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De la cárcel al éxito en 12 pasos

A los 16 años, Ryan Blair vivía entre rejas en una cárcel de Los Ángeles, cumpliendo condena por sus actividades delictivas como parte de una peligrosa pandilla urbana tras haber sido atrapado por décima vez. A los 21, ya había fundado su propio negocio, 24/Tech.



De la cárcel al exito en 12 pasos
De la cárcel al exito en 12 pasos

A los 33, Blair se ha convertido en uno de los grandes emprendedores de Estados Unidos y uno de los empresarios con mejor reputación en su país, así como en el principal ejemplo moderno del Sueño Americano, demostrando cómo se puede escalar a lo más alto desde los peldaños más bajos de la sociedad. Su último proyecto, ViSalus, una empresa de tecnología fundada en 2005, encabeza la lista de las compañías que han crecido más rápido durante la última década, nada menos que un 1.200% en sus tres primeros años.

Tan demandado se encontraba Blair que decidió editar Nothing to Lose, Everything to Win: How I Went from Gang Member to Multimillonaire Entrepreneur (Portfolio), parte autobiografía, parte libro de autoayuda, donde se recogen los trucos y actitudes que le han ayudado a triunfar en la vida, algo que también relata en todas las conferencias que imparte a lo largo del año y las entrevistas concedidas a medios como Business Insider, Forbes o ABC News o sus colaboraciones en la CNBC. Como señala el autor, las leyes de la calle no son tan diferentes de las de los grandes despachos.

–Pelea por lo que es tuyo

Nos sonará de haberlo visto en unas cuantas películas. El matón de la cárcel le pide al que acaba de ingresar que le dé su comida. Este se niega y recibe una buena paliza, pero a cambio, sabe que no le volverán a pedir el almuerzo y el matón elegirá otro objetivo más fácil e, incluso, puede que llegue a considerar al nuevo como uno de los suyos. Blair recuerda que “la gente va a intentar conseguir tu dinero, ya sea demandándote o metiendo mano en tu patrimonio, así que tienes que mantenerte firme por tus principios, porque si le das a alguien lo que te pide, ese sólo será el primero de una larga lista”.

–Obtener beneficios manteniendo las promesas

Blair lo tiene muy claro: “hay que hacer pagar a los mentirosos”. Con dicha aserción, el empresario señala que hay que compatibilizar la rentabilidad y la ética con el objetivo de crear una nueva América “donde la autenticidad lleve la voz cantante y nuestros beneficios no sean tasados, sino invertidos en crear más puestos de trabajo”. En una de las últimas entradas de su blog personal, Blair declaraba la guerra “a la avaricia” y señalaba que toda la sociedad, de los más ricos a los más pobres pasando por los activistas de Occupy Wall Street, debía trabajar junta, y no enfrentarse unos contra otros.

–No contrates a gente a la que le gusten todas tus ideas

Como señala el autor, “la adulación te hace sentir bien, pero no paga las facturas”. Para Blair, es necesario que nuestros colaboradores nos pongan a prueba de vez en cuando y ofrezcan su punto de vista personal, por mucho que no lo compartamos. De lo contrario, cuando estemos equivocados, nos dirigiremos a la ruina. Eso sí, entre aplausos de nuestros compañeros.



Carta desde la cárcel de Birmingham. Martin Luther King


El Dr. Martin Luther King, ministro cristiano y activista Movimiento por los Derechos Civiles, describe las cuatro fases de toda campaña no violenta


(1) reunión de todos los datos necesarios para determinar que existen las justificaciones
(2) negociación
(3) purificación
(4) acción directa 


Carta desde la cárcel de Birmingham. Martin Luther King
Carta desde la cárcel de Birmingham. Martin Luther King
Dr. Martin Luther King Jr., 16 de abril de 1963
[Respuesta a una carta pública elaborada por ocho religiosos de Alabama (Obispo C.C.J. Carpenter, Obispo Joseph A. Durick, Rabino Hilton L. Grafman, Obispo Paul Hardin, Obispo Holan B. Harmon, Reverendo George M. Murray, Reverendo Edward V. Ramage y Reverendo Earl Stallings]

Queridos hermanos en el Señor,
Estando confinado aquí, en la cárcel de Birmingham, he tenido la oportunidad de leer su reciente declaración calificando nuestras presentes acciones de "poco inteligentes y extemporáneas". Raras veces me detengo a contestar a las críticas dirigidas contra mi trabajo o mis ideas. Si respondiera a todas las críticas que llegan a mi mesa, a mis secretarias no les quedaría apenas tiempo en el día para otra cosa que no fuera ese tipo de correspondencia, y yo no tendría horas en el día para hacer ningún trabajo útil. Pero como creo que son ustedes hombres de auténtica bondad y que sus críticas están expresadas de forma sincera, quiero tratar de responder a su carta de una manera que confío en que sea razonable y paciente.

Creo que debería explicar por qué estoy aquí, en Birmingham, ya que puede que ustedes se hayan visto influidos por las opiniones que critican a los "agitadores forasteros" llegados a la ciudad. Tengo el honor de ser presidente de la Conferencia Sureña de Liderazgo Cristiano, una organización que opera en todos los estados del Sur y que tiene su sede en Atlanta, Georgia. Tenemos unas ochenta y cinco organizaciones afiliadas en todo el Sur y una de ellas es el Movimiento Cristiano de Alabama por los Derechos Humanos. Con frecuencia compartimos el personal y los recursos educativos y financieros con nuestras organizaciones afiliadas. Hace varios meses, nuestra organización afiliada en Birmingham nos pidió que estuviéramos preparados para participar en un programa de acción directa no violenta, en caso necesario. Nosotros accedimos sin dudarlo y, llegado el momento, hemos cumplido nuestro compromiso. De modo que estoy aquí, junto con varios de mis colaboradores, porque me han invitado. Estoy aquí porque tengo aquí vínculos organizativos.

Pero lo fundamental es que, si estoy en Birmingham, es porque aquí está la injusticia. Al igual que los profetas del siglo VIII a.C. dejaron su tierra y llevaron la palabra de Dios mucho más allá de los confines de sus pueblos de origen, y al igual que San Pablo dejó su ciudad de Tarso y llevó la palabra de Cristo hasta los confines del mundo greco-romano, yo también estoy impelido a llevar la palabra de la libertad más allá de mi ciudad. Como Pablo, debo responder constantemente a las peticiones de ayuda de los macedonios.

Además, soy consciente de las interrelaciones existentes entre todas las comunidades y estados. No puedo quedarme sentado en Atlanta y despreocuparme de lo que sucede en Birmingham, porque la injusticia cometida en cualquier lugar constituye una amenaza a la Justicia en todas partes. Estamos inmersos en una red indestructible de relaciones mutuas, atados a un mismo destino. Cualquier cosa que afecte a una persona de manera directa, afecta indirectamente a todos. Nunca más nos podremos permitir el vivir con la idea estrecha y provinciana de los "agitadores forasteros ". Ningún ciudadano de los Estados Unidos puede ser considerado nunca forastero en ningún punto del país.

Carta desde la cárcel de Birmingham. Martin Luther King
Carta desde la cárcel de Birmingham.
Martin Luther King
Ustedes deploran las manifestaciones que están teniendo lugar en Birmingham, pero siento decirles que en su declaración se han olvidado de expresar una preocupación similar por las condiciones que han motivado esas manifestaciones. Estoy seguro de que ninguno de ustedes se conforma con ese tipo de análisis social superficial que trata meramente de los efectos, ignorando las causas subyacentes. Es lamentable que se estén celebrando manifestaciones en Birmingham, pero resulta todavía más lamentable que la estructura del poder blanco en esta ciudad no le haya dejado a la comunidad negra ninguna otra alternativa.

En cualquier campaña civil no violenta existen cuatro fases: recopilación de información para determinar si existen injusticias; negociación; auto-purificación y acción directa. En Birmingham, hemos recorrido todos esos pasos. Creo que no hace falta recordar el hecho de que esta comunidad se encuentra enfangada en la injusticia racial: Birmingham es, probablemente, la ciudad más segregada de los Estados Unidos; su vergonzosa historia de brutalidad es bien conocida; los negros han sufrido un tratamiento terriblemente injusto en los tribunales; ha habido más atentados con bomba sin resolver, contra las iglesias y las viviendas de los negros en Birmingham, que en cualquier otra ciudad de los Estados Unidos. Estos son los hechos desnudos y terribles. En estas condiciones, los líderes negros trataron de negociar con los responsables municipales, pero estos rehusaron sistemáticamente entablar negociaciones de buena voluntad.

Entonces, el pasado mes de septiembre, se presentó la oportunidad de hablar con los líderes de la comunidad empresarial de Birmingham. En el curso de las negociaciones, los comerciantes realizaron ciertas promesas - por ejemplo, eliminar de las tiendas los humillantes carteles raciales. Aceptando estas promesas, el Reverendo Fred Shuttlesworth y los líderes del Movimiento Cristiano de Alabama por los Derechos Humanos aceptaron una moratoria de todas las manifestaciones. Pero, a medida que fueron pasando las semanas y los meses, nos dimos cuenta de que habíamos sido víctimas de una promesa incumplida. Unos pocos carteles que fueron retirados, volvieron enseguida a ser colocados; los carteles restantes nunca llegaron a ser eliminados.

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Todos a la cárcel

De vez en cuando releo la Constitución, sobre todo la parte que trata de de Derechos y Deberes (que también tenemos deberes). Al compararla con la realidad me invade una sensación de risa amarga y de pena. Parece que tenemos derechos, pero, y es sólo una vaga sensación en las tripas, me da a mi que los derechos y deberes que disfrutamos sólo se asemejan a un sucedáneo. No sabría demostrarlo, pero lo siento así. Por cierto, ¿cuánto hace que no lee Usted la Constitución? ¿Sabría citar cinco derechos que como ciudadano Usted tiene recogidos en la Carta Magna? Tal vez se asombre del resultado de la pregunta. A lo mejor es que nadie ha puesto interés en que Usted la lea y menos en que medite sobre ella, pero ya sabe que el que esto escribe suele ser muy mal pensado.

Por otra parte, de unos diez años a esta parte, sin prisa ni pausa, poco a poco, da igual que el gobierno sea de izquierdas o derechas, en España están apareciendo unas leyes muy curiosas. Ignoro si está ocurriendo lo mismo en otros países, aunque me temo que si. Cada vez es más fácil que cualquiera de nosotros pueda dar con sus huesos en la cárcel. La última medida es contra los conductores: conducción temeraria o dosis bastante escasas de alcohol son consideradas delito. Y no me queda muy clara dónde está la línea que separa el meter en la trena al joputa que conduce borracho a 200 Km./h y el que se haya tomado tres cervezas y por muy poco dé positivo en el control de alcoholemia, que también puede ir al trullo. Y ha habido más casos en otras leyes: niños que denuncian a sus padres por un cachete con resultado de prisión preventiva y desatinos semejantes. ¿Estas leyes son desatinos, casualidad, incompetencia, mala leche? ¿Una terrible conspiración de una orden oculta como las que están de moda en tantas novelas? Si sumamos cómo se hacen las leyes (Poder Legislativo) a cómo se aplican (Poder Judicial) con la multitud de casos que todos conocemos, pues la verdad, está el patio para andar por lo memos mosqueado. No vamos a caber en las prisiones, vamos a parecer EEUU o el Gulag soviético, cubano, norcoreano o chino.

Añada Usted a esta lista la infinidad de cámaras de video que nos vigilan, incluida la que tal Usted lleve en su bolsillo (tfno. móvil con vídeo), el control sobre Internet, etc. y la paranoia está servida. Claro está que todo este control es por nuestro bien y nuestra seguridad. Curiosamente, todo este montaje lo reclama la ciudadanía. Mi única duda es si nos dirigimos hacia “Un mundo feliz” de la novela de Huxley o hacia el “gran hermano” de Orwell en su novela 1984. Tal vez hacia las dos. Por cierto, si no las ha leído, le recomiendo su lectura, son dos clásicos visionarios y acojonan bastante viendo sus aciertos en su futuro que es nuestro presente.

Mientras tanto, cuando el azar ponga cerca de Usted a algún personaje poderoso metiendo la pata, si su teléfono lo permite, puede grabarlo y colgarlo en Internet para escarnio público. Si es que se atreve…