Hipocresía sostenible

Cuando tu única preocupación es lograr sobrevivir un día mas, dar de comer a tu familia o simplemente que no te encuentres en el mismo sitio a la vez con una bala perdida (o no tan perdida), te la trae al pairo el cambio climático. 


Lobo con piel de cordero. Hipocresía
Cuando un gobierno medianamente serio quiere sacar a sus paisanos de la pobreza, restablecer el orden y la autoridad en su país y conseguir una razonable clase media, le importa un bledo el impacto medioambiental y el desarrollo sostenible. Cuando el ciudadano del Tercer Mundo pasa a engrosar la lista de ciudadanos en vías de desarrollo, quiere tener el mismo coche que Usted tiene y consumir la misma energía por persona que en Europa, EE.UU. o Japón, porque para eso las ha pasado muy, muy mal. Porque este Primer Mundo ya ensució lo suyo durante los siglos XIX y XX y destruyó el 99% de los bosques originales de Europa. Ahora queremos que los demás no ensucien su entorno. Aunque sigan en la pobreza.


No se preocupe por el medio ambiente, todo se arregla solo. Cuando China, India, Brasil, Indonesia, México, Malasia y Rusia tengan una masa de clase media con las comodidades que Usted da por hechas (agua corriente, calefacción, luz eléctrica, teléfono, etc.), estas mismas masas exigirán a sus gobiernos una mejor calidad medioambiental. La suma de estos países ya es una economía mayor que la del Primer Mundo, y la diferencia será cada mayor, pero a su favor. ¿De verdad se cree Usted que van a hacer caso a los profetas del cambio climático y del desarrollo sostenible?


Tenemos que irnos acostumbrando a que lo que llamamos el Primer Mundo, cada vez pintará menos en la escena mundial. Y como esta idea del cambio climático, desarrollo sostenible y demás no parece que haya calado mucho en el mundo en desarrollo, islámico o en el África mas destrozada, pues la practicaremos (por ahora) sólo en el Primer Mundo. Tal vez, dentro de unas pocas generaciones, si todo va bien y estos países emergentes alcanzan un nivel de vida similar al del Primer Mundo, se empiecen a plantear ellos mismos el conservar y proteger el medio ambiente. Al igual que ocurrió en Europa desde el S XIX (contaminación por revolución industrial) hasta ahora (obsesión por todo lo “verde”).


Negarle a todos estos seres humanos el acceso al progreso en nombre de todo lo “verde” es hipócrita, es un vano esfuerzo y es muy peligroso para todos.


No se preocupe por la Tierra, aguantará unas décadas mas de contaminación, pues soportó cosas peores. Y la Humanidad también. Lo que no aguantará el ser humano será la brecha mundial entre ricos y pobres.

Sobre las virtudes

En España, Europa y América pertenecemos (por ahora) a un mundo de cultura cristiana. Eso quiere decir que independientemente de cómo sintamos esta religión, nuestra sociedad está impregnada de esos valores. En otras culturas tienen otros valores y en cierta forma también son consecuencia de sus religiones. Esto es así y parece que va a seguir durante mas tiempo. Y es bueno que así sea, así se cohesionan las culturas y las civilizaciones.

Virtudes. Justicia
Siempre se nos ha hablado de las virtudes. En Occidente son la fe, la esperanza y la caridad. A priori, efectivamente parecen virtudes. Pero como en este mundo cruel nada es lo que parece, vamos a meditar sobre ellas. Para ello, se puede usar el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española.
Se habla de la fe. Pero, ¿fe en qué? Se dice que la fe es creer en lo que no se ve. En la religión católica, es primera de las tres virtudes teologales, asentimiento a la revelación de Dios, propuesta por la Iglesia. O también es un conjunto de creencias. Hablando claro: es en lo que cree el rebaño y en lo que le dicen sus pastores que hay que creer. Sean o no sea racionales estas ideas. Eso es lo de menos. En un pegamento social. Se tiene fe, entre otras cosas, en los reyes magos, en la vida tras la muerte, en el ratoncito Pérez y en que nos toque la lotería. Como puede apreciar, todo ello muy racional y demostrado por la experiencia cotidiana. Absurda, así es la fe. Al igual que el culto a los dioses de egipcios, griegos y romanos nos parece absurdo, así se verán nuestras creencias dentro de varios milenios. Por lo tanto, si tener fe te ayuda a seguir por la empinada cuesta de la vida, adelante. Pero ya sabes el resultado. Y ya he visto muchas veces que cuando las cosas pintan verdaderamente mal, estas creencias se derrumban. Sólo sobreviven los que tienen fe en si mismos.
La esperanza es una virtud teologal por la que se espera que Dios dé los bienes que ha prometido. También es un estado del ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos. Esto no es una virtud, es un síntoma de debilidad y de incompetencia. Cuando basamos todo en la esperanza, es que ya no tenemos opciones, ya sea por las circunstancias o bien por haber sido torpes y no haber logrado planear los acontecimientos. Un ser humano verdaderamente capaz nunca esperará nada de esta virtud, porque es pasiva, cómoda y simplemente te exige esperar. No puede dar resultados, pero a cambio anestesia la voluntad.
Mas conflictiva es la caridad. En la religión cristiana consiste en amar a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a nosotros mismos. Lo que bien mirado no está mal, lástima que la sociedad diga esto y actúe al revés o de cualquier otra forma. Allá cada cual en cómo lo practica y si de verdad le va bien en la vida. También es una virtud cristiana opuesta a la envidia y a la animadversión, pero nadie ha logrado expulsar del comportamiento humano estas lacras, tal y como se puede apreciar. Quizás es que la practicamos poco. Hay otra definición que es la limosna que se da, o auxilio que se presta a los necesitados. Lo que está muy bien, sobre todo para la conciencia del que lo hace. Sólo me gusta una definición: actitud solidaria con el sufrimiento ajeno. Es la única forma de enfocar esta virtud ante la que me descubro.
En resumen, y tal como lo veo: si has de tener fe, tenla en ti mismo; si has de tener esperanza, es que estas desesperado y ya nada funciona; y si has de tener caridad, mejor ser justo y compasivo.
Creo que esto de la virtudes no es tan virtuoso como parece. Siento que nos debilita mas que nos fortalece. Naturalmente, al escribir esto a cada cual le sonará según sus creencias y muchos se van a escandalizar por salirme de lo cultural y políticamente correcto. Eso me pasa por olvidarme un rato de la hipocresía, que tal vez sea una virtud...
Entonces, ¿cuáles son las virtudes? A Usted le dejo la respuesta, pero será mejor que en su interior las descubra sin conformarse con lo que le han contado.

Graffiti, pintadas y garabatos

En Pompeya ya se hacían graffiti. Se han encontrado muchas. Eran del tipo “bebe vino en la taberna Manolum” o “el vino de Manolum está aguado”. Al contrario que en el presente, todas se ven y se entienden. También se han encontrado en las pirámides de Egipto o en la Gran Muralla china y están escritas con la misma idea.


Como el mundo avanza, esta materia se ha puesto al día. A mi modo de ver las hay de diferentes tipos. Para empezar, están los graffiti que podemos comparar con el Arte. Da gusto ver algunas de ellas, son verdaderas obras maestras que nada envidian a las de muchos pintores. En algunos casos las superan, ya que algunos pintores consagrados son simplemente unos estafadores pintamonas. Pero esto sería motivo de otro artículo. En fin, estas demostraciones de arte popular me parecen muy bien porque cubren muros desnudos con estas muestras de ingenio y buen hacer. En música se podrían comparar con Mozart o con Elvis Presley, dos clásicos eternos.

Graffiti

Después están las pintadas. Su característica principal es que se entienden. Suelen ser mensajes reivindicativos desde el tipo “si la mierda fuera oro los pobres nacerían sin culo” o como la que apareció en la tapia de un cementerio: “levantaos vagos, la tierra para el que la trabaja.” Ingeniosas y con mensaje. También las hay mas claras: “fulano, cabrón” o “mengano ladrón”. En fin, tipo denuncia, sin florituras, como habla el pueblo. Siguiendo mi comparación musical, serían canción protesta. Curiosamente, de éstas no verá muchas por España. Donde yo vivo se dice que hay una brigadilla de limpieza dedicada a limpiar exclusivamente las dedicadas al Alcalde de turno y Cía. El resto de “aludidos” ya espabilan por si mismos para limpiar sus “alusiones”. No verá ninguna que dé caña a nuestros estupendos políticos. Igual que con Franco, algunas cosas no cambian.

Bajando de nivel, están las de los WC y las de “aquí estuvo Manolo”. Las de WC también tienen su aquel, y he de confesar que con algunas me reído bastante. El que no se reía era el dueño del local cada vez que veía alguna y tenía que limpiarlas. Las que aún tienen menos gracia son las otras, sobre todo en monumentos de varios siglos de antigüedad o realizadas a navaja sobre la corteza de un árbol. Hay que ser vándalo y gilipollas para cometer este atentado al bien común. En música serían la canción de un borracho.

Y siguiendo con la música, ahora viene el ruido. El mismo ruido de las mierda de motos sin silencioso o de los que llevan el coche con el equipo de música con el “pumba pumba” a toda hostia. No hay rincón donde no se las vea. Son unos garabatos indescifrables que ensucian todo. Se pueden “admirar” en paredes de edificios públicos y privados; sobre pintura, madera, mármol y hasta sobre árboles; rayando cristales en escaparates; en transportes públicos y en los sitios más insospechados. Su limpieza nos sale muy cara a todos y dejan a la ciudad con una imagen muy penosa. Tal vez con la imagen y el ruido que se merece…

Hay excepciones: en las mansiones donde viven los que de verdad MANDAN no hay garabatos, ellos tienen cámaras y guardias de seguridad. Por favor, no van a ser como la plebe, qué ordinariez, siempre ha habido clases. Así que en el fondo, me parece muy bien que estos individuos garabateros sigan campando a sus anchas, así
nos recuerdan lo floja que es esta sociedad que traga con todo en nombre de no se qué tolerancia y qué talante.

Viva el ruido, viva las pintadas y viva los garabatos. Y viva la madre que los parió.

La conciencia tenía un precio

En este ruin planeta todo tiene un precio. Ya escribió Quevedo que “Madre, yo al oro me humillo, / Él es mi amante y mi amado, / Pues de puro enamorado / Anda continuo amarillo. / Que pues doblón o sencillo / Hace todo cuanto quiero, / Poderoso caballero/ Es don Dinero.”

Pidiendo limosna. Todos sabemos que los gatos exageran...
La conciencia no escapa a esta regla. Lo censuramos en políticos, famosos y personas públicas, pero secretamente lo envidiamos y también estaríamos dispuestos a vendernos por un plato de lentejas. O a prostituir nuestra alma por dinero. De hecho, lo hacemos todos los días, porque si no nos pagaran ¿quién iría a trabajar?

¿Qué es una limosna o una propina sino comprar un poco nuestra conciencia? Llevado un poco mas lejos, ¿no es lo mismo lo que nos venden como caridad? ¿Y la solidaridad, cuando nos piden dinero? Haciendo una pequeña contribución, nuestra conciencia se anestesia. Es otra curiosa utilidad del ruin metal.

Como hace tiempo que hay quien ya reparó en este mecanismo mental, resulta que es un curioso negocio. Los Papas medievales que vendían bulas, los tiernos niñitos que piden por una buena causa, las puñeteras rifas de Navidad, las técnicas que usan los mendigos, todo es lo mismo: hacernos pagar por nuestra mala conciencia.

Ahora, a este truco le han dado una vuelta mas de tuerca. Por televisión, para variar. Te piden para ONG, s, para parar enfermedades y hambre en el Tercer Mundo y, en general, para las neuras y miedos de este Siglo XXI que empieza tan estúpido como acabó el anterior. Y al final, con tanto apelar a tu conciencia, acabas un poco jodido, pues aunque no estás para rascarte el bolsillo, tampoco te quedas indiferente ante tanta desgracia ajena.

Bueno, siempre se puede reeducar la conciencia. Piense que si sus dineros son escasos (que lo son, ya me dirá cuánto ahorra para imprevistos y para su vejez) bastante hace con sobrevivir y pagar sus impuestos como un ciudadano razonablemente normal. Estos impuestos deberían servir, entre otras cosas, para todas estas causas.

Ya advertía Huanchu Daoren (ver enlace): “cuando los que hacen obras de caridad las hacen sin sentimiento de autosatisfacción y sin pensamientos de recompensa, incluso una pequeña donación es grande. Cuando los que ayudan a los demás calculan su propio sacrificio y piden gratitud y recompensa, incluso una gran donación es pequeña. Si temes que la gente sepa que has hecho algo malo, hay algo bueno en lo malo. Si estás ansioso porque la gente sepa que has hecho algo bueno, entonces hay algo malo en lo bueno.”

Así que si alguien tiene alguna duda con su conciencia, observe que los que están podridos de dinero no tienen ningún problema con su conciencia y son los que de verdad deberían aportar dinero para todas esas causas, no Usted. Tal vez por eso ellos son ricos y Usted no.

Disfrute de sus muy merecidas vacaciones y no se deje engañar por su conciencia. Ni por la de otros.

Guiris

Durante muchos años, en España, a los turistas les hemos llamado “guiris”. Ellos son el motor de nuestra economía. Y al verlos por nuestros lares, durante años hemos observado que en general eran bastante horteras. Además, manejaban bastante mas dinero que nosotros. 

Guiris
Durante muchos lustros siempre había pensado (y sentido) qué méritos tenían esos individuos e individuas para que vivieran mucho mejor que yo y la mayoría de mis paisanos. Lo que me jodía bastante y me generaba cierto rencor, hay que reconocerlo.

Ahora los españolitos ya somos europeos de primera. Nuestro nivel de vida ha subido sensiblemente. Y somos tan “guiris” como el resto de los “guiris”. Vamos, que somos una horda de nuevos ricos armados con atuendo hortera y cámara digital de fotos a la conquista del mundo. Actualmente te puedes encontrar españolitos haciendo el “guiri” en cualquier esquina del mundo mundial. Qué cosas, hace una generación era lo mismo, pero te los encontrabas de curritos haciendo trabajos que nadie quería hacer.

En el Caribe, se nos llama “gringos”, como si fuéramos Made in USA. Salvo el idioma común, no se nos percibe muy diferentes al yanqui de turno. Por mi parte, también he sido “guiri” en varios países. Y tras observarme y observar a mis paisanos, he llegado a la conclusión de que somos tan “guiris” como el resto de los nuevos ricos que hay ahora en el mundo. Eso si, con nuestras peculiaridades nacionales, como las tienen japoneses, ingleses, alemanes, etc.

Y lo que mas me choca de los turistas españoles es que nos creemos que somos turistas diferentes al resto. Me explicaré. Pensamos que como vamos de buen rollito (que suele ser cierto algunas veces, por otra parte), que como nos mezclamos mas con la población local que esos malditos estirados anglosajones (o eso nos parece) y que como “zoy españo, cazi ná”, los nativos de los países donde aparecemos nos deben tratar mejor que al resto de los guiris. También pensamos que eso vale para las misiones de paz y buen rollito donde aparecen nuestras Fuerzas Armadas.

Luego pasa lo que pasa. Que en pocos días nos vuelan un blindado por los aires en el Líbano y nos masacran unos turistas en el Yemen. Hay que joderse, qué poca consideración con estos turistas y militares tan enrollados. Lo normal sería que se lo hiciesen a los yanquis o a los de Norteuropa, que son unos sosos y desaboridos orgullosos. Pero a las personas mas guais del Primer Mundo, eso es un gran error, por favor, a donde vamos a ir a parar. ¿Es que no saben dónde se originó la Alianza de Civilizaciones? Un poco de respeto, almas de cántaro.

Lo que tal vez no hemos pensado es que al talibán de turno le importa un carajo nuestro buen rollito y sólo ve a unos jodidos occidentales a los que odia de forma visceral. Lo que tal vez hayamos olvidado es que el sonriente camarero que nos sirve el cóctel tropical en la piscina del hotel tal vez haya escupido en nuestra copa porque está harto de aguantar a gringos y guiris que porque tienen mas dinero que sus paisanos se creen que pueden conseguir cualquier cosa. Y este camarero que no nació en España ya trabaja aquí...

Españolito, ¿tan poca memoria histórica tienes que ya no te acuerdas de cuando estabas al otro lado de la barra del bar?

Paz, mucha paz, pero ¿qué es la paz?

Parecería que la paz podría ser la ausencia de guerra. Podría ser. Sin embargo, hay situaciones de lugares sin guerra que no podríamos considerar en paz. Si no es la ausencia de guerra, ¿qué es?

¿Un estado mental personal? Tal vez, ya que hay personas en situaciones extremadamente conflictivas que parecen tener una gran paz interior y una gran serenidad.

Marcianos belicosos
¿Es natural la paz? Podría parecerlo a simple vista. Ahora bien, si observamos con cierto detenimiento a la Naturaleza y al Universo, advertiremos que esta situación es mas bien rara. Todas las especies compiten entre si y aun una especie entre sus miembros para que el espécimen mas "dotado" transmita sus genes. Esto es válido para toda la Vida en al Tierra.

¿Somos diferentes los Homo Sapiens? Hay mas pruebas indicando que somos tan violentos como el resto de la Naturaleza que otras en sentido contrario.

¿Nuestra mente es pacífica? Responda el lector tras asomarse sinceramente a su lado oscuro (si se atreve). ¿Está Usted en Paz consigo mismo y con el mundo?

Tal vez algún Buda o similar sea pacífico, pero ¿lo somos los demás?

Entonces ¿qué es la paz? ¿es posible un grado de paz razonable?

Y si nos encontramos con una especie belicosa alienígena, ¿nos serviría de algo ser una especie pacifista?

Resultados, conclusiones y corolarios con un vaso de agua y hielo


“Decíamos ayer” en el artículo anterior que “coja un vaso vacío e introduzca varios cubitos de hielo. Luego llénelo de agua hasta justo el borde del vaso. Ponga el vaso sobre un plato hondo. Y cuando se derritan los hielos, verá en el plato la cantidad de agua que ha salido del vaso.”

Se han escrito 17 respuestas a este artículo. Muchas de ellas son respuestas a comentarios que hago en otros blogs. Otras comentan lo escrito por mí y muchos mas opinan sobre el fenómeno sin hacer el pequeño experimento.

Para mi sorpresa, nadie se ha molestado en realizar el experimento. Creo que algunos (los menos) ya sabían el resultado, pero no lo comentan. Otros se niegan directamente a hacer la prueba y otros dicen que no es extrapolable al casquete polar norte. En fin, que nadie dice que ocurre.

Pues sencillamente, no se escapa ni una gota. Y la explicación física ya se descubrió antes de que Cristo naciera, dejo a ustedes que la investiguen, no les voy a dar todo hecho…

Y al “experto” meteorólogo canadiense que nos quiere debajo del agua del mar, tampoco le voy a explicar algo que debería saber desde bachiller.

Por cierto, y siguiendo con expertos, ¿Sabe el tanto por cien de metereólogos de entre los científicos que han elaborado el informe sobre el cambio climático para la ONU? ¿Sabe cuánto han cobrado y qué subvenciones han recibido? Investiguen, investiguen...

Una perla más. En el verano de 2.003, en Europa hubo una tremenda ola de calor que dicen que se va ha repetir este año. ¿Saben cuántos “expertos” avisaron de este fenómeno y de su inusitada intensidad? No hace falta que investiguen: ninguno.

El jardinero que cuida del parque de mi ciudad falla menos, se lo juro por Al Gore y sus profetas aguafiestas.

Qué guay es ser solidario

Como en el “Primer Mundo” tenemos una hipócrita mala conciencia, a algunos de sus componentes se les ocurrió la feliz idea de donar el 0,7 % del PIB de la nación para ayuda a los países del “Tercer Mundo”.

Yo soy solidario y tu pones la pasta
Ignoro cómo se hace llegar después esta ayuda a las gentes mas desfavorecidas e ignoro también si algún dinero se “pierde” por el camino, aunque me temo lo peor, porque el que aceite maneja, los dedos se unta. Tal vez la solución sea otra, como perdonar la deuda externa de estos países. Pero eso nos haría prescindir de ciertos lujos cuya supresión no sería muy popular...

En muchos establecimientos públicos, cuando se deja propina se suele dar mucho mas de un 0,7%, por lo que estos paladines de la solidaridad que exigen esta cifra icono en realidad no están dispuestos mas que a dar una simple propina. Y bien rácana, por cierto. Por lo que me pregunto que puestos a dar, podríamos donar el 1 ó el 2 ó el 10%. ¡Que menos que eso!

Además, estos campeones solidarios proponen que este importe se deduzca de la declaración al fisco. Lo que me parecería muy bien en el caso que todos ellos realizasen esta declaración. Como en mi caso (y seguramente el suyo) sí que declaro al fisco, me parece poco elegante el que haya quien me diga lo que debo hacer con el 0,7% de mi declaración. Ya pagamos bastantes impuestos directos e indirectos y si quiero colaborar con el Tercer Mundo, ya lo haré como me parezca y no como me digan otros que no sé si colaboran tal y como pretenden.

Como valen mas los hechos que las palabras, me imagino que, para dar ejemplo, y mientras que estos gobiernos capitalistas que sólo piensan en ellos y no dan el mísero 0,7%, estas personas ya donan no sólo el 0,7%, sino cantidades sensiblemente superiores, que para eso se erigen en la fuerza moral de esta egoísta sociedad.

Y también me imagino que muchos políticos que se han subido al carro de esta “solidaridad” ya están enviando al Tercer Mundo por lo menos el 0,7 % de sus generosos sueldos. Aunque me temo que una cosa es predicar y otra dar trigo...