Mejorar la memoria puede ser un objetivo alcanzable con ciertos hábitos y prácticas. Aunque algunos métodos pueden parecer extremos, otros son más accesibles y pueden integrarse fácilmente en la rutina diaria. Aquí hay algunas estrategias que podrían ayudarte a potenciar tu capacidad de retención. Ver El poder de tu mente 1. Duchas frías por la mañana Tomar una ducha fría todas las mañanas puede activar los nervios del cerebro, mejorando la concentración y la capacidad de absorber información. Este hábito también tiene beneficios adicionales, como tensar la piel y mejorar la circulación. 2. Dormir con la cabeza baja y los pies elevados Esta posición favorece el flujo sanguíneo hacia el cerebro, lo que puede mejorar la memoria a largo plazo. Sin embargo, es importante no mantener esta postura por mucho tiempo para evitar efectos secundarios como mareos o sangrado nasal. 3. Consumir ajo crudo El ajo contiene alicina, un compuesto que puede mejorar la función cerebral y la memoria. Aunque...