La ausencia de un Evangelio de María, madre de Jesús, en el canon bíblico cristiano puede atribuirse a varias razones históricas, teológicas y culturales. Ver Las estrategias ocultas de la Biblia Primero, los Evangelios canónicos del Nuevo Testamento fueron escritos por discípulos y seguidores de Jesús que tuvieron una relación directa con su ministerio y enseñanzas. Los autores de los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan fueron testigos o recopiladores de los testimonios de aquellos que conocieron y siguieron a Jesús durante su vida. María, aunque fue una figura central en la vida de Jesús, no fue una de sus discípulas en el sentido tradicional, y su papel se centró más en su relación familiar y en su presencia en momentos clave de la vida de Jesús, como su nacimiento y crucifixión. Además, la tradición cristiana primitiva se centró en los testimonios de los apóstoles y discípulos que habían sido comisionados por Jesús para predicar el Evangelio. Los primeros líderes de la Iglesi...