Mostrando entradas con la etiqueta buen rollito. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta buen rollito. Mostrar todas las entradas

Piratas y secuestros sostenibles


Tenemos secuestrado un barco atunero por los piratas del Indico. Creo que la embarcación lleva bandera española o de la subespaña euskadi, no estoy muy seguro y los medios de comunicación no lo acaban de aclarar. EEUU y otros países europeos ya han pasado por esto, solucionando cada caso a su manera. Y creo recordar que China tambien ha desplegado una escolta. Curiosamente, a los chinos no les secuestran nada, alguna razón habrá. Lo de los piratas viene de antiguo. Aunque entonces tenían las cosas claras. El mismo Julio Cesar fue prisionero de los piratas. La historia, tal y como nos la narra Plutarco, dice así:

I. ...cuando regresaba fue apresado junto a la isla Farmacusa por los piratas, que ya entonces infestaban el mar con grandes escuadras e inmenso número de buques.

II. Lo primero que en este incidente hubo de notable fue que, pidiéndole los piratas veinte talentos por su rescate, se echó a reír, como que no sabían quién era el cautivo, y voluntariamente se obligó a darles cincuenta. [...] Treinta y ocho días fueron los que estuvo más bien guardado que preso por ellos, [...] y, dedicado a componer algunos discursos, teníalos por oyentes, tratándolos de ignorantes y bárbaros cuando no aplaudían, y muchas veces les amenazó, entre burlas y veras, con que los había de colgar, de lo que se reían, teniendo a sencillez y muchachada aquella franqueza. Luego que de Mileto le trajeron el rescate y por su entrega fue puesto en libertad, equipó al punto algunas embarcaciones en el puerto de los Milesios, se dirigió contra los piratas, los sorprendió anclados todavía en la isla y se apoderó de la mayor parte de ellos. El dinero que les aprehendió lo declaró legítima presa, y, poniendo las personas en prisión en Pérgamo, [...] y reuniendo en un punto todos aquellos bandidos los mandó crucificar, como muchas veces en chanza se lo había prometido en la isla.

Pocos años mas tarde, a ver Roma que su comercio y aun su suministro de grano estaba amenazado por la piratería, la República tomo medidas al respecto. Con quinientas naves, ciento veinte mil hombres y cinco mil caballos Pompeyo comenzó la ofensiva para acabar con los piratas en el mare nostrum. Estableció una telaraña dividiendo el mar en trece zonas para combinar ataques navales y terrestres. Las naves piratas fueron destruidas en el mar o bien acorraladas eran dirigidas a tierra donde estaban las legiones esperándolas, las fortalezas piratas costeras fueron arrasadas. Los piratas desconcertados huían como cucarachas antes de ser pisadas por la suela romana, muchos se rindieron viendo en la huida algo inútil y confiando en el buen corazón de Pompeyo, y Pompeyo no les defraudo tratando con generosidad a los rendidos.

Con el tráfico comercial establecido en el occidente mediterráneo, Pompeyo se dirigió a la base central de los piratas, donde huyeron los que se habían escapado. Los piratas confiaban en las fortalezas inexpugnables y tierras infernales de Cilicia, y retaron al gran Pompeyo desde allí. Pompeyo les insto a rendirse y ellos agitando sus símbolos diabólicos y espadas le desafiaron. Perdieron varias batallas y tuvieron que rendirse.

Con los tesoros piratas en las bodegas de los barcos y noventa naves capturadas la flota romana con Pompeyo al frente surcaba el mediterráneo rumbo a Roma. El mare nostrum estaba limpio y pacificado. Pompeyo el grande, en noventa días había acabado con años de piratería.

Una cosa es reaccionar a cada secuestro (en España, pagando de forma sostenible, sin mas) y otra acabar con el mal de raíz, adelantándose a los acontecimientos. A lo primero le llaman reactivo y a lo segundo proactivo. Sólo en la segunda se lleva la iniciativa y se puede conseguir algo. Cualquier niño lo puede entender. Por lo menos antes lo entendían…

Pues eso. Entonces y ahora. Con buen rollito, como Julio César, que como fue bien tratado cuando estuvo cautivo, a la hora de crucificar a los piratas tuvo el buen detalle de hacerlo una vez degollados, para evitarles sufrimientos.

Con Q de calidad


En mi trabajo, entre otras tareas, estoy metido en temas de calidad. Tema apasionante donde los haya. Otros colegas que ya han conseguido el sello de ser “excelentes” y “comprometidos por la calidad” son ahora mucho más… ¿cómo diría? Es que no encuentro palabras.

Por todas partes verá usted cada vez más la milonga de la calidad: ISO, EFQM, etc. Desconfíe, se la están metiendo doblada (1) y la calidad, salvo excepciones, va a ser la misma, pero con mejor envoltorio. En mi lugar de trabajo, ya llevamos varios años inmersos en esta especie de secta. Como conclusión, decirles que hacemos un trabajo extra del que no vemos resultados, que tenemos la sospecha que todo esto es un montaje para que algunos se estén forrando con el tema, que no notamos nada ni en nosotros ni en el público al que atendemos y que en fin, como decía Julio Iglesias, la vida sigue igual.

Reconozco que como sistema de análisis no está mal (ni bien), pero que el coste tiempo invertido por rendimiento que se obtiene no merece la pena. Eso sí, se usan unas jergas que casi te convencen. Como las otras jergas que usan tanto los políticos, como los publicistas, como los medios de comunicación son sospechosamente similares, empiezo a pensar que hay gato encerrado. Palabras y más palabras, nada más, y nada menos.

Así que si lee o escucha Usted algo como “la empresa Buenos Rollos, en su compromiso por la calidad y la excelencia, comprometidos con el medio ambiente y el desarrollo sostenible, colaborando con la sociedad en bla, bla, bla,” intente no vomitar y pase de ellos, si puede. Porque a veces, ese discurso es el mismo que el de los que nos esquilman nuestros dineros. Con calidad y buen rollito.

Por eso, esta crisis es la crisis con más calidad hasta la fecha.


(1) Lo de meterla doblada no tiene nada de intención sexual, no sea malpensado. La expresión viene de contar mantas en estanterías y según como se doblaban, parecía que había mayor cantidad.
(2) Si quiere leer mas sobre el tema, entre aquí y teclee “calidad”

Maldita memoria


Me encantaba mi último teléfono móvil. Casi había logrado sacarle todo el provecho que tenía. Sin embargo lo he cambiado por otro más nuevo. Pero no lo he hecho por afán de consumo ni porque ofrezca otras cosas. Hace cuatro o cinco teléfonos ya estaba contento con el que tenía: marcaba el número, pulsaba la tecla verde y hablaba. ¿Por qué cambio tanto de móvil? Pues como creo que todo el mundo: porque con programa de puntos sale muy barato o gratis y sobre todo, porque la batería ya no carga y ya no dura casi nada. Dicen los vendedores que en cosa de año y medio la pila tiene tal “efecto memoria” que queda inservible. Y como la pila casi vale más que el teléfono, es más rentable cambiarlo. De paso, como son pequeñitos, los colecciono. Hasta tengo uno de los años noventa (el primero que tuve, cuando juraba que nunca me compraría un móvil) que es mas grande que el mando a distancia de la TV. ¡Y no hacía fotos!

Me está pasando lo mismo con una cámara de vídeo que compré en el año 2000, con las pilas de la cámara de fotos y con la batería del ordenador portátil. Las pilas de otros aparatos, (que si uno se fija, son muchos) funcionan con pilas normales recargables. Por supuesto, se acuerdan de mi porque tienen “memoria” y cada vez duran menos tras su recarga.

Ahora dicen que para salvar el planeta hay que usar coches eléctricos. No se engañen, funcionan con baterías, como todo lo anterior. Y creo, estoy convencido, que no se ha solucionado el tema del “efecto memoria”. Dicen que no dependeremos del petróleo y de los países que lo producen. No nos dicen que dependeremos de los que tengan la materia prima de las pilas. No sé como se fabrican y reciclan las pilas ni me lo han contado. ¿Lo sabe usted? ¿La fabricación y reciclaje de pilas y baterías contamina menos que otras energías?

Así que, a lo mejor, cuando compremos un coche eléctrico habrá que suscribirse a un programa de puntos para que cuando las baterías del vehículo ya no carguen, nos den un coche nuevo por el morro. Un nuevo coche de Telefónica, Orange o Vodafone, como los teléfonos móviles. Limpito y con buen rollito ecológico.

Paradojas, celulosa y girasoles


Desde hace unos meses me llegan mensajes electrónicos tanto particulares como del trabajo que tienen la coletilla “no imprimas este mensaje, así salvas los bosques” o “imprime bajo tu responsabilidad, etc.”.

A simple vista, queda muy ecológico. Pero si el mensaje en cuestión lleva anexo un documento de un huevo de páginas, no me hace mucha gracia leerlo en pantalla. Y además, eso que no imprimir y reciclar papel es cojonudo para el medio ambiente es muy discutible. Así que les voy a dar mis razones.

Me temo, aunque no tengo datos y no me fío de los que pueda encontrar, sólo me temo que el reciclaje de papel contamina sensiblemente más que el papel obtenido directamente de árboles. Así que a lo mejor estamos haciendo un pan de dos hostias.

Pero de lo que si estoy seguro es de otra cosa: en España, ahorrando papel estamos desforestando. ¿Extraño razonamiento? No tanto como ahora verá. Si Usted tiene un terreno del que obtiene dinero por talar árboles que vende a una papelera, estoy seguro que ya se encargará que las talas se realicen de forma inteligente y siempre haya masa forestal. Y todos ganamos. Si este particular no ve rentable la venta de madera, a lo mejor desaparecen lo chopos, pinos, o lo que sea y planta girasol. Con lo que hemos perdido unas hectáreas de bosque. Además hemos “ganado” otra cosa. Ahora mismo, en España, hay comarcas enteras que están dejando pudrir la cosecha de girasol. No se usa ni como biodiesel, porque es mas caro cosechar y transportar que el beneficio obtenido. Este girasol creció con toneladas de nitratos que contaminan lo suyo. ¿Cómo ocurre esto? La UE financia la cosecha, que este año decidió que fuera de girasol; el propietario del terreno siembra, abona, cobra y no cosecha. Viva la Unión Europea y su política agraria.

Así que cada vez que lea algo sobre ecologismo en un e-mail con buen rollito, dése una vuelta por el campo, y por favor, use su cabeza para algo mas que separar sus orejas. Nada es tan sencillo como parece. Si le ha gustado el artículo, por mi lo puede imprimir. Tal vez todo vaya mejor.

Sin buen rollito


Hace unos días me escribió un señor de un país donde la violencia y otras aberraciones muy humanas están a la orden del día. En el encabezamiento del mensaje escribía la palabra “ayuda” hasta donde el programa de correo se lo permitía. Simplemente pedía consejo porque su trabajo de profesor le hacía convivir a diario con violencia, incesto, drogas, prostitución infantil y otras lindezas que el ser humano ha hecho en toda su historia y sigue haciendo ahora con ahínco y contumacia. Se estaba yendo abajo, no había más que leer entre líneas. No aguantaba más. No me gusta aconsejar, pero a una persona que se mete en estos berenjenales, por lo menos intento echarle una mano. Ya le he dado mi opinión, que en grandes rasgos es que una cosa es tener un trabajo y otra trabajar en el infierno. No creo que le pagaran por cambiar el mundo. Además, hasta ahora, al mundo no lo ha cambiado nadie, sigue tan cabrón como siempre. Nadie nos ha salvado de nosotros mismos. Ni Buda, ni Cristo ni Henry Ford, ni Einstein, dense una vuelta por el barrio mas tirado de su ciudad y ya me contarán. O se lo explican a los misioneros que se pasan de vueltas y al final solo creen, como mucho, en el concepto de servir a la Humanidad. O a las últimas victimas del terrorismo en España. O a ti, cuando la vida te monta una tragedia por sorpresa.

Tengo una lista de correo de 2500 personas sobre Estrategia y Mente en http://es.groups.yahoo.com/group/estrategiaymente/ que muchas personas usan para intentar poner sus pensamientos de “buen rollito” y sus presentaciones “power point” en la misma línea, tipo Pablo Conejo (Coelho, en portugués). Aproveché para que, protegida su identidad por el anonimato, se contestara sobre el mensaje de esta persona. A día de la fecha sólo uno ha dado su opinión.

De lo que se deduce lo siguiente: mientras todo va bien, somos todos muy buena gente en plan buen rollito y demás tonterías. Hasta que la puta realidad, que a veces está mas cerca de lo que creemos, te da una buena ración de “esto es lo que hay”. Y entonces no valen para nada ni esos angelitos pastelones que inundan los blogs, ni las meditaciones del tal Pablo Conejo, ni "Jesús te ama", ni sonríe que el Universo te ayuda. Y si alguno dice otra cosa, o miente como un cabrón (o cabrona, por aquello de la igualdad) o es que no se entera.

Le deseo que no se vea en una de esas. Aunque una vez recuperado, se da uno cuenta que a veces se ha aprendido algo de esta puta vida.

Ministerio de la Igualdad

Así, como lo oyen, como en la novela 1984, de George Orwell. En España, tras la constitución de un nuevo gobierno elegido democráticamente en las urnas por menos de la cuarta parte de la población de censo (como siempre), se ha creado un nuevo Ministerio de Igualdad. Para pasmo y asombro de la Humanidad y de las generaciones venideras. Con un par. Si Usted que me lee no es español, ¿tiene o ha tenido su país semejante ministerio?

Antes de que me tachen de cualquier ideología política, les diré que la mía no concuerda en casi nada con ninguna formación política española o extranjera. Vaya eso por delante, que siempre es bueno para evitar insultos y embestidas ajenas.

En la naturaleza no hay igualdad, en la variedad está la vida. No quiero ser igual a nadie, solo quiero ser único, no quiero clones propios. ¿Los quiere Usted, estimado lector?

Lo que me empieza a preocupar es qué carajo entenderán por igualdad estos tipos que están en el gobierno. Porque sobre este tema cada cual tiene su muy respetable opinión, y lo que pasa es que entre todas las opiniones, la que se va a ejecutar es la de este Ministerio. No sé si les he dicho que todo esto me preocupa, y mucho. ¿Me igualarán con un mendigo y así seremos todos más mendigos e iguales? ¿Con un travestido para ser todos travestidos? ¿Con un musulmán, así ya no hay Jihad? ¿Con Albert Einstein? Ya me dirán cómo van a multiplicar mi inteligencia. ¿Con un terrorista? ¿Con un abuelo centenario? ¿Con un bebé? ¿Con quien carajo me van a igualar, Sres. y Sras. del Gobierno?

Hitler ya hizo un intento de igualar: todos arios. Y ya conocemos el resultado. Por no seguir por Stalin, quien parodiado por George Orwell en otra novela - Rebelión en la Granja -, en boca de los cerdos del partido que gobernaba a todos los animales decía que todos somos iguales, pero los cerdos somos mas iguales que el resto. En Camboya, los jemeres rojos hicieron una igualdad que te cagas. Sobre todo en los cementerios.

En fin, Sra. o Srta. Ministra, que si a la igualdad que se refería era ante la ley, su ministerio sobra, muchas leyes nos amparan, tal vez tantas que no hay quien se aclare. Y si es en privilegios, puestos a ser iguales, me apunto a ser joven, guapo, guay y ministro como Usted. Sobre todo con su sueldo.

Como creo que por ahí no va a colar, por favor, no me iguale con otras vidas que no deseo, con la mía ya me voy acostumbrando, no me la cambie.