Soluciones para esta crisis y milongas oficiales.


No soy economista, pero he administrado muchos dineros ajenos. Así que algo entiendo, tal vez como las amas de casa con sentido común, que no todas lo tienen. Por una vez me voy a adentrar en terrenos poco consistentes y que no son mi especialidad.

Crisis, y de las buenas
Quede claro que todo lo que lea será referido a España, aunque estoy seguro que en su país algo se podrá aplicar.

Hasta que empezó la crisis actual, la riqueza que se generaba en España era muy superior a los inmensos gastos que realizábamos. Dicho de otra manera, si no hubiéramos gastado de forma demencial, el superávit hubiera sido mucho más grande, tal vez descomunal. ¿Dónde estaban (y están) esos gastos tan fastuosos? Ahora lo veremos. Tal vez si se suprimieran se acabara el déficit de las cuentas. Porque ingresos va a haber pocos. Veamos.

Tenemos TV, s privadas y públicas. Estas últimas, en déficit crónico y en aumento, sobre todo las autonómicas. Suprímanse y veremos un ahorro descomunal. Lástima que los caciquillos locales no puedan emitir su propaganda ni colocar a sus amiguetes.

Los partidos políticos se financian a través del Estado. De ellos, hay uno (ANV) que es parte de ETA. Estamos pagando a asesinos. Y esto no lo digo yo, lo dice un juez. El resto de partidos no mata, pero jode que no veas. En otros países civilizados el Estado no los financia.

Con los sindicatos pasa lo mismo. ¿Por qué no están en la calle exigiendo al Gobierno que afronte la crisis? Pues porque están pagados por el Estado. Pagados por Usted y por mi, aunque el que decide si les paga y cuánto es el famoso “Gobierno de España”. ¿Sabe cuántos “liberados” tienen en total lo sindicatos? Se calcula que mas de 100.000. Que cobran y no curran. Un chollo.

Al acabar la Dictadura había cuatro veces menos funcionarios públicos que 30 años más tarde. Es normal, hay mas administraciones (estatal, autonómica, ayuntamientos, comarcas, Europa, organismos para coordinar este lío, organismos que aglutinan este lío, y en general, carguillos para colocar a Juanillos que son primos, cuñados y amiguetes del político de turno). Total: unos tres millones para gestionar a cuarenta y cinco millones de españolitos. Creo que la difunta Unión Soviética tenía menos en proporción. Acabó en la ruina.

Ya que menciono la Dictadura (que espero no se repita), desde que el inefable Caudillo muriera y ahora rigen la nación estos prohombres democráticos, la población reclusa no para de crecer y nos acercamos a niveles similares a las purgas franquistas después de vencer la Guerra Civil. Da que pensar. ¿Por qué menciono este tema al hablar de economía? Pues porque, consideraciones morales aparte (daría para otros post) un preso nos sale muy caro.

Y además se hacen presupuestos increíbles. Dicho de forma sencilla, está previsto gastar más de lo que se ingrese. Eso ya de entrada. Lo malo será cuando los ingresos sean menos de los previstos y los gastos más. Nos vamos a reír mucho. Si usted cobra pongamos que mil sextercios al mes, ¿piensa gastar mil doscientos todos los meses? Pues lo economistas del estado lo ven correcto.

Y Usted dirá, bueno, son las cuentas del Estado. No se engañe, son las suyas, le va a joder a impuestos directos e indirectos. En la Edad Media, ni los prestamistas judíos pasaban del 10-15% de interés, rebasarlo era usura. En cualquier nómina el Estado se lleva 1 euro de cada 4 ó 5 que cobras. El IVA es casi todo el 16%. No sé cuanto exige la Cosa Nostra a los comerciantes de Palermo, a lo mejor nos sorprendíamos.

Se está proponiendo que la Iglesia Católica se subvencione sólo sin ayuda del Estado. No entro en discutir si la medida es buena o mala, pero si lo que queremos ahorrar, que se deje de subvencionar a partidos, sindicatos y TV en quiebra. Y que se limpie la piel de toro de carguillos y Juanillos. Seguro que me bajaban los impuestos.

Mientras no acometan estas medidas, por favor, que los políticos de ningún partido subvencionado me cuenten milongas. Y si van a inyectar muchos euros en la economía, que lo hagan en mi cuenta, no en la de los ricos.

El sentido de la vida

El sentido de la vida y el de la muerte, que van pegados y son inseparables.


Estas preguntas ya se las hace el ser humano desde que tiene consciencia, así que no voy a ser yo el que descifre el misterio que a tantas personas ha traído de cabeza. Como Sócrates, solo puedo decir que sé que no sé nada. Aunque esta frase tiene su miga. De momento, hagamos un poco de historia.

El Sentido de la vida
En el Siglo IV a.d.C. hubo una explosión de sabiduría de la que poco más se ha avanzado hasta la fecha. En la India ya hacía siglos que se opinaba que el ciclo vital era una incesante repetición de vidas y reencarnaciones. Las acciones de una vida determinaban la siguiente. A eso le llaman karma. El sentido de la vida es romper con esa eterna rueda (samsara) y alcanzar el nirvana, o integración con la Unidad (o algo así). El budismo no aporta prácticamente nada nuevo a esa idea, salvo el decir que aboliendo el deseo se puede lograr ese estado. En esa época, en Israel, los profetas del Antiguo Testamento ya establecen que hay un sólo Dios y que nos jugamos la eternidad en esta vida. Según nuestra conducta, iremos al cielo o al infierno, y además de forma definitiva. Nada nuevo ya que durante siglos, en Egipto se creía que al morir nuestra alma era pesada por Anubis y según su virtud se dirigía a un sitio o al otro. En la Grecia y en la Roma clásica, Caronte nos llevaba en su barca al Hades o inframundo tras abandonar esta existencia. En China, Lao Zi crea el taoísmo y en su doctrina dice que el ser humano es la unión de una parte que corresponde al Cielo y otra que corresponde a la Tierra. Al morir, cada parte regresa a su origen y se integra con el Tao, que es indefinible por naturaleza. También aparece la regla moral de Confucio. Ésta filosofía piensa que si averiguar el sentido de la vida y el vencer a la muerte fueran muy importantes, la Humanidad dedicaría mas esfuerzo a solucionarlo. Por lo tanto, es mejor centrarse en esta vida.

Mas tarde, aparecen la “religiones del Libro”, el Cristianismo y el Islam. En cuanto al sentido de la vida no aportan nada que no haya descubierto ya el Judaísmo en el Antiguo Testamento: al morir, o vas al cielo o al infierno. También el budismo pasa a China y a Japón y en estos países toma forma el budismo Chang o Zen. Según su fe, al morir, vuelves al lugar de donde viniste, con lo que no aclara gran cosa (o tal vez lo aclara todo). En realidad, casi todas las religiones de Extremo Oriente creen que la muerte (y la vida) es una ilusión. No estoy al día sobre lo que las civilizaciones precolombinas pensaban al respecto, lo investigaré, aunque no me suena que haya nada nuevo sobre lo ya escrito.

Muchas religiones están imbricadas con las corrientes filosóficas de cada época. La filosofía tampoco aporta mucha mas luz sobre el tema. También hay muchas personas que opinan que detrás de la vida no hay nada y nos retan a demostrar lo contrario. Y no les falta razón.

El Sentido de la 
Por supuesto que soy consciente que he resumido milenios de cultura de muchas civilizaciones y que me dejo infinitos matices por considerar. Hay varios datos claros: habremos avanzado mucho en según qué cosas, pero sobre el sentido de la vida estamos perfectamente ignorantes; nadie ha vuelto de la otra orilla para contarnos de qué va esto, y hasta ahora, las religiones y filosofías dan cierto consuelo y eso es todo. Solos nacemos y solos nos vamos, es un acto personal, como toda nuestra vida. Así que tal vez la pregunta correcta no es cual es el sentido de la vida, sino si esta pregunta tiene algún sentido.

De momento, me quedo con la cita de Calderón de que “la vida es sueño y los sueños, sueños son” y con otra de Shakespeare: "dormir, tal vez soñar, pero ¿cómo serán los sueños de la muerte? "

No tengamos prisa, mas pronto que tarde, sabremos que hay después. O tal vez no, quien sabe. ¿Volverás para contárnoslo?

La finalidad de la especie humana


Muchos científicos, y muchos escritores de ciencia ficción, plantean la idea de que para colonizar el espacio deberíamos mandar por delante naves robotizadas que adaptaran un planeta como idóneo para la vida. Llevarían embriones de todas las especies (incluida la nuestra) y desde este planeta se repetiría la jugada hacia otro. Como idea no es descabellada y tal vez la Humanidad, más pronto que tarde, lo haga. Tal vez en el proceso destruyamos alguna forma de vida autóctona, pero sería un mal menor.

Mi amigo Manolo opina que esta idea ya está en marcha. Lo genial de la idea es que, según él, nosotros somos los robots de la especie que envía embriones por el espacio para dejar como habitables los planetas elegidos. Esta especie que nos dejó “germinar” y nos programó para los viajes espaciales es la que de forma innata denominamos Dios, divinidad, etc. a lo largo de las eras. Si por algún imprevisto la Humanidad desapareciera, estos “dioses” tienen previsto que otra especie terrestre nos releve del cometido de colonizar la Tierra, luego el sistema solar, y luego…

La pregunta del millón es cuándo esta especie alienígena se presentará para recoger el trabajo realizado por la Humanidad. ¿Nos rebelaremos o les adoraremos? Quien lo podría saber. De todas formas, nosotros ya estamos jugando a este juego con la genética y la robótica. Pronto lo sabremos en propias carnes.

Hay otra opción que tampoco tiene gracia: que ahora mismo otra especie extraterrestre plantee reconfigurar la Tierra para su uso y disfrute, caiga quien caiga, que sería toda la biomasa actual (a la que pertenecemos). Un buen meteorito como antiséptico y repoblar con su genética propia. Tal vez ya haya ocurrido y nosotros seamos uno de los resultados.

¡Qué cosas mas raras piensa mi amigo Manolo!

Ratas, genética y caníbales.


El secretario de Bienestar del estado indio de Bihar, Vijay Prakash, dice que la gente debería comer ratas para aumentar su consumo de proteínas y para que los roedores no acaben con el trigo. Si Usted lo piensa, tiene su lógica. Lástima que a nadie nos guste la carne de rata. Aunque, ¿está seguro de no haberla comido? Yo no lo estoy.


El eterno Príncipe Carlos de Inglaterra denuncia los alimentos genéticamente modificados y afirma que la biotecnología "no ha aumentado el rendimiento de las siembras".


Ratas, genética y caníbales.
Ratas, genética y caníbales.

En los años 70 se prohibió el uso del insecticida DDT por tener ciertas propiedades cancerígenas. Casi había logrado eliminar en muchos países el mosquito de la malaria. Al insecticida se le atribuyen decenas de miles de muertes. Actualmente no se ha logrado aún un arma tan eficaz contra esta enfermedad. Las muertes se cuentan por millones. Pero en su mayoría son del tercer mundo, menos mal.

Somos 6.000.000.000 humanos bajo el cielo (algunos pocos sobre él). Y la cifra sigue subiendo. Desde que el mundo es mundo se han modificado las plantas y animales que nos comemos. Actualmente la genética logra que esto se haga más rápido. ¿Son buenos los productos modificados genéticamente? Creo que son menos malos que las muertes en masa por hambrunas. Pero claro, las hambrunas en su mayoría son cosas del tercer mundo, menos mal.

Me parece muy bien que se controle la tecnología genética, pero es inevitable si hemos de comer TODOS, todos los días y de forma razonable, sobre todo cuando nos acerquemos a los 10.000.000.000 humanos y luego los superemos. Los que se oponen a todas estas soluciones deberían aportar las suyas y demostrar que funcionan. La solución del Príncipe Carlos con sus cultivos ecológicos reduciría el rendimiento de los campos a la cuarta parte, eso sí, todo muy ecológico. Y el abono sería con estiércol. Resultado: todo el planeta lleno literalmente de mierda y hambriento en sus tres cuartas partes. Menos mal que así las hambrunas sólo serían para el tercer mundo. ¿O a lo mejor sólo comerían bien lo súper ricos? Los demás, a comer ratas. Cuando se acaben, ¿qué carne quedará? No lo sé, pero habrá muchos humanos, que al fin y al cabo también somos proteínas…

¡Que aproveche!


Imagine un mundo sin teclados


Imagine un mundo sin teclados. ¿Verdad que le cuesta? En el ordenador, en el teléfono, en realidad, en casi todo. ¿Cuándo fue la última vez que escribió a mano? ¿Le costó esfuerzo? ¿Le gustó su caligrafía?

He visto textos manuscritos desde finales del siglo XIX y principios del siglo XX y me quedo admirado con la letra con la que escribían, siento una sana envidia de aquellas gentes. Muchos aun viven y escriben igual de bien. Ahora nos quejamos que la letra de los médicos es casi indescifrable, pero vengo observando que cada vez todos escribimos peor. Es difícil encontrar a alguien con una letra bonita y cautivadora y cuando lees una letra elegante, te sorprendes. Son cosas que vamos perdiendo por el camino gracias a los adelantos técnicos y a las nuevas tendencias. Igual que en Europa se perdió el latín a costa del inglés. A veces no sé si avanzamos en algunas cosas.

No hace falta ser grafólogo para que un texto manuscrito nos haga sentir cómo es la persona que lo escribe. Si por ejemplo, viviéramos en 1958, casi todo lo que hiciéramos sería a mano. Y estoy seguro que, en general, por nuestra caligrafía quedaríamos en un mal lugar. En China y Japón hay concursos de caligrafía y es de buen tono el escribir de forma correcta y elegante. En Occidente, esto nos suena a chino, valga el juego de palabras. Es una pena.

Por mi parte, he vuelto a rellenar de tinta mi pluma y llevo varias semanas forzándome a escribir uno o dos folios a mano. Cuando digo escribir me refiero a escribir con la mejor caligrafía que soy capaz. Y los resultados son curiosos. Me acaba doliendo la mano y a veces el brazo. En el mejor de los días la calidad de mis letras obtendría un aprobado raspado, para mis bisabuelos sería la letra de un iletrado. Tengo mucho camino por andar, uno nunca se acaba de conocer. Sin embargo, también hay beneficios: se aumenta la concentración y se alejan los problemas, te relajas. Cuando lleve más tiempo añadiré otra dificultad al ejercicio memorizando sonetos y escribiéndolos después. En mi caso, me encanta Quevedo y Cervantes, será una buena ocasión para volver a los clásicos. Todo esto me lleva unos 20 a 30 minutos y creo que merece la pena, se lo recomiendo.

Tal vez lo que nos enseñaban a base de repeticiones en el colegio en los años sesenta y setenta estaba bien pensado y tenía su fundamento, no hay otra forma de aprenderlo. Ojalá que alguien invente algo para poder escribir en Internet como si usáramos papel y pluma, sería mas bonito y tal vez se escribirían menos chorradas.

Crisis, ¿qué crisis?


En el mundo se habla de crisis. En España se habla de crisis. Tal vez de recesión, hasta de la “crisis perfecta”, como la película de la tormenta perfecta. Me imagino que en su país, si no vive en España, también están pasando lo suyo. ¿O no?

Me explicaré, por lo menos para lo que veo en mi tierra y alrededores europeos. Es evidente que los precios están subiendo, y mucho. Es evidente que el paro sube. Ya ocurrió en otras ocasiones. Pero aun hay pan y aun hay circo. La selección española ha ganado la Eurocopa, luego hay olimpiadas, el Tour de France, etc. Que no pare el espectáculo. Veo los bares igual de llenos, la gente se va de vacaciones como siempre y no se aprecia nada extraño. No hay hambre ni desesperación. Así son las crisis en el Primer Mundo. Un resfriado, que al que pilla lo jode bien, pero que en conjunto sólo hace apretar el cinturón, que tal vez nos hacía falta. Este resfriado en otros países será una grave neumonía, pero nosotros nos seguiremos mirando el ombligo. Claro que una neumonía parece al principio un resfriado, torres más altas cayeron. Pero no nos preocupemos, nuestros excelsos gobernantes y demás tribu con poder decisión velan por nosotros, ellos también se aprietan el cinturón. De momento, ya prescinden del coche oficial y se desplazan en transportes públicos para dar ejemplo. Además, presentan sus cuentas particulares con pelos y señales y se someten a auditorias públicas sobre sus finanzas antes y después de ocupar un cargo. Transparencia. Mucha transparencia, claridad y confianza en nuestra clase política y económica. Para que luego digan los malpensados como el que esto escribe.


Si la crisis le está apretando, espabile Usted solito porque nadie le va a ayudar. A los que viajan en coche oficial, la crisis le resbala. Así, como suena. De todas formas, los chinos, que son muy ingeniosos, hace siglos que dicen que crisis se compone de peligro y oportunidad. Aléjese del peligro y aproveche las oportunidades, que las habrá. Seguro que alguno que viaja con chófer ya está en ello.


Suerte para todos. Ya no pintan oros y parece que vienen bastos. (1)


(1) Palos de la baraja española.

El gen de la maldad


Hace tiempo se decía que el inconsciente era un tirano y que determinaba todos nuestros actos, por lo que no podíamos ser libres. Durante muchos siglos se tomaba muy en serio el determinismo, una especie de fatalismo que razonaba que como el destino estaba escrito daba igual lo que intentaras hacer. Otras escuelas de pensamiento creen que al ser las personas el producto de las circunstancias, ambiente y entorno no tenemos elección: Al Capone podría ser Usted si hubiera nacido en sus mismas circunstancias.

Actualmente se escucha cada vez más el tema de los genes. Por ejemplo, alguien es un cabrón con pintas, un gilipollas, un medio tonto o un genio porque tiene un gen que le obliga a serlo. El caso más espectacular (por ahora) en España, es el de un violador reincidente. Su abogado y algún “científico” de medio pelo dicen que tiene un “medio gen” que le obliga a relacionarse con las mujeres como el hombre de las cavernas: garrotazo en el cogote y aquí te pillo, aquí te mato. Y yo voy y me lo creo, no te jode. Estos listos saben un rato de medios genes y de antropología prehistórica. En fin, para que extenderse, tal vez si ellos fueran las víctimas dirían otra cosa que les saldría de lo mas hondo de sus genes…

Y esto va en serio. En algunos países se atenúan o absuelven delitos basándose en el tema genético. Por esta lógica, Stalin y Hitler y tantos hideputas que en el mundo han sido, saldrían absueltos.

Algo habrá en los seres humanos de predisposición genética, tiranía del inconsciente, determinismo y circunstancias del entorno. Admito que a algunas personas les es mucho mas difícil que a otras no doblegarse a todos estos condicionantes. Pero de ahí a emplearlo como coartada para cualquier comportamiento, me parece un insulto a la Humanidad, a su inteligencia y sobre todo a quienes padecen sus salvajadas. Aunque tenían su puntito borde, creo que en la Antigüedad eran más responsables de sus actos. Con el tiempo tal vez vamos a peor. Seguro que será por los genes. El Diablo se esconde en el ADN, mal asunto.

Tontos, lelos, estúpidos, bobos y los que creemos que no lo somos


http://www.elartedelaestrategia.com/baltasar_gracian.html
¿Conoce Usted algún tonto? No me conteste todavía, espere hasta llegar al final de estas líneas. Seguramente tiene un compañero a quien por sus escasas luces no se le encomiendan ciertas tareas. Naturalmente, estas tareas las acaba realizando Usted. Tal vez conozca a otro lelo que, sin embargo, siempre se sale con la suya, y tal vez en más ocasiones que Usted. No creo que conozca a ningún tonto que viva mal. Reconozco que tampoco su vida es para tirar cohetes, pero todos los que yo tengo por tales viven razonablemente bien. A algunos, en su tontuna, se podría decir que son bastante felices, o por lo menos, mas que los que no nos creemos tontos.

A alguien que, a priori, no es estúpido, se le ve venir y se pueden advertir sus tretas. Jamás podrá hacer esto con un tonto. El ataque de un tonto, por su naturaleza alelada, es imparable. A mi, personalmente, los mejores goles me los han metido quienes tenía por tontos.

Antes de seguir, voy a hacer un matiz. No hay que confundir los tontos con los gilipollas. Los primeros nunca creerán que son inteligentes y en cierta forma admiten sus limitaciones. Los gilipollas y gilipollos (por aquello de la igualdad de sexos, de moda en España) se creen los más listos del mundo.

Ningún tonto se queja de serlo, por algo será. Claro, que ni Usted ni yo nos quejamos de ser tontos, lo que da que pensar…

Se ha escrito bastante sobre tontos, desde San Agustín, el Emperador Marco Aurelio, Carlo Cipolla, Peter (con su famoso Principio), Pino Aprile, Gracián, Teofrasto, De la Bruyère, Einstein y alguna que otra mente perspicaz a los que le asombra este tipo de personas. Le aconsejo investigar sobre este apasionante tema. Podría seguir divagando sobre el tema, pero no quiero aburrirle, prefiero ser breve porque de lo contrario se acaba escribiendo tonterías.

Asi que le repito la pregunta que me hago a mi mismo muy a menudo frente al espejo. ¿Conoce a algún tonto?

A mi, la pregunta me acojona.