Usamos cookies propias y de terceros que entre otras cosas recogen datos sobre sus hábitos de navegación para mostrarle publicidad personalizada y realizar análisis de uso de nuestro sitio.
Si continúa navegando consideramos que acepta su uso.
OK | Más información | Y más

24 de mayo de 2012

Yo, Claudio, el emperador por accidente

Afectado desde niño por una extraña enfermedad, Claudio supo sobrevivir a la sombra de Tiberio y Calígula. Ya emperador, sorteó varias conjuras hasta su posible envenenamiento por parte de su esposa.



Emperador Claudio. Fotograma de la serie "Yo, Claudio"
Emperador Claudio
Fotograma de la serie "Yo, Claudio"

Pocos hubieran imaginado que un joven tartamudo, con dificultades motoras y temblores en la cabeza llegaría a ser uno de los emperadores más queridos por el pueblo. Claudio (10 a.C.- 54 d.C.) fue injustamente descrito por los historiadores antiguos Tácito y Suetonio, ya que éstos lo describieron como un gobernante fácilmente dominado por sus mujeres y sus libertos, es decir, un tonto.

Esta visión ha sido revisada en la actualidad: pese a sus discapacidades físicas, Claudio tuvo que tener ciertas cualidades para mantenerse en el poder durante tanto tiempo, lidiar contra conspiraciones, etc. Sus defectos físicos eran sólo la fachada de una personalidad muy compleja. Su adolescencia, periodo en el que se cree que enfermó, no debió de resultarle fácil. A lo largo de toda su vida tuvo que soportar innumerables humillaciones que muchas veces provenían de...

CONTINUA EN:

3 comentarios:

  1. Una manera de sobrevivir en un tiempo hostil era hacerse más el tonto de lo que se era ya por naturaleza. De poco le sirvió porque al final también se lo cargaron.
    Buena serie aquella.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hacerse el tonto tiene muchas ventajas. Y hay que ser extremadamente listo para lograrlo. Tal vez lo liquidaron porque se dieron cuenta del engaño

      Saludos

      Eliminar
  2. Y recuerden que aunque pacifista conquisto Britania... Ampliando los límites del imperio, porque lo de Cesar y otros antecesores fueron poco más que visitas comerciales a la isla.

    ResponderEliminar