencia de los mismos. Si tras cientos de años de observaciones de cisnes, nunca se había visto uno, la conclusión más razonable sería que no existían. Hasta que uno apareció. Como podéis ver en la foto, los cisnes negros existen.




6 comentarios:

  1. No hay mal que por bien no venga.
    Tuve un familiar cercano que tenía cáncer de colon. Se le complicó la salud con una cirrosis hepática. Pero gracias a esta, se libró de los dolores de lo otro. El hígado dejó de funcionar y en pocos días, y sin dolores, se le intoxicó el cerebro y falleció. No llegó a padecer por la otra dolencia.
    La otra cuestión sobre si se puede afirmar algo sobre el futuro... Se puede, pero sin concretar el momento concreto.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vaya ejemplo mas duro que has puesto, Cayetano. Pero en en fondo es el mismo proceso, no se puede afirmar nada sobre sucesos futuros.

      Un saludo

      Eliminar
  2. Me ha quedado bien eso de "concretar... concreto". Gran estilo literario el mío.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hasta el mejor escribano, alguna vez hace un borrón.

      Un saludo

      Eliminar
  3. No podemos predecir el futuro 100%, pero trabajar para que este suceda. Es duro con el pavo o con el ejemplo de Cayetano,porque siempre hay una variable que no puedes manejar. aunque aún así es posible que no haya imposibles...

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por mucho que trabajemos en ese sentido, siempre aparecen imponderables que dan con todo al traste. La diosa Fortuna juega con nosotros y es caprichosa,

      Saludos

      Eliminar