Mostrando entradas con la etiqueta sabio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sabio. Mostrar todas las entradas

Un sabio jesuita y el autocontrol

Baltasar Gracián, sabio jesuíta, dice sobre el autocontrol: Hoy todo ha logrado la perfección, pero ser una auténtica persona es la mayor. Más se precisa hoy para ser sabio que antiguamente para formar siete, y más se necesita para tratar con un solo hombre en estos tiempos que con todo un pueblo en el pasado.



Un sabio jesuita y el autocontrol
Un sabio jesuita y el autocontrol

No apasionarse

La señal del más elevado espíritu. Su misma superioridad le libra de la esclavitud a las impresiones pasajeras y comunes. No hay mayor señorío que el de sí mismo, de las propias pasiones. Es el triunfo de la voluntad. Y si la pasión puede afectar a lo personal, nunca alcance lo laboral, y menos aún cuanto mayor sea. Esta es la forma inteligente ahorrar disgustos y de lograr reputación pronto y fácilmente.

Moderar la imaginación es el todo para la felicidad

Unas veces hay que refrenarla y otras ayudarla: el buen sentido la ajusta.

Tener entereza

Hay que estar siempre de parte de la razón, con tal decisión que ni la pasión del vulgo ni la fuerza de la violencia obliguen jamás a pisar la raya de la razón

Sopesar las cosas

Más las que más importa. Algunos hacen mucho caso de lo que importa poco y poco de lo que importa mucho, sopesando siempre al revés. El sabio todo lo sopesa, aunque ahonda especialmente donde hay profundidad y dificultades y dónde cree que a veces hay más de lo que piensa.


Conocerse a si mismo
Conocerse a si mismo
El Arte de la Prudencia

No rendirse a los malos humores

El gran hombre nunca se sujeta a las variaciones anímicas. Conocerse es empezar a corregirse.

Saber esperar

Hacerlo demuestra un gran corazón, con más amplitud de sufrimiento. Nunca apresurarse, nunca apasionarse. Si uno es señor de sí, lo será después de los otros. La espera prudente sazona los aciertos y madura los secretos pensamientos.

Nunca perder la compostura

La finalidad principal de la prudencia es no perder nunca la compostura. Cualquier exceso de pasiones perjudica a la prudencia. Uno debe ser tan dueño de sí que ni en la mayor prosperidad ni en la mayor adversidad nadie pueda criticarle por haber perdido la compostura.

Conocerse a sí mismo

Conocer el carácter, la inteligencia, las opiniones y las inclinaciones. No se puede ser dueño de sí si primero no se conoce uno mismo. Cuando uno se despreocupe de su imagen exterior, debe conservar la interior para enmendarla y mejorarla. Tiene que conocer las fuerzas de su prudencia y perspicacia para emprender proyectos, comprobar su tesón para vencer el riesgo, tener medido su fondo y su capacidad para todo.

CONTINUA EN:

Extraído del libro



El niño y el elefante


Elefante
Elefante
Cao Cao, el monarca del estado de Wei recibió un elefante como regalo de otro rey. Era la primera vez que las personas de su reinado veían un animal tan enorme. Cao Cao sintió la curiosidad de conocer su peso. No había ninguna balanza tan grande para poner en ella el enorme elefante y ninguno de sus ministros, consejeros o sabios sabían cómo pesar al animal. Cao Chong, el hijo menor de Cao Cao, que tenía entonces cinco años, se ofreció a ayudarles. La gente internamente se burló de su iniciativa. 

El niño pidió al monarca que hiciera subir al elefante a una barca que estaba amarrada a las orillas del río. El peso del elefante hizo que la barca se hundiera parcialmente en el agua. Cao Chong se subió a otra barca y se acercó hasta la otra en donde se encontraba el elefante. Se inclinó e hizo una raya en la borda de la barca señalando hasta donde llegaba el agua. 

Después hizo que desembarcaran al elefante y que cargaran de piedras la embarcación. Cuando la braca se hubo hundido hasta la señal que había hecho antes, Cao Chong, dijo: ahora, saquen las piedras y pésenlas una a una. El peso total de las piedras es igual al peso del elefante. 


La posibilidad de ver las cosas por anticipado y el ingenio son cualidades de la gente sabia. Pero la gente sabia no es la que necesariamente ha vivido mucho, sino la que ha sabido vivir lo que ha vivido. En muchas ocasiones depreciamos el conocimiento y el sentido común de ciertas personas por considerar que no tienen los estudios suficientes, olvidando que todos los seres humanos por el simple hecho de serlo tienen un conocimiento profundo de su propia realidad. Es importante tener siempre presente que todos podemos aprender de todos, inclusive de los que menos pensamos. 

Ciertamente, dentro cada uno de nosotros se encuentra las repuestas a nuestras propias interrogantes. Sin embargo, siempre es difícil descubrir lo más obvio.


Fuente: REFLEXIONES DEL VENCEDOR, Michael C. Tang, (Edaf, 2001)

El camino sabio, Dhamamapada

El camino sabio, Dhamamapada
El camino sabio, Dhamamapada

A través del esfuerzo, la diligencia, la disciplina y el autocontrol, que el hombre sabio haga de sí mismo una isla que ninguna inundación pueda anegar.

El ignorante es indulgente con la in atención; el hombre sabio custodia la atención como el mayor tesoro.

Esta mente voluble e inestable, tan difícil de gobernar, la endereza el sabio como el arquero la flecha.

Aquel cuya mente no está sometida a la avidez ni es afectada por el odio, habiendo trascendido tanto lo bueno como lo malo, permanece vigilante y sin miedo.

Así como la abeja liba en la flor, sin dañar su color y esencia, y luego se aleja, llevándose únicamente la miel, así el sabio pasa por esta existencia

Un necio consciente de su necedad es por tal razón un hombre sabio, pero el necio que piensa que es un sabio es verdaderamente un necio.

Aun si toda su vida un necio se asocia con un sabio, no comprenderá la Enseñanza, igual que la cuchara nunca captará el saber de la sopa. Si un hombre inteligente se asocia con uno sabio, aunque sólo sea por un momento, rápidamente comprenderá la Enseñanza, como la lengua capta el saber de la sopa.

Si uno encuentra un hombre sabio, quien como un descubridor de tesoros te señala tus defectos y te llama la atención sobre los mismos, debe asociarse con tal persona. Uno irá bien y no mal en la compañía de esta persona.

No habléis agresivamente con nadie, porque los que atacáis podrán replicaros de igual manera . Las discusiones crean dolor y podréis recibir golpe por golpe.

Según aconseja a los demás, debe él mismo actuar. Bien controlado él mismo, puede guiar a los otros. Verdaderamente es difícil controlarse a uno mismo.

Uno debe liberarse del odio. Uno debe abandonar el orgullo. Uno debe despojarse de todas las ataduras. El sufrimiento no toma al que controla la mente, el cuerpo y sus pasiones.

No hubo nunca, ni habrá, ni hay ahora nadie, que pueda encontrarse en este mundo que deje de culpar o elogiar a otros.

FUENTE:
Dhammapada. Descargar Gratis extracto en PDF
http://www.tusbuenoslibros.com/dammapada_anonimo.html

El libro de los 12 sabios

El libro de los doce sabios es un compendio de sabiduría política y moral clásica pasada por manos «orientales», destinada a reyes, príncipes y gobernantes.


El libro de los 12 sabios
Fue encargado hacia 1237 por Fernando III el Santo, rey de Castilla (1217-1252) y de León (desde 1230) –«y comenzaron sus dichos estos sabios, de los cuales eran algunos dellos grandes filósofos y otros dellos de santa vida»–, y se le añadió un epílogo hacia 1255, en los primeros años del reinado de su hijo, Alfonso X el Sabio (1252-1284)

Que el rey o príncipe o regidor de tierra debe amar la justicia como sea ella cabeza de su señoría.

Mucho debe amar la justicia el rey o príncipe o regidor de tierra, como sola ella es la cabeza de su señoría y poderío. Que el príncipe que no es justiciero y no obra justicia no es digno de su oficio ni seguro de si mismo. Y el miedo que los otros han de haber dél, ha él dellos. Y por ende todo príncipe la debe haber y usar y obrar y guardar y mantener, así a lo poco como a lo mucho, así a lo fuerte como a lo flaco, así a lo mayor como a lo menor. Y debe ser en la justicia peso y medida, y balanza derecha que no tuerza más a un cabo que a otro. Y el que usa de la justicia verdaderamente como debe es amado de Dios, y halo por medianero a sus hechos, y ámanlo los pueblos y los buenos y aun los malos, desque van andando, que la poca justicia hace ser muchos malos que lo no serían si la hubiese. Y es causa de todo mal y de toda desordenanza, y perdimiento de tierra. Y a todo regidor cumple de ser más justiciero y fuerte y cruel, que al rey témenlo naturalmente y al regidor por la justicia y ser justiciero y cruel, usando de la justicia sabiamente.

Donde dijo el primero sabio: «Justicia es medida derecha y ganancia igual.» Y el segundo sabio dijo: «Justicia es corona de los reyes.» Y el tercero sabio dijo: «Justicia es hermosa virtud en el príncipe.» El cuarto sabio dijo: «Justicia es castigamiento y pértiga de los malos.» El quinto sabio dijo: «Justicia es gloria de los buenos.» El sexto sabio dijo: «Justicia es poblamiento de la tierra.» El seteno sabio dijo: «Justicia es seguranza de pueblo.» El octavo sabio dijo: «Justicia es silla de Dios.» El noveno sabio dijo: «Justicia es enemiga de los diablos.» El décimo sabio dijo: «Justicia es señora de las virtudes.» El onceno sabio dijo: «Justicia es árbol hermoso y acatamiento de los sabios, pedimiento de pueblo, consolación de los pobres, aborrecimiento de los locos, refrenamiento de soberbia, vencimiento de saña, apuramiento de razón, vida segura.» Y por ende a todo príncipe conviene de la obrar y mantener y defender si quiere que sus hechos vayan adelante. Que dijo un sabio a un su amigo, dándole consejo: «Huye de la tierra donde no vieres rey justiciero, y río corriente, y físico sabedor, que ésta aína perecerá.»

CONTINUA EN:

El sabio y sus sabias palabras


El sabio y sus sabias palabras
El sabio y sus sabias palabras

El sabio dice: Las bendiciones suelen suscitar también desventuras; por lo tanto, permanece atento cuando las cosas te van bien. El éxito puede lograrse tras el fracaso; así pues, serás sabio si no abandonas en los momentos de decepción.

El sabio dice: Cuando los ricos y bien aposentados, que debieran ser generosos, son por el contrario malévolos y crueles, hacen que su comportamiento sea infame y despreciable, a pesar de sus riquezas y posición. Cuando los que son sabios e intelectualmente brillantes, que debieran ser reservados, se muestran por el contrario ostentosos, son ignorantes y necios, a pesar de su brillantez.

El sabio dice: Cuando uno ha estado en una baja posición, se sabe qué peligroso es subir a una alta posición. Cuando se ha estado en la oscuridad, se sabe cuán revelador es entrar en la luz. Si se ha mantenido la quietud, se sabe qué cansada es la actividad obligada. Si se ha alimentado el silencio, se sabe qué perturbador es el exceso de charla.

El sabio dice: Quienes leen libros pero no ven la sabiduría de los sabios son esclavos de la letra. Quienes trabajan en oficinas públicas y no aman a la gente son ladrones que roban el salario. Quienes enseñan pero no practican lo que enseñan son meros charlatanes. Quienes intentan hacer un trabajo con éxito sin considerar el desarrollo del carácter lo encontrarán sin sustancia.

CONTINUA EN:

Un viejo tonto que mueve montañas

Las montañas Taihang y Wangwu tienen una altura considerable.



Montañas
Montañas

Al norte de estos montes vivía un anciano de unos noventa años al que llamaban El Viejo Tonto.


Su casa miraba hacia estas montañas y él encontraba bastante incómodo tener que dar un rodeo cada vez que salía o regresaba; así, un día reunió a su familia para discutir el asunto.

- ¿Y si todos juntos desmontásemos las montañas? – sugirió –. Entonces podríamos abrir un camino hacia el Sur, hasta la orilla del río Hanshui.

Todos estuvieron de acuerdo. Sólo su mujer dudaba.

- No tienen la fuerza necesaria, ni siquiera para desmontar un cerrejón – objetó –. ¿Cómo podrán remover esas dos montañas? Además, ¿dónde van a vaciar toda la tierra y los peñascos?

- Los vaciaremos en el mar – fue la respuesta.

Entonces el Viejo Tonto partió con sus hijos y nietos. Tres de ellos llevaron balancines. Removieron piedras y tierra y, en canastos los acarrearon al mar. Una vecina, llamada Jing, era viuda y tenía un hijito de siete u ocho años; este niño fue con ellos para ayudarles. En cada viaje tardaban varios meses.

Un hombre que vivía en la vuelta del río, a quien llamaban El Sabio, se reía de sus esfuerzos y trató de disuadirlos.

Viejo Tonto
¿Viejo Tonto?

- ¡Basta de esta tontería! – exclamaba –. ¡Qué estúpido es todo esto! Tan viejo y débil como es Ud. no será capaz de arrancar ni un puñado de hierbas en esas montañas. ¿Cómo va a remover tierras y piedras en tal cantidad?
El Viejo Tonto exhaló un largo suspiro.

- ¡Qué torpe es Ud.! – le dijo –. No tiene Ud. ni siquiera la intuición del hijito de la viuda. Aunque yo muera, quedarán mis hijos y los hijos de mis hijos; y así sucesivamente, de generación en generación. Y como estas montañas no crecen, ¿por qué no vamos a ser capaces de terminar por removerlas?

Entonces El Sabio no tuvo nada que responder.
 
 
También le puede interesar:

Los sabios y la hipocresía

Sócrates dijo a sus discípulos: Vigilad para no ser al mismo tiempo obedientes y desobedientes a Dios. Ellos le dicen: Explícanos lo que nos dices. El les responde: rechacen la hipocresía.


En efecto, la hipocresía es aparentar ser obediente a Dios en presencia de los hombres, pero en realidad desobedecerle a escondidas.

Hipocresía. Sarkozy con Gadafi. Francia fue el primer país en bombardear Libia
Hipocresía. Sarkozy con Gadafi.
Francia fue el primer país en bombardear Libia
Uno de sus discípulos le dijo: ¿Hay algún otro tipo de hipocresía de la cual el hombre se deba guardar? Sócrates dijo: Hay algunos hombres que se ufanan de obedecer a Dios pero lo hacen a la vista de todos más que en lo secreto, con el fin de ser considerados santos por los hombres y de esta manera ser honrados por ellos.

Hay aun otra hipocresía más sutil y mas grave: cuando ayunan y dan limosna y al ser preguntados si lo han hecho responden: ¡Dios lo sabe! Lo hacen a fin de ser tenidos en mayor reverencia y para que no se diga de ellos que son hipócritas por que revelan a los ojos de los hombres sus actividades. Yo creo asimismo que son pocos los que no practican este género de hipocresía. Vigilad por lo tanto para no ser seducidos por esta hipocresía y perder el fruto de vuestro trabajo. Para que esto no suceda, haced todas las cosas con una intención recta; no busquen ser glorificados y adulados.

Otro filósofo dijo: Si caminas firmemente hacia Dios, encontrarás todo lo que buscas.

Del libro Disciplina Clericalis, de Pedro Alfonso de Huesca (1062-1140)
Para ver mas sobre Disciplina Clericalis, haz clic aquí.


Pensamientos de los sabios sobre la mentira


El tratado Disciplina clericalis es una de las colecciones de relatos moralizantes medievales mas importantes. Los relatos están diseñados para entretener, instruir y orientar la vida.


Mentirosa
Mentirosa
Un filósofo advirtió a su hijo: "Cuídate de la mentira, pues es más dulce que la carne de los pájaros". Otro: "Ya que es fácil decir una mentira, porqué parece difícil decir la verdad?". Otro filósofo: "Si temes decir alguna cosa de la cual te arrepentirás, más vale decir no que sí". Otro: "Cuida que la vergüenza de rechazar no te conduzca a la necesidad de mentir; pues es más honesto Rechazar alguna cosa que provocar largas demoras". Otro: Sumar una demora a otra demora es, en nuestra época, una astucia para rechazar al que demanda". Otro filósofo: " Si se puede ser salvado por una mentira, mucho más se será salvado por la verdad". 

Un acusado fue conducido ante el tribunal del rey, negando la acusación recibida; finalmente, fue convencido de la mentira. Entonces el rey: " Tú serás castigado dos veces: una por haber cometido el crimen, y la otra por haberlo negado". Otro, acusado de la misma manera, no negó haber cometido el crimen. Y aquellos que estaban al lado del rey le dijeron de castigar el crimen admitido. "No, dijo el rey, porque un filósofo ha dicho: Contra aquel que admite su falta, la razón quiere que no sea condenado". Y así, liberado por el rey, el acusado se fue. Sócrates " 

Sabios
Sabios
De la misma manera que el mentiroso no tiene amigos en el entorno de un príncipe, él deberá ser excluido del reino de los cielos". Un filósofo dijo a su hijo: "Di que es un mentiroso aquel que pretende que el mal debe ser vencido por el mal, pues de la misma manera que el fuego no mata al fuego, el mal no cede ante el mal. De la misma manera que el agua apaga al fuego, es por el bien que se destruye el mal". Otro: "No devuelvas el mal, para no ser semejante al mal, pero devuelve el bien, para ser mejor que el mal".  Otro filósofo: "No te fíes del malo para escapar de un nuevo peligro si has evitado uno anterior, pues no te ayudará para evitar uno parecido". 

Un habitante de Arabia dijo a su hijo: Si ves un hombre deshecho por sus desgracias, no te metas, pues será sobre el que desató al ahorcado que éste caerá".


Fuente:
Disciplina Clericalis, Pedro Alfonso de Huesca (1062 -1140)

MAS SOBRE LA MENTIRA EN:

Huai Nan Zi. Cuando la sociedad está en orden, un solo tonto no puede alterarla


El Huai Nan Zi fue escrito por un noble de la Dinastía Han y sus discípulos. 


Es un libro de filosofía taoísta china en el que explica la forma de ver el mundo por los filósofos, literatos, intelectuales, etc. Trata sobre la Paz, el Estado y la sociedad, la sabiduría y el arte de la guerra. 

Cuando la sociedad está en orden,  un solo tonto no puede alterarla;  cuando la sociedad es caótica,  un solo sabio no puede ordenar.
Cuando la sociedad está en orden,
un solo tonto no puede alterarla;
cuando la sociedad es caótica,
un solo 
sabio no puede ordenar.
Cuando la sociedad está en orden, un solo tonto no puede alterarla; cuando la sociedad es caótica, un solo sabio no puede ordenar.

Hasta los líderes más sabios han de aguardar a que presenten las circunstancias adecuadas. Las circunstancias adecuadas sólo pueden hallarse en el momento preciso y no pueden satisfacerse buscándolas en el conocimiento. El sabio se aparta del sendero y encuentra el Camino; los tontos se aferran al Camino y pierden la senda.

Quienes puedan convertirse en gobernantes han de ser capaces de dar con ganadores. Aquellos capaces de vencer a sus oponentes han de ser fuertes. Quienes pueden ser fuertes son capaces de utilizar la potencia de otros. Para poder utilizar la potencia de otros es necesario ganar el corazón de la gente. Para ser capaz de ganar el corazón de la gente es necesario tener autodominio. Para poder ser dueño de uno mismo es necesario ser flexible.

CONTINUA EN:

Antiguos Consejos de los 12 Sabios

El libro de los doce sabios es un compendio de sabiduría política y moral clásica pasada por manos «orientales», destinada a reyes, príncipes y gobernantes. Fue encargado hacia 1237 por Fernando III el Santo, rey de Castilla



Fernando III de Castilla
Fernando III de Castilla

De como debe haber en el rey o príncipe o regidor de reino poca codicia.

Codicia debe haber poca el rey o príncipe o regidor de reino, y debe huir della, como sea la más vil cosa, y en menos tenida de toda las del mundo. Y es raíz de todos males, y destruimiento de todas virtudes, y enflaquecimiento de corazón, y ensuciamiento de voluntad, corrompimiento de seso, familiar de los pecados, perdimiento del alma, denuesto al mundo, aborrecimiento de Dios y de las gentes de buena voluntad. Y tantas desordenanzas y yerros acaecen della que sería luengo de contar. Cerca de sus propiedades los sabios dicen sus dichos ante desto en el tratado de codicia. Pero no deje de ser codicioso de hacer buenos hechos y grandes hazañas y conquistas, y de los bienes y de las virtudes que viere en otros haber, codicia de las haber, y de hacer otras cosas semejantes. Que ésta es la buena codicia, y turable, y gloriosa ante Dios y famosa al mundo.


En que el rey no desprecie el consejo de los simples.

No desprecies el consejo de los simples, y sobre gran cosa, o a que se requiera juicio, ayunta a los grandes y a los pequeños, y tendrás en que escoger. Que muchas veces envía Dios su gracia en personas que no se podría pensar, y los consejos son gracia de Dios, y no leyes escritas. Aunque el fundamento de cada cosa sea buena razón, tan aína y más es dotada a los simples como a los letrados, a los chicos como a los grandes poderosos. Y recibe todos los dichos de los que vinieren a ti, que mientras más echan en el saco, más aína se finche.

En que el rey no se arrebate a hacer ningún hecho hasta que lo piense.

No te arrebates a hacer ningún hecho hasta que primeramente lo pienses, salvo cuando vieres a tus enemigos delante ti. Que aquí no hay que pensar, salvo herir reciamente y pasar adelante.

CONTINUA EN:

Dhammapada. Budismo y control de la Mente


Todos los estados encuentran su origen en la mente. 
La mente es su fundamento y son creaciones de la mente

Dhammapada. Budismo y control de la Mente
Si uno habla o actúa con un pensamiento impuro, entonces el sufrimiento le sigue de la misma manera que la rueda sigue la pezuña del buey. 

Todos los estados encuentran su origen en la mente. La mente es su fundamento y son creaciones de la mente. Si uno habla o actúa con un pensamiento puro, entonces la felicidad le sigue como una sombra que jamás le abandona.

La atención es el camino hacia la inmortalidad; la inatención es el sendero hacia la muerte. Los que están atentos no mueren; los inatentos son como si ya hubieran muerto.

A través del esfuerzo, la diligencia, la disciplina y el autocontrol, que el hombre sabio haga de sí mismo una isla que ninguna inundación pueda anegar.

Esta mente voluble e inestable, tan difícil de gobernar, la endereza el sabio como el arquero la flecha. Esta mente tiembla como un pez cuando lo sacas del agua y lo dejas caer sobre la arena. Por ello, hay que abandonar el campo de las pasiones.

No deberíamos considerar los fallos de los demás, ni lo que los otros han hecho o dejado de hacer, sino nuestros propios actos cometidos u omitidos.

CONTINUA EN:

Pensamientos sobre la sabiduría y los sabios

El tratado Disciplina clericalis es una de las colecciones de relatos moralizantes medievales mas importantes. Los relatos están diseñados para entretener, instruir y orientar la vida.



Pensamientos sobre la sabiduría y los sabios
Pensamientos sobre la sabiduría y los sabios


Incluyen proverbios, versos, fábulas y anécdotas tomadas de las tradiciones judías, árabes y de los clásicos griegos. 


El texto fue muy conocido en toda la Edad Media y traducido desde su versión original latina al francés, gascón, italiano, castellano e inglés, llegando su influencia hasta la lejana Islandia. Sobrevive hoy en 76 manuscritos latinos medievales

Pensamientos sobre la sabiduría y los sabios
Pensamientos sobre
la sabiduría y los sabios
Otro filósofo: hijo, es trabajoso subir a las viviendas elevadas, pero es fácil descender de ellas.

Otro filósofo: la enemistad de un sabio es preferible a la amistad de un loco.

Otro filósofo: no hagas gran caso a la amistad de un tonto, pues ella no dura.

Otro filósofo: es mejor la compañía de un hombre simple educado en medio de sabios, que la de un sabio educado entre aduladores.

Otro filósofo: para el sabio es más dulce una vida ruda en medio de sabios que una vida dulce en medio de tontos.

Otro filósofo: hay dos clases de sabiduría, una innata, la otra adquirida: ninguna de las dos puede sobrevivir sin la otra.

Otro: no le reconozcas a los tontos que ellos conocen la sabiduría, pues sería para ellos un insulto; y no se la niegues a los sabios, pues les sacarías lo que les pertenece.

Otro: los dones de este mundo son diferentes: a algunos les ha sido dada la propiedad de las cosas, a otros la sabiduría.

Un hombre le dice a su hijo: ¿Qué preferirás que se te de, propiedad o sabiduría? Y el hijo: cada uno de las dos necesita a la otra.

Había una vez un poeta destacado, pero pobre, mendigando, quejándose siempre a los amigos de su pobreza, sobre la cual hasta había escrito versos, diciendo más o menos esto: Tú que repartes las porciones, explícame porqué la mía es insuficiente. Tú no debes ser acusado, pero dime: ¿a quién acusaré? Pues si mi constelación es dura para mi, está fuera de duda que eso me correspondía. Entre ella y yo, tú eres a la vez abogado y el juez. Me has dado la sabiduría pero no lo necesario. Dime entonces: qué hará la sabiduría sin lo necesario? Toma de vuelta una parte de la sabiduría y dame una parte de dinero. No dejes que me falte aquello cuya privación será para mí una vergüenza.
Pensamientos sobre la sabiduría y los sabios
Pensamientos sobre la sabiduría y los sabios

Un filósofo ha dicho: Hay tres maneras de necesitar a los otros: si tú has hecho el bien a alguien que lo necesitaba, serás en eso más grande que él; serás igual a aquél que no necesitaste; serás inferior a aquel que hayas necesitado.

Otro filósofo: La luz del alma es la sabiduría, pero las rentas son la luz del cuerpo.

Otro: La sabiduría le da vida a los cuerpos mortales por su resplandor, igual que la humedad de la lluvia hace verdecer la tierra árida.

Fuente:
Disciplina Clericalis, Pedro Alfonso de Huesca (1062 -1140)